Publicado 10/11/2020 07:06CET

Las precauciones adicionales durante la RCP por el COVID no tienen un impacto negativo en la supervivencia

Vista de un tubo con una muestra tras la realización de una prueba PCR en el dispositivo instalado en el Frontón Arizmendi de Ermua, Vizcaya, Euskadi (España), a 26 de octubre de 2020. El Departamento de Salud y Osakidetza, en el marco de los trabajos de
Vista de un tubo con una muestra tras la realización de una prueba PCR en el dispositivo instalado en el Frontón Arizmendi de Ermua, Vizcaya, Euskadi (España), a 26 de octubre de 2020. El Departamento de Salud y Osakidetza, en el marco de los trabajos de - Ion Alcoba - Europa Press

MADRID, 10 Nov. (EUROPA PRESS) -

La pandemia de COVID-19 ha obligado a tomar precauciones de seguridad por parte de los profesionales de la salud que administran RCP pero los nuevos protocolos no han tenido un efecto negativo en los resultados o la supervivencia de los pacientes, según la investigación preliminar que se presentará en el Simposio 2020 de ciencias de la reanimación de la Asociación Americana del Corazón.

"Las mayores precauciones tomadas por los profesionales de la salud son por su propia seguridad y la de otros pacientes en el hospital, y ayudan a la comunidad en general", explica Priyanka Sheth, autora principal del estudio y candidata a master de la Universidad de Louisville, en Estados Unidos.

"Según este análisis --añade--, el uso de equipos como mascarillas N-95, máscaras faciales y batas protectoras no parece estar degradando la calidad de la atención al paciente, al menos específicamente durante los procedimientos de RCP".

Debido a la pandemia de COVID-19, la Asociación Estadounidense del Corazón y los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) introdujeron una nueva guía provisional de RCP para alentar a los profesionales de la salud a aumentar las precauciones con respecto al equipo de protección personal (EPP) y los protocolos utilizados cuando administrar resucitación cardiopulmonar (RCP).

La guía provisional ha sido ampliamente adoptada durante situaciones de emergencia que involucran a pacientes con COVID-19 conocido, así como para pacientes con sospecha de COVID-19. Sin embargo, ha habido un debate sobre la posible tensión que la nueva guía impone a los profesionales de la salud y si el equipo de protección adicional está afectando o no la calidad de la RCP administrada, lo que podría conducir a malos resultados en los pacientes.

Para evaluar la seguridad y la eficacia de las prácticas de RCP actualizadas durante la pandemia, este estudio analizó los resultados de los pacientes de un centro médico en Kentucky que fueron tratados con RCP en el hospital. Los investigadores compararon los resultados de los pacientes de marzo a junio de 2020 con los resultados de los pacientes tratados de marzo a mayo de 2019.

Los investigadores examinaron la demografía de los pacientes, las comorbilidades y las mediciones del índice de masa corporal (IMC), así como las características de la RCP realizada y los resultados del paciente. Los grupos de pacientes se emparejaron según las características de los pacientes, aunque los pacientes que resultaron positivos para COVID-19 tenían un IMC significativamente más alto que los pacientes sin COVID-19.

Un total de 94 códigos de hospital (códigos que indican que se realizó RCP) identificaron a 80 pacientes para el estudio. En 2019, la RCP intrahospitalaria se realizó 41 veces y ninguno de los pacientes tenía COVID-19. De los códigos de tratamiento de RCP en el hospital de 2020 analizados, 43 pacientes no tenían COVID-19 y 10 pacientes eran positivos para COVID-19.

La cantidad de tiempo promedio del evento de RCP fue significativamente mayor para los pacientes con COVID-19. La comparación de un año a otro indicó, sin embargo, que no hubo una diferencia significativa en el porcentaje de pacientes que sobrevivieron.

De los pacientes que resultaron positivos para COVID-19, el 50% sobrevivió al evento del código, en comparación con el 64% de los pacientes sin COVID-19. Los datos también indicaron que solo uno de los pacientes con COVID-19 (10%) sobrevivió hasta el alta hospitalaria, en comparación con el 25% de los pacientes sin COVID-19.

Los investigadores del estudio concluyeron que los resultados de los pacientes fueron similares para los pacientes en 2019 y 2020, lo que indica que las precauciones adicionales tomadas por los profesionales de la salud debido al brote de COVID-19 no están degradando la calidad de la RCP administrada.

"La práctica más segura tanto para los profesionales de la salud como para los pacientes es continuar siguiendo la guía de la American Heart Association y los CDC cuando se trata de precauciones adicionales durante la administración de RCP --señala Sheth--. La investigación futura podría potencialmente replicar este estudio a escala nacional para evaluar si se pueden observar las mismas tendencias en múltiples centros médicos".

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