Publicado 12/05/2021 10:30CET

Los pacientes con espasticidad implicados en su diagnóstico obtienen mejores resultados tras la rehabilitación

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MADRID, 12 May. (EUROPA PRESS) -

Los pacientes con espasticidad que se implican en su diagnóstico y tratamiento obtienen mejores resultados terapéuticos tras la rehabilitación, según han asegurado los médicos rehabilitadores coordinadores de 'REABOX', un evento virtual organizado por Allergan.

"La evidencia demuestra que un paciente que colabora con su diagnóstico y tratamiento obtiene un mejor resultado funcional, es decir, sus capacidades para hacer cosas y realizar movimientos al final del proceso de rehabilitación van a ser mayores", ha dicho el responsable de la Unidad de Rehabilitación Intervencionista del Complejo Hospitalario Universitario de A Coruña, Jacobo Formigo.

Por ello, durante la jornada se ha informado a los profesionales sanitarios asistentes de la importancia de dirigir el enfoque de la medicina hacia la persona, de buscar la implicación de los pacientes en la toma de decisiones de sus medidas diagnósticas y terapéuticas.

Y es que, existen publicaciones internacionales que apoyan este enfoque y demuestran que la concienciación y la formación del paciente sobre su enfermedad y su situación favorecen el éxito de las intervenciones médicas y mejoran la adherencia al tratamiento.

Sin embargo, uno de los obstáculos con los que se encuentran los especialistas es la falta de concienciación social en torno a la espasticidad. "Aunque la espasticidad suele ser un trastorno desconocido, es absolutamente necesario concienciar a los pacientes sobre la importancia de acudir al médico, ya que arrastramos ideas antiguas de que la espasticidad es una condición sobre la que prácticamente no se puede actuar y que los pacientes deben asumir. Lo cual no es cierto. Los tratamientos actuales permiten prevenir secuelas, reducir los síntomas y mejorar la calidad de vida", ha detallado el jefe del Servicio de Medicina Física y Rehabilitación del Hospital Universitario Virgen Macarena de Sevilla, Manuel Rodríguez-Piñero.

Entre las causas de la espasticidad se encuentra el ictus, que afecta a más de 70.000 personas en España cada año. Concretamente, la espasticidad aparece en un 38% de los pacientes que sufren un ictus un año después del accidente cerebrovascular y se relaciona con los casos más severos. Se trata de una secuela del ictus que genera un alto grado de discapacidad y cuyo tratamiento precoz es clave.

"La cuestión es que las personas que padecen un accidente cerebro vascular resultan inicialmente abrumadas por la pérdida de la capacidad motora, quedando la espasticidad y sus consecuencias en un segundo plano, hasta más avanzado el proceso. Es nuestra labor informar y formar al paciente y a sus familiares para favorecer su empoderamiento", ha expuesto el doctor Formigo.

En las ponencias incluidas en REABOX también se ha expuesto cómo la pandemia de Covid-19 ha provocado un empeoramiento de los pacientes con espasticidad. "Los pacientes agudos han tenido que retrasar su acceso a los servicios de rehabilitación y, con ello, el inicio precoz del tratamiento, lo cual puede producir un deterioro en la evolución de la espasticidad. Esto ocasiona un mayor déficit funcional, acelera la evolución hacia la deformidad e incrementa la discapacidad a la que se enfrentan los pacientes", ha detallado la presidenta de la Sociedad Española de Rehabilitación y Medicina Física (SERMEF), Carolina de Miguel.

A su vez, en los momentos de mayor tasa de incidencia del coronavirus, las personas que habían sufrido un ictus también retrasaron su atención en los servicios de urgencias, lo que se tradujo en pacientes con secuelas de mayor gravedad y más duraderas. Así como un mayor grado de discapacidad provocada por la espasticidad post ictus.

Por su parte, Rodríguez-Piñero ha comentado que se están realizando esfuerzos para retomar su seguimiento, pero se están viendo pacientes en peor estado. "Personas con problemas asociados derivados de la espasticidad que van a requerir mayor atención y cuidados para devolverlos a la situación basal", ha detallado.

La observación de los especialistas se ve reforzada por un estudio internacional que confirma que, durante el confinamiento, un 72 por ciento de los 151 pacientes implicados en el estudio experimentó un empeoramiento en su espasticidad y un 53 por ciento vio reducida su independencia debido a la falta de asistencia.