La primera guía internacional sobre pruebas genéticas en talla baja infantil cuenta con participación de la RANME

Jesús Argente, académico de número de Pediatría de la Real Academia Nacional de Medicina de España (RANME)
Jesús Argente, académico de número de Pediatría de la Real Academia Nacional de Medicina de España (RANME) - RANME
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Publicado: miércoles, 4 marzo 2026 14:09

MADRID 4 Mar. (EUROPA PRESS) -

La primera guía clínica internacional de consenso sobre pruebas genéticas en niños con baja estatura, recién publicada en 'European Journal of Endocrinology' y cuenta con la participación del profesor Jesús Argente, académico de número de Pediatría de la Real Academia Nacional de Medicina de España (RANME), aporta herramientas prácticas para orientar a los pediatras sobre cuándo y cómo solicitar estos estudios.

La talla baja infantil es un motivo frecuente de consulta médica. Hasta ahora, muchos niños eran etiquetados como 'talla baja idiopática', es decir, sin causa clara. Sin embargo, los avances en genética de la última década han transformado esta visión.

"Es una guía pionera y específica centrada en cuándo y cómo hacer estudios genéticos en niños con talla baja e introduce un algoritmo práctico que ayuda a los pediatras a decidir qué prueba genética usar según el caso", afirma Argente, que también es catedrático de Pediatría de la Universidad Autónoma de Madrid y jefe de Servicio de Pediatría y Endocrinología del Hospital Infantil Universitario Niño Jesús de Madrid (HIUNJS).

Según explica este especialista, la guía pretende orientar y recomendar acciones ante pacientes concretos. "Los profesionales sanitarios que deseen valorar dichas recomendaciones podrán hacerlo en cualquier momento a partir de ahora", afirma.

Esta guía se basa en una revisión sistemática y metodología GRADE y hasta ocho sociedades científicas internacionales la respaldan: la Sociedad Europea de Endocrinología Pediátrica (ESPE), la Sociedad de Endocrinología Pediátrica (PES), la Sociedad Latinoamericana de Endocrinología Pediátrica (SLEP), la Sociedad China de Endocrinología y Metabolismo Pediátrico (CSPEM), la Sociedad Japonesa de Endocrinología Pediátrica (JSPE), la Sociedad Europea de Genética Humana (ESHG), la Sociedad Japonesa de Genética Humana (JSHG) y la Sociedad de Genética Humana de Australasia (HGSA).

LA ESTATURA ES UN RASGO ALTAMENTE HEREDABLE

Según señala la estatura es un rasgo altamente heredable, ya que alrededor del 80% depende de factores genéticos. Puede estar influida por miles de pequeñas variaciones genéticas comunes, pero también por alteraciones raras con un impacto mayor. En algunos casos, la talla baja es consecuencia de una mutación concreta; en otros, intervienen múltiples variantes genéticas.

"El estudio de los genes que regulan el crecimiento humano, tanto armónico como disarmónico, se ha incrementado sustancialmente en los últimos años, así como la metodología empleada y la interpretación de las variantes que se describen", subraya este académico.

"Hablamos de talla a partir de los dos años de edad, cuando el niño puede mantenerse de pie, y hablamos de longitud por debajo de los dos años de edad, cuando medimos al paciente en decúbito supino. Por tanto, se define como patológica cuando su longitud o talla es inferior a -2 DE (desviación estándar) para la media de su población y sexo. Las características varían en función del diagnóstico. Si se trata de una deficiencia de hormona de crecimiento, cursan con un fenotipo peculiar: hipocrecimiento armónico, cara de muñeca, adiposidad tronco-abdominal. Si se trata de un hipocrecimiento disarmónico pueden apreciarse alteraciones displásicas. Si se trata de una entidad sindrómica, cursa con alteraciones propias de cada síndrome", explica Argente.

La guía propone un enfoque estructurado. Primero, realizar una evaluación clínica completa con historia médica y familiar (incluyendo árbol genealógico de tres generaciones), exploración física detallada, pruebas analíticas y radiológicas. Si tras esta valoración no se identifica una causa evidente (como enfermedad celíaca o hipotiroidismo), se plantea el estudio genético.

Según este experto, no todos los niños requieren las mismas pruebas. La probabilidad de encontrar una causa genética varía según las características clínicas. "En casos de talla baja aislada, la rentabilidad diagnóstica del exoma ronda el 15%. Sin embargo, si existen malformaciones, trastornos del neurodesarrollo o sospecha de displasia ósea, puede superar el 50% e incluso el 70%", indica.

Uno de los aspectos clave es que el diagnóstico genético no solo pone nombre al problema, sino que puede cambiar el tratamiento. "Por ejemplo, permite decidir si está indicado o contraindicado el uso de la hormona de crecimiento, anticipar complicaciones asociadas a ciertos síndromes o informar mejor a la familia sobre el riesgo en futuros hijos", apunta.

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