Los pacientes con migraña ya habrán sufrido su primera crisis antes de los 30

Dolor de cabeza, migraña, cefalea, migraña crónica
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Publicado 11/09/2018 13:33:27CET

MADRID, 11 Sep. (EUROPA PRESS) -

La gran mayoría de las personas que sufren migraña ha tenido su primera crisis antes de cumplir 30 años, según han recordado diversos expertos de Vithas con motivo de la conmemoración, este miércoles, del Día Internacional de Acción contra la Migraña.

La migraña, que afecta a más de 5 millones de personas en España, tiene una alta prevalencia. "Afecta aproximadamente a entre el 5 y el 8 por ciento de los varones y entre el 15 y el 20 por ciento de las mujeres, muchas de ellas en edad fértil", ha precisado la neuróloga de la clínica de Vithas San José, la doctora Naroa Arenaza.

No obstante, es entre mujeres donde la enfermedad es más prevalente. La razón hay que buscarla en los cambios hormonales, como la premenstruación, la menstruación, la ovulación y el uso de anticonceptivos, ya que provocan que la patología tenga mayor presencia. Otros factores comunes desencadenantes de un episodio de migraña son el estrés, el ayuno, los cambios atmosféricos y exceso o déficit de sueño.

La doctora Arenaza ha hecho hincapié en diferenciar migraña de cefalea, puesto que "el diagnóstico es fundamental para poder iniciar un tratamiento que permita al paciente tener una buena calidad de vida".

DIFERENCIA ENTRE MIGRAÑA Y CEFALEA

La cefalea hace referencia al dolor de cabeza, y entre las más frecuentes se encuentra la cefalea de tipo tensión, caracterizada por ser habitualmente un dolor de localización bilatera, de cualidad no pulsátil y de intensidad leve.

La migraña sí es un tipo de cefalea, pero el dolor es "unilateral, de cualidad pulsátil, con una intensidad que suele ser entre moderada y severa y que dificulta o impide las actividades habituales del paciente", ha matizado la especialista.

Se trata de un "trastorno crónico y que se caracteriza habitualmente por una predisposición a desarrollar episodios, siendo una enfermedad recurrente y episódica", ha abundado la doctora Arenaza.

No obstante, aunque "no tiene cura, en general puede controlarse mediante tratamientos para permitir una calidad de vida aceptable", ha afirmado la experta. Se distinguen dos tipos. El primero se refiere al tratamiento propiamente del dolor o supresor de las crisis, también conocido como tratamiento sintomático.

El segundo es el tratamiento preventivo, que pretende disminuir la frecuencia e intensidad de los pisodios de dolor de cabeza. Estos últimos pueden ser farmacológicos, y en los últimos años se utiliza la toxina botulínica para este propósito.