Los pacientes que sufren esquizofrenia son más propensos a la soledad

Esquizofrenia y psicosis
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Publicado 27/05/2019 11:30:02CET

MADRID, 27 May. (EUROPA PRESS) -

Las personas que padecen esquizofrenia son más propensas a tender a la soledad, lo que les ayuda a evitar situaciones problemáticas, según ha destacado Juan Jesús Muñoz, doctor en Psicología y coordinador del área de rehabilitación en Salud Mental del Centro San Juan de Dios de Ciempozuelos (Madrid), en el marco del Día Mundial de la Esquizofrenia, que tuvo lugar el 24 de mayo.

En este sentido, el experto ha señalado que se pueden dar casos de agresión en etapas de descompensación, pero esto no es lo normal. Así, ha explicado que aproximadamente el 5 por ciento de los pacientes "presenta conductas agresivas en el caso de recibir tratamiento, mientras que el valor de la población general alcanzaría el 10 por ciento", y ha añadido que, por lo general, esta violencia suele ser verbal y no física.

La esquizofrenia es una enfermedad mental que implica síntomas que quedan reflejados en conductas difícilmente comprensibles por el resto de la sociedad y que afectan a las esferas vitales relevantes de quien la padece. Su prevalencia se sitúa entre el 0,5 y el 1,5 por ciento, lo que en España se traduce en 600.000 personas, ha explicado el doctor. Además, ha apuntado que ni el sexo ni la raza ni la diferenciación socioeconómica son factores que alteran su prevalencia.

Sus síntomas se pueden dividir en dos tipos: los síntomas positivos, referidos a delirios y alucinaciones, y los síntomas negativos, como déficits motivacionales o deterioro cognitivo. Así, los síntomas negativos se asocian con un empobrecimiento de la personalidad y están relacionados con la falta de interés o iniciativa, apatía, retraimiento social o falta de respuestas emocional.

En cuanto a su origen, el doctor Muñoz ha destacado los factores genéticos, ya que "los estudios basados en gemelos monocigóticos descendientes de progenitores con esquizofrenia han demostrado que hay una concordancia de la enfermedad del 50 por ciento, por lo que el peso de los factores ambientales es indiscutible". Sin embargo, este trastorno puede tener un origen multicausal.

NO SE PUEDE PREVENIR

Es un trastorno para el que no existe prevención más allá de la toma regular de medicación, pero sí situaciones de riesgo que pueden reconocerse. En este sentido, ha destacado la variables ambientales como las drogas, que pueden incrementar el riesgo de aparición. Además, el experto ha destacado que situaciones como el estrés o irregularidades anímicas no ayudan al tratamiento.

Asimismo, el doctor ha destacado que se han distinguido seis tipos de esquizofrenia: catatónica, paranoide, simple, residual, desorganizada o hebefrénica e indiferenciada. Así, la catatónica alude a alteraciones psicomotoras, la paraonide a delirios, la simple a la presencia de síntomas negativos como la falta de voluntad, la residual a síntomas positivos disminuidos con mayor presencia de síntomas negativos, la desorganizada implica alteraciones que dan lugar a una conducta caótica y poco organizada, y la indiferenciada se refiere a aquellos casos que no encajan en las descripciones previas. No obstante, la última clasificación de enfermedades mentales de la Asociación Americana de Psiquiatría (DSM-5) ha rechazado esta clasificación tradicional "por la pobre descripción que aportan ante la heterogeneidad del trastorno".

"Invertir en salud mental produce un desarrollo social sostenible, ya que la falta de recursos en la intervención de la esquizofrenia agrava las consecuencias de la enfermedad para los afectados y, por extensión, al resto de personas, lo que implica una sociedad poco solidaria pero, también, poco inteligente en la que se aumentan los costes necesarios para los tratamientos por no haber invertido los recursos necesarios en los momentos clave" ha concluido.

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