Archivo - Sacar sangre, plasma. - EGON69 - Archivo
MADRID 29 Jul. (EUROPA PRESS) -
El intercambio de plasma puede ayudar a tratar a personas con una enfermedad inflamatoria poco común que puede causar ceguera, según una revisión sistemática y un metaanálisis de expertos de la Universidad de Harvard (Estados Unidos) publicados en 'Neurology', la revista médica de la Academia Estadounidense de Neurología.
El intercambio de plasma condujo a la recuperación de la mayoría de las personas con la enfermedad, que se denomina enfermedad asociada a anticuerpos contra la glicoproteína de mielina de oligodendrocitos (MOGAD), y los efectos secundarios fueron poco frecuentes.
La plasmaféresis es un procedimiento en el que se extrae sangre del cuerpo y se filtra. El plasma líquido se separa de las células sanguíneas y se extrae. Las células sanguíneas se mezclan con un líquido de reemplazo y se devuelven al cuerpo. La MOGAD afecta al sistema nervioso central. El sistema inmunitario ataca la proteína de la mielina que protege los nervios. Los síntomas incluyen pérdida de visión, debilidad muscular, confusión, convulsiones y dolor de cabeza.
La revisión sistemática y el metaanálisis no demuestran que el intercambio de plasma sea la causa de las mejoras; solo muestran una asociación.
Las mejoras se observaron especialmente en personas cuyo síntoma principal era la neuritis óptica, o inflamación del nervio óptico que conecta el ojo con el cerebro.
"Esta evidencia es alentadora, ya que muchas personas no responden bien al principal tratamiento con esteroides para la MOGAD, y sin un tratamiento rápido y eficaz, parte del daño puede ser irreversible", matiza la autora Marina Vilardo, de la Universidad de Harvard en Boston y miembro de la Academia Estadounidense de Neurología.
Para la revisión, los investigadores analizaron todos los estudios disponibles sobre el tema, un total de 10 estudios con 1.045 personas que sufrieron 1.368 ataques de MOGAD durante el período de estudio. De los ataques, el 41% involucró neuritis óptica; el 29% presentó síntomas combinados de neuritis óptica, síntomas de la médula espinal como debilidad muscular y síntomas que afectan al cerebro como confusión y dolor de cabeza; y el 12% presentó únicamente síntomas de la médula espinal.
Se realizó un seguimiento a los participantes durante un promedio de 11 meses. Se evaluaron sus síntomas, incluyendo la agudeza visual, es decir, su capacidad para distinguir detalles a distancia. Se consideró que su recuperación era excelente si presentaban una recuperación completa o casi completa de los síntomas, con una agudeza visual igual o superior a 20/25, o la desaparición de los síntomas. Se consideró que la recuperación era buena si recuperaban la funcionalidad sin alcanzar su nivel basal previo al ataque.
Las personas con neuritis óptica se recuperaron excelentemente tras la plasmaféresis en el 81% de los casos. Quienes también presentaban síntomas en la médula espinal o en el cerebro se recuperaron satisfactoriamente en el 94% de los casos. Solo el 3% de los pacientes experimentaron efectos secundarios relacionados con la plasmaféresis.
"Este análisis sugiere que se debería considerar la plasmaféresis para las personas que no responden completamente al tratamiento con esteroides para la MOGAD y para las personas que sufren ataques graves con síntomas como la pérdida total de la visión o la parálisis", destaca Vilardo.
Una limitación de la revisión sistemática y el metaanálisis es que los estudios incluidos utilizaron diferentes métodos y criterios para definir los resultados, lo que dificulta llegar a conclusiones firmes.