Actualizado 02/06/2011 21:17 CET

El presidente de SECPRE reclama un equipo de Cirugía Plástica en todos los hospitales

Menos del 20% de las mujeres con una mastectomía se someten a una cirugía de reconstrucción mamaria, aunque se puede realizar casi en el 100% de los casos

MADRID, 2 Jun. (EUROPA PRESS) -

El presidente de la Sociedad Española de Cirugía Plástica, Reparadora y Estética (SECPRE), Jaume Masià, asegura que todas las Unidades de Mama de los hospitales españoles deberían contar con un equipo de Cirugía Plástica, una especialidad que "sigue estando ausente en la mayoría de las facultades de Medicina" de España y sobre la que los médicos españoles siguen teniendo demasiada "desinformación".

"Si los propios profesionales no cuentan con toda la información, estos no podrán transmitirla de forma correcta y completa a las pacientes", ha señalado Masià en el marco del XLVI Congreso de SECPRE, que se celebra en Murcia y donde se están abordando áreas como la reconstrucción mamaria o la cirugía del linfedema.

En España, menos del 20 por ciento de las mujeres que han pasado por una mastectomía se someten a una cirugía para la reconstrucción de la mama. Sin embargo, según los expertos, este porcentaje se incrementaría si las pacientes recibieran la información adecuada.

Para Masià, "hoy en día, si la paciente acude a un cirujano plástico con experiencia y formación, podemos afirmar, casi de manera rotunda, que se puede realizar una reconstrucción mamaria en casi el 100 por ciento de los casos".

Las técnicas son múltiples y se dividen en dos grandes grupos: las que utilizan implantes y las que utilizan el tejido propio de la paciente. Las primeras deben estar desaconsejadas cuando la mujer ha estado sometida a radioterapia. Además, tienen unas limitaciones propias de los implantes, como la durabilidad o que no evolucionen de manera coordinada con los cambios físicos de la mujer con el paso de los años. En cambio, las técnicas son más sencillas.

La segunda opción se basa en aprovechar únicamente la piel y la grasa del abdomen de la paciente. La ventaja es que, en este caso, sí se desarrolla una evolución armónica con el cuerpo de la mujer. Por lo tanto, son técnicas que ofrecen una reconstrucción definitiva. El inconveniente que entraña es que los procedimientos quirúrgicos son más largos y requieren formación más específica.

LA TÉCNICA DIEP, UN AVANCE EN RECONSTRUCCIÓN MAMARIA

En este ámbito, la técnica DIEP ha supuesto un gran avance en la reconstrucción mamaria post-mastectomía, pues permite reconstruir de una forma natural y definitiva el pecho amputado, utilizando para ello sólo el exceso de piel y grasa que la paciente pueda tener en la zona del abdomen.

"Las principales ventajas que presenta esta técnica es que la paciente va a recuperar un pecho que tendrá las mismas características del que había perdido, e incluso, la mujer puede obtener un beneficio estético en el abdomen", afirma el presidente de la SECPRE.

"Asimismo, si se utilizan las técnicas adecuadas --es decir, aquellas que no sacrifican musculatura--, las complicaciones o efectos secundarios son mínimos, únicamente una cicatriz en el zona donante que, por otra parte, suelen disimularse muy bien con los pliegues naturales de la piel", añade.

El linfedema es el acumulo de linfa en una de las extremidades del cuerpo. Se calcula que su incidencia se sitúa entre el 15 y el 30 por ciento de las pacientes operadas por cáncer de mama.

"Se trata de una enfermedad que provoca una importante limitación y pérdida de calidad de vida y cuya causa más frecuente en nuestro entorno es la cirugía del cáncer de mama, debido al vaciamiento ganglionar axilar o al ganglio centinela, sumado a la radioterapia", explica.

El tratamiento actual del linfedema se basa en dos técnicas. Por un lado, la derivación linfático venosa, es decir, conectar los canales linfáticos a las vénulas subdérmicas para que la linfa pase al sistema venoso superficial. La otra técnica es la transferencia ganglionar microvascularizada, que consiste en restituir los ganglios linfáticos axilares perdidos, transportándolos del sistema epigástrico superficial (desde el abdomen bajo a la axila).