Procedimiento de Ross: la cirugía de válvula aórtica que cambia el pronóstico en adultos

Archivo - CORAZÓN ENFERMO, CORAZÓN HERIDO
Archivo - CORAZÓN ENFERMO, CORAZÓN HERIDO - GETTY IMAGES/ISTOCKPHOTO / TOLGART - Archivo
Infosalus
Publicado: miércoles, 24 junio 2026 7:41

   MADRID, 24 Jun. (EUROPA PRESS) -

   El procedimiento de Ross, una opción altamente especializada para el reemplazo de la válvula aórtica, se asocia con una durabilidad significativa a largo plazo y excelentes resultados en una amplia gama de pacientes adultos con enfermedad de la válvula aórtica, según expertos del Hospital Mount Sinai (Estados Unidos).

    Así se concluye en los resultados de un nuevo estudio histórico, dirigido por el doctor Ismail El-Hamamsy, cirujano cardíaco de renombre mundial del Mount Sinai y director de Cirugía Aórtica del Sistema de Salud Mount Sinai, publicados en el 'Journal of the American College of Cardiology' (JACC).

UNA TÉCNICA COMPLEJA QUE CUESTIONA EL MODELO CLÁSICO DE PRÓTESIS

   Esta publicación histórica representa el mayor estudio norteamericano jamás realizado sobre el procedimiento de Ross. Los hallazgos de esta cohorte contemporánea establecen un referente para la durabilidad de esta intervención especializada cuando la realizan cirujanos experimentados con una técnica quirúrgica personalizada en centros de excelencia de alto volumen.

El procedimiento de Ross mantiene supervivencia similar a la población general a 12 años.

   El estudio confirma el papel único del procedimiento de Ross en adultos y cuestiona aún más las ideas preconcebidas sobre la intervención. Los resultados sugieren que el procedimiento de Ross debería considerarse para un grupo más amplio de pacientes seleccionados adecuadamente, incluidos adultos mayores de 50 años y pacientes con insuficiencia aórtica, grupos tradicionalmente considerados candidatos menos idóneos.

   "El procedimiento de Ross es la única operación de reemplazo de válvula aórtica que ha demostrado de forma consistente restablecer la esperanza de vida a la de la población general de la misma edad y sexo", apunta el doctor El-Hamamsy, catedrático de Cirugía Cardiovascular en la Escuela de Medicina Icahn.

"Este exhaustivo estudio longitudinal destaca las ventajas únicas del procedimiento de Ross en adultos, incluyendo una extraordinaria durabilidad de la válvula y excelentes resultados clínicos a largo plazo. Es importante destacar que nuestros hallazgos cuestionan suposiciones arraigadas al demostrar excelentes resultados en grupos de pacientes que históricamente han sido ignorados", añade.

EN QUÉ CONSISTE EL PROCEDIMIENTO DE ROSS

   El procedimiento de Ross reemplaza la válvula aórtica enferma del paciente con su propia válvula pulmonar, la cual reproduce fielmente la estructura y función de una válvula aórtica sana. A diferencia del reemplazo valvular aórtico convencional con válvulas biológicas o mecánicas, el procedimiento de Ross proporciona una válvula autóloga viva en la posición aórtica. Mediante la adaptación, la válvula puede replicar las propiedades biológicas y hemodinámicas de la válvula aórtica nativa. Estas características únicas contribuyen a mejores resultados a largo plazo en comparación con las válvulas biológicas o mecánicas.

   Las válvulas mecánicas ofrecen durabilidad, pero requieren anticoagulación de por vida y conllevan restricciones en el estilo de vida. Las válvulas biológicas evitan la anticoagulación, pero suelen deteriorarse con el tiempo, sobre todo en pacientes jóvenes. En ambos casos, la válvula aórtica se reemplaza por un sustituto inerte sin capacidad de reparación, adaptación ni crecimiento. En cambio, el procedimiento de Ross ofrece una válvula pulmonar viva en la posición aórtica, lo que resulta en una función valvular fisiológica, una excelente durabilidad y una calidad de vida normal.

   "La principal ventaja del procedimiento de Ross es que reinstaura una válvula viva en la posición aórtica", explica El-Hamamsy. "Esa particularidad se traduce en beneficios únicos a largo plazo para los pacientes".

   Históricamente, el procedimiento de Ross se ha realizado con mayor frecuencia en adultos menores de 50 años sin insuficiencia aórtica, una afección en la que la válvula aórtica no se cierra adecuadamente, lo que permite que la sangre retroceda desde la aorta hacia la cavidad principal de bombeo del corazón (el ventrículo izquierdo), obligándolo a trabajar más. En estos pacientes, el procedimiento de Ross se asociaba tradicionalmente con una menor durabilidad de la válvula pulmonar.

   El estudio incluyó a 455 adultos que se sometieron al procedimiento de Ross entre 2011 y 2019. Todos los procedimientos fueron realizados por el El-Hamamsy y su equipo. Los pacientes participaron en un programa de seguimiento específico que incluía evaluaciones clínicas periódicas y ecocardiogramas anuales. La edad promedio de los pacientes fue de 48 años. La mitad de la cohorte tenía más de 50 años; el 10% tenía más de 60 años, siendo el paciente de mayor edad de 67 años.

   A los 12 años de la cirugía, la supervivencia fue equivalente a la de la población general. Más del 96% de los pacientes no requirieron reintervención cardíaca y más del 98% no presentaron disfunción significativa de la válvula aórtica. Menos del 1% requirió la implantación de un marcapasos permanente, una tasa sustancialmente menor que la reportada tras el reemplazo convencional de la válvula aórtica. Ningún paciente experimentó desajuste entre el paciente y la prótesis (esto ocurre cuando la válvula cardíaca implantada es demasiado pequeña en relación con el tamaño corporal del paciente) y no se registraron casos de endocarditis de la válvula aórtica. Entre el 3,5% de los pacientes que requirieron una intervención adicional en los 12 años posteriores, la mayoría fueron tratados con éxito mediante técnicas transcatéter mínimamente invasivas en lugar de una nueva cirugía a corazón abierto.

   Los investigadores también compararon los resultados entre pacientes con estenosis aórtica y aquellos con insuficiencia aórtica. Por primera vez, no se observaron diferencias en la función de la válvula aórtica ni en la necesidad de reintervención a los 12 años, lo que abre la posibilidad de considerar el procedimiento de Ross en esta población de pacientes.

    "Estos resultados demuestran que el uso de un enfoque quirúrgico personalizado en pacientes con insuficiencia aórtica puede eliminar las diferencias en los resultados a largo plazo", se congratula El-Hamamsy. No obstante, su trabajo pionero se ha convertido en el estándar de atención para el procedimiento de Ross en muchos centros de todo el mundo.

    Además, los hallazgos mostraron resultados similares en pacientes mayores de 50 años, lo que cuestiona el paradigma tradicional del uso rutinario de válvulas biológicas o mecánicas en este grupo de edad. La combinación de una excelente durabilidad, una supervivencia restaurada y una calidad de vida normal está impulsando un renovado interés por el procedimiento de Ross en adultos mayores.

   Si bien los resultados son alentadores, los investigadores destacan que los resultados tras el procedimiento de Ross están estrechamente relacionados con la experiencia del cirujano, la pericia institucional y el manejo postoperatorio especializado.

Contador

Contenido patrocinado