Archivo - Niño y perro, máscota. - ANDRESR/ ISTOCK - Archivo
MADRID 18 Jun. (EUROPA PRESS) -
La Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria (AEPap) reivindican recuperar, en la medida de lo posible, "los veranos de antes" con más tiempo al aire libre, menos pantallas, ratos sin horarios estrictos y espacios para el juego libre, la creatividad e, incluso, el "aburrimiento"; además de ver este tiempo como una oportunidad para fomentar la autonomía en los menores.
"La infancia necesita descanso físico, mental y emocional. El verano no debería convertirse en una prolongación del curso escolar, sino que los niños y adolescentes necesitan tiempo para jugar, dormir más, relacionarse con otros niños, asumir pequeñas responsabilidades y aprender también a no hacer nada", explica la Dra. Teresa Cenarro, vicepresidenta de la Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria (AEPap).
Desde la asociación, recuerdan que el descanso no es tiempo perdido, sino una parte esencial del desarrollo infantil. Durante los periodos de pausa, el cerebro consolida aprendizajes, regula emociones y recupera la capacidad de atención tras el esfuerzo sostenido del curso. Además, los pediatras advierten de que los veranos excesivamente estructurados pueden generar cansancio acumulado, sobreestimulación y dificultades para desconectar.
LIBERTAD, AUTONOMÍA Y PEQUEÑAS RESPONSABILIDADES
La AEPap insiste en que fomentar la autonomía no significa dejar solos a los niños, sino aprovechar el verano para que participen más en la vida cotidiana y desarrollen responsabilidades adaptadas a su edad. "Pueden ayudar a recoger el desayuno, hacer la cama, poner la mesa o colaborar en pequeñas tareas familiares. Son aprendizajes sencillos que fortalecen la responsabilidad y la autonomía personal", destaca la doctora.
Además, los pediatras también recomiendan favorecer el ejercicio físico al aire libre, limitar el tiempo de pantallas, redescubrir la lectura y dedicar más tiempo a los planes familiares sin prisas ni horarios rígidos. "También estos meses son una oportunidad para dar vacaciones a las pantallas", subraya Cenarro.
La vicepresidenta de AEPap recuerda que los adolescentes también necesitan recuperar espacios de libertad y autonomía durante el verano. Frente a agendas llenas de actividades o un ocio excesivamente ligado a las pantallas, los pediatras defienden que las vacaciones pueden convertirse en una oportunidad para desarrollar responsabilidades, fortalecer la autoestima y aprender a gestionar el tiempo propio.
"El verano es un momento muy valioso para que los adolescentes ganen autonomía de forma progresiva y segura. Poder organizar planes con amigos, moverse más por su entorno, colaborar más en casa, participar en actividades al aire libre o incluso aburrirse son experiencias que forman parte de su maduración emocional y social", incide Teresa Cenarro.
Desde AEPap insisten en que fomentar la autonomía no significa ausencia de límites, sino acompañar a los adolescentes para que puedan asumir responsabilidades acordes a su edad en un entorno seguro y de confianza.