Publicado 01/10/2013 18:35:30 +02:00CET

El programa SHE consigue mejorar la salud psicológica de las mujeres con VIH

MADRID, 1 Oct. (EUROPA PRESS) -

El programa SHE, patrocinado por Bristol-Myers, consigue mejorar la salud psicológica de las mujeres con VIH, según ha mostrado la primera evaluación de esta herramienta presentada en el XVI Congreso Nacional sobre el Sida/XI Conferencia de AIDSImpact, organizado por la Sociedad Española Interdisciplinaria del Sida (SEISIDA).

En concreto, el programa, que arrancó este año como experiencia piloto en hospitales de Murcia, Valencia, Vigo y Sevilla y en el centro penitenciario de Brians (Barcelona), ha consistido en 9 sesiones de dos horas de duración cada una en las que las pacientes expertas han trabajado diferentes aspectos relacionados con la calidad de vida de las mujeres con VIH.

"No sólo hemos logrado mejorar los aspectos positivos de la calidad de vida, sino que también hemos reducido ciertas cuestiones que afectan negativamente a la misma, como la autoestigmatización de las mujeres con VIH", ha destacado la gerente de SEISIDA, María José Fuster.

Para evaluar el programa SHE se emplearon el cuestionario de calidad de vida 'MOS-HIV' y la batería de predictores psicosociales de calidad de vida relacionada con la salud (CVRS). El objetivo de usar estos cuestionarios es demostrar, mediante instrumentos validados, la eficacia de la intervención llevada a cabo con las pacientes.

En total se analizaron 28 pares de cuestionarios válidos (en el programa piloto participaron 48 mujeres) y, tras la intervención, se observaron cambios significativos en tres de los seis factores de la batería de predictores psicosociales de CRVS.

Concretamente, se observó una mayor puntuación en los factores protectores relacionados con el afrontamiento positivo de la infección y en el desarrollo personal. También, se mostraron aumentos en facetas como hábitos saludables, apoyo social, información de la enfermedad y activismo y participación ciudadana, así como disminución en estigma internalizado y percepción de rechazo del entorno. Por su lado, en el cuestionario 'MOS-VIH' se hallaron cambios positivos en salud transitoria, problemas de salud y función de rol.

"Además, otro aspecto positivo del programa SHE es que había mujeres que estaban solas y no tenían red social, y gracias al programa han conseguido crear grupos de apoyo. De hecho, en algunos de los hospitales que participaron en el proyecto piloto, aunque las sesiones estructuradas ya han concluido, las participantes han seguido reuniéndose y compartiendo información y experiencias", ha señalado la experta.

Por otra parte, el programa se ocupa también de la formación a profesionales sanitarios de los hospitales donde se han implantado las unidades SHE, especialmente a aquellos relacionados con la atención a mujeres con VIH: ginecólogos, psicólogos y médicos de Atención Primaria. Esta actuación pretende formar a los profesionales sanitarios en aspectos relacionados con la mujer y el VIH para lograr una mejora en la calidad asistencial.

Esta parte del programa SHE también ha comenzado en 2013, pero no concluirá hasta finales de año. "Las evaluaciones que hemos hecho de las sesiones que ya se han realizado han sido muy positivas", ha explicado Fuster, para informar de que el programa va a continuar durante el 2014 y va a ser ampliado a más hospitales.