XXXVI Congreso de SEMES en San Sebastián. - SEMES
SAN SEBASTIÁN, 4 Jun. (EUROPA PRESS) -
Los profesionales de Urgencias se enfrentan a novedades como la 'cocaína rosa' y el óxido nitroso, según se desprenden del XXXVI Congreso Nacional de la Sociedad Española de Urgencias y Emergencias (SEMES) que se celebra hasta este viernes en San Sebastián.
Las mesas del segundo día de este encuentro, 'Nuevos retos diagnósticos en la nueva especialidad' y 'Actualización en urgencias médicas de causa toxicológica', han puesto el foco en cómo están cambiando los perfiles de intoxicaciones atendidos en los servicios de Urgencias.
En el ámbito toxicológico, los expertos han advertido de que el alcohol "continúa teniendo un peso importante en la atención de urgencias" y así "está presente en más del 56% de los episodios por consumo de drogas atendidos en los servicios hospitalarios, ya sea como única sustancia o junto a otras".
Además, el alcohol se mantiene como la sustancia psicoactiva más consumida entre jóvenes y adolescentes en España. "La principal intoxicación en los servicios de urgencias continúa siendo la intoxicación etílica, que no por ser una sustancia legal deja de tener efectos agudos sobre la salud, especialmente relacionados con accidentes de tráfico o el consumo intensivo en jóvenes", ha explicado Guillermo Burillo, coordinador del grupo de trabajo de Intoxicaciones agudas de SEMES (SEMESTOX).
Sin embargo, los especialistas alertan de un aumento de intoxicaciones relacionadas con mezclas de sustancias y nuevos patrones de consumo. Según Miguel Galicia, médico adjunto consultor del Servicio de Urgencias del Hospital Clínic de Barcelona, "los servicios de Urgencias están detectando cada vez más casos vinculados a contextos concretos como festivales de música electrónica o encuentros sexuales asociados al consumo de drogas".
"Últimamente vemos gente que consume óxido nitroso y tiene problemas derivados del consumo de alucinógenos", ha indicado, para añadir que también hay "personas que consumen Tusi o 'cocaína rosa', que realmente no suele contener mucha cocaína, pero sí MDMA y ketamina". "También están los productos comestibles que en teoría contienen cannabidiol (CBD)", ha añadido.
"La mayoría de las veces consumen sustancias semisintéticas novedosas que no son menos tóxicas, y que, además, al ingerirse en forma de gominolas o de pasteles, causan cuadros más intensos", ha apuntado el experto.
Asimismo, ha alertado de que "el policonsumo se ha convertido en una realidad cada vez más habitual en los servicios de Urgencias, especialmente entre consumidores frecuentes y en determinados contextos de ocio". "La falta de detección de nuevas drogas en la mayoría de los casos no impide el manejo clínico en urgencias, aunque sí nos aportaría información sobre nuevos consumos en los pacientes que atendemos, mejorando la calidad y el tratamiento dirigido de los mismos", ha señalado Burillo.
Según ha apuntado, tanto la cocaína como el cannabis, "deben considerarse como factores de riesgo vascular, de manera similar a la hipertensión o la diabetes".
SUMISIÓN QUÍMICA
Durante el encuentro científico también se ha presentado un protocolo sobre la sumisión química que pretende establecer unos criterios comunes para todos los servicios de Urgencias ante la sospecha de este tipo de agresión.
El documento está avalado por SEMES y por la Fundación Española de Toxicología Clínica (FETOC). Los especialistas también han debatido como las herramientas de Inteligencia Artificial empiezan a incorporarse progresivamente en algunos servicios de Urgencias para "apoyar la toma de decisiones clínicas en entornos de alta presión asistencial".
"Ya existen algoritmos que ayudan a identificar hallazgos en pruebas de imagen o electrocardiogramas y otros enfocados a la priorización de alertas clínicas, detección de pacientes con riesgo de deterioro clínico o predicción de ingreso", ha afirmado María Mir Montero, coordinadora del Grupo de Trabajo de Innovación y Tecnología de SEMES.
No obstante, ha reconocido "en muchos casos su desarrollo sigue ligado a proyectos de innovación, investigación o colaboraciones con empresas tecnológicas, más que a planes estructurados de implantación a gran escala dentro de los sistemas sanitarios".
La especialista ha detallado que "las aplicaciones más inmediatas de estas tecnologías se están explorando especialmente en procesos como el triaje, desde la recogida automatizada de información inicial hasta la priorización de alertas clínicas o la optimización de flujos asistenciales".