Archivo - Experta indica que padecer insomnio y apnea del sueño a la vez "puede aumentar hasta un 71% el riesgo de mortalidad" - GETTY IMAGES/ISTOCKPHOTO / MARCOS CALVO - Archivo
MADRID, 20 May. (EUROPA PRESS) -
La neumóloga del Hospital del Mar de Barcelona, la doctora Guadalupe Silveira, ha indicado que padecer de forma simultánea insomnio y apnea obstructiva del sueño (AOS), un trastorno llamado COMISA (por sus siglas en inglés, Co-Morbid Insomnia and Sleep Apnoea), "puede aumentar hasta un 71 por ciento el riesgo de mortalidad".
"Entre un 9 y un 12 por ciento de la población adulta" está afectado por este problema, "según varios estudios, como el de 'Sleep Medicine', con datos de prevalencia de población de Suiza, India y Benin", ha señalado con motivo de su reciente participación en la 'XLIII Diada Neumológica', que se ha celebrado en la ciudad barcelonesa de Sabadell, acto en el que ha subrayado que "este trastorno está infradiagnosticado e infratratado".
Silveira ha insistido en que el mismo "se asocia a un aumento del riesgo de mortalidad del 47 al 71 por ciento, comparado a las personas que no lo sufren, según tres estudios que han seguido a tres amplias cohortes de Estados Unidos entre 10 y 20 años, y que han publicado 'European Respiratory Journal', 'Nature and Science of Sleep' y 'Journal of Sleep Research'".
Ante esta situación, la Societat Catalana de Pneumologia (SOCAP) ha advertido de "déficits y retrasos en el abordaje del insomnio y del COMISA en la Sanidad española y catalana, lo que se ha traducido en una elevada prescripción de hipnóticos frente a la terapia cognitivo-conductual para el insomnio, que es el tratamiento recomendado en primera línea en la 'Guía Europea del Insomnio' y por múltiples sociedades científicas".
TERAPIA COGNITIVO-CONDUCTUAL PARA EL INSOMNIO
"En la comunidad científica, nadie duda de que la terapia cognitivo-conductual es el mejor tratamiento para el insomnio", ha sostenido al respecto Silveira, que ha añadido que "las Unidades del Sueño han estado centradas en el abordaje de la apnea, mientras que el insomnio ha recibido una menor atención". "La falta de una visión conjunta de ambas patologías ha favorecido el infradiagnóstico del COMISA y ha retrasado la aplicación del tratamiento recomendado para este trastorno", ha explicado.
En este sentido, SOCAP ha puesto de relieve que "la AOS afecta, aproximadamente, al 14 por ciento de los hombres y al 7 por ciento de las mujeres, mientras que el insomnio alcanza al 13-14 por ciento de la población adulta". La primera "se define por al menos cinco pausas respiratorias (apneas) por hora durante el sueño, que provocan microdespertares y somnolencia diurna, y se asocia a patologías como hipertensión, arritmias, infartos o ictus", ha señalado.
El insomnio crónico es "la dificultad para conciliar el sueño, mantenerse dormido o despertarse antes de la hora deseada cuando ocurre al menos tres veces por semana durante al menos tres meses", ha proseguido, al tiempo que ha declarado que "es independiente de cuántas horas se duerme en total y puede ser de dos tipos: insomnio con duración corta de sueño, si se duerme menos de seis horas de noche, e insomnio con duración normal de sueño, si se duerme más", siendo el primer tipo "el que más riesgo comporta de desarrollar enfermedades".
Al respecto, ha señalado que "el insomnio afecta al funcionamiento diurno con fatiga, irritabilidad o problemas de concentración, y se relaciona con enfermedades cardiovasculares, deterioro cognitivo y, en el 50 por ciento de los casos, con trastornos de Salud Mental, ansiedad, depresión o estrés postraumático".
LOS EFECTOS DE AMBOS SE RETROALIMENTAN
En cuanto a la coexistencia de ambos, SOCAP ha asegurado que "sus efectos no solo se suman, sino que se retroalimentan o potencian mutuamente". "La apnea provoca microdespertares continuos durante la noche, lo que favorece el desarrollo de insomnio, mientras que el sueño fragmentado y superficial característico del insomnio puede facilitar la aparición o el empeoramiento de las apneas", ha concretado Silveira.
Para la AOS, "el tratamiento habitual es la CPAP, un dispositivo que administra aire a presión durante la noche para evitar el colapso de la vía aérea", ha señalado, tras lo que ha indicado que "los pacientes con insomnio asociado presentan, con frecuencia, menor adherencia a este tratamiento". "El abordaje combinado de ambas patologías mejora tanto la calidad del sueño como la adherencia a la CPAP, aunque actualmente son pocos los centros que aplican este enfoque de forma integrada", lamenta.
Por todo ello, ha reclamado "un abordaje asistencial multidisciplinar para ambas patologías, que incluya la participación de neumólogos, profesionales formados en terapia cognitivo-conductual para el insomnio -como médicos, psicólogos o personal de Enfermería-, así como una mayor implicación de la Primaria". "Es necesario incorporar el sueño como parte de la evaluación rutinaria de los pacientes en la Atención Primaria", ha concluido Silveira.