Publicado 10/01/2022 08:29CET

Las principales vías para solucionar la disfunción eréctil, más frecuente a partir de los 50

Hombre en la consulta del médico.
Hombre en la consulta del médico. - ISTOCK

   MADRID, 10 Ene. (EDIZIONES) -

   En el primer momento en el que se produce una reducción de la potencia sexual los hombres deben consultar con un especialista. Y es que la edad más frecuente de presentación de la disfunción eréctil es en torno a los 50 años, aunque por supuesto no todos los hombres van a desarrollarla.

   Así lo asegura en una entrevista con Infosalus el doctor Antonio Benedicto Redón, jefe de equipo en el Servicio Urología del Hospital IMED Valencia, y miembro de la Asociación Española de Urología, quien recuerda que, aproximadamente, uno de cada 5 pacientes de más de 18 años padecerá una disfunción eréctil.

   "Hay un estudio que certifica que el 40% de los pacientes de más de 40 van a consultar en algún momento por disfunción eréctil a nivel de médico de atención primaria o al urólogo", señala.

   En concreto, explica que la disfunción eréctil principalmente se manifiesta por una reducción o ausencia del proceso de la erección, pero también tiene otros síntomas como la detumescencia precoz (imposibilidad repentina y de mantener una erección) y la falta de libido.

   Desde la AEU precisan en este sentido que esta afección puede tener muchos grados, desde una situación en la que el pene consigue una erección, pero no tan rígida como antes, hasta una ausencia total de la misma.

   "Suele ser un fenómeno progresivo en la que el paciente va notando poco a poco que no consigue la dureza en las erecciones que conseguía previamente o que estas erecciones no duran lo suficiente como para tener una relación satisfactoria", añade.

CUÁLES SON SUS CAUSAS

   Las causas son múltiples, según prosigue este urólogo del Hospital IMED Valencia, pero la gran mayoría de los casos se deben a enfermedades de índole vascular como la hipertensión arterial o la arterioesclerosis. No hay que olvidar que el pene es un órgano muy vascularizado. "Estas causas están directamente ligadas con las distintas formas de manifestación de la diabetes, con alteraciones en el colesterol (dislipemia), además de con factores hormonales, como el déficit de testosterona, también muy relacionado con la edad; y con alteraciones psicológicas", describe.

   Desde la AEU agregan en este sentido que cirugías previas, fundamentalmente la prostatectomía radical, frecuente en el cáncer de próstata, y otras intervenciones que afectan a vasos y nervios que van al pene como la cistectomía radical para el cáncer de vejiga, o las cirugías del cáncer de colon y recto puede producir también estas alteraciones.

   Otras causas que pueden dar origen a la disfunción eréctil son la toma de determinados fármacos, enfermedades psiquiátricas, o traumatismos, por ejemplo, según detalla esta entidad.

VARIAS POSIBILIDADES DE TRATAMIENTO

   El doctor Antonio Benedicto Redón, jefe de equipo en el Servicio Urología del Hospital IMED Valencia, subraya en última instancia que para la curación de la disfunción eréctil es fundamental en muchas ocasiones solucionar los problemas de salud antes citados, como por ejemplo la hipertensión, de forma que se conseguirá que la disfunción eréctil no progrese.

   Para esto, desde los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos ven fundamental en primera línea el hacer cambios en el estilo de vida, limitando o abandonando el consumo de alcohol, aumentando la actividad física, así como dejando de fumar o de tomar drogas.

   En cuanto al tratamiento específico de la disfunción eréctil apunta como primera línea de actuación a los fármacos orales con el fin de lograr y de mantener una erección. Después se encontrarían las terapias intracavernosas, como la inyección intracavernosa (inyección a nivel de los cuerpos cavernosos del pene de una sustancia que provocraá una erección) o los fármacos intrauretrales, de más reciente aparición (por ejemplo, una crema que se instila a nivel de uretra).

   En última instancia, se encontraría el tratamiento quirúrgico o la implantación de prótesis de pene, una intervención que no está muy extendida en España, si bien en países como Estados Unidos se ponen hasta 10 veces más que a nivel español, advierte el urólogo.

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