Archivo - Paciente midiendo su capacidad pulmonar. - PHYNART STUDIO/ISTOCK - Archivo
MADRID 28 Jul. (EUROPA PRESS) -
La Asociación Nacional de Pacientes con Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (APEPOC) ha reclamado este martes la puesta en marcha de un protocolo nacional para la comunidad respiratoria que garantice alertas tempranas y tratamientos de rescate ante la ola de incendios que afecta a distintos puntos de España y que compromete la calidad del aire incluso en zonas alejadas de los focos activos.
Desde la entidad han denunciado la "desprotección" y la "falta de información clara" orientada a los colectivos de alto riesgo y máxima vulnerabilidad durante estas emergencias ambientales. "No se puede permitir que los enfermos crónicos queden relegados al olvido ante episodios climáticos recurrentes", ha aseverado la portavoz de APEPOC, Nicole Hass.
En este contexto, ha demandado "políticas públicas de mayor calado", comenzando por un refuerzo de la Atención Primaria (AP) y el acceso asegurado a los tratamientos de uso crónico. "Las administraciones no pueden mirar hacia otro lado mientras miles de personas con EPOC sufren crisis agudas en sus casas a kilómetros de las llamas", ha señalado.
APEPOC ha advertido del especial riesgo que supone la inhalación de contaminantes derivados de la combustión para enfermos crónicos, niños, ancianos y embarazadas. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), las partículas PM2.5 penetran profundamente en la vía aérea llegando a los alvéolos y al torrente sanguíneo, desencadenando respuestas inflamatorias severas e incrementando la probabilidad de sufrir eventos cardiovasculares.
El especialista del Servicio de Neumología del Hospital Universitario Fundación Jiménez Díaz Felipe Villar, asesor de neumología de APEPOC, ha detallado que "en pacientes con asma o EPOC la inhalación continuada de este humo puede desencadenar una intensa inflamación de las vías respiratorias y favorecer la aparición de broncoespasmos, con sibilancias, tos y dificultad respiratoria, e incluso exacerbaciones que requieran atención urgente u hospitalización".
Asimismo, ha alertado de que las personas que se encuentran lejos de las llamas no deben bajar la guardia, puesto que las partículas finas del humo pueden desplazarse decenas e incluso cientos de kilómetros y llegar a ciudades y pueblos aparentemente alejados, donde pueden perjudicar la salud respiratoria incluso cuando el aire parece limpio.
MEDIDAS DE PREVENCIÓN
Ante la persistencia de la contaminación por humo en el ambiente, desde la asociación han insistido en la importancia de adoptar una serie de medidas de prevención para mitigar los efectos de las partículas en suspensión sobre el sistema respiratorio.
La principal recomendación consiste en permanecer el mayor tiempo posible en el interior de viviendas o edificios, asegurándose de mantener puertas y ventanas completamente cerradas para reducir la entrada de aire contaminado. A su vez, se debe evitar el ejercicio físico al aire libre, ya que el aumento de la frecuencia respiratoria incrementa de manera drástica la inhalación de toxinas.
En caso de que sea inevitable salir a la calle, la única protección adecuada es el uso de mascarillas homologadas FFP2 debidamente ajustadas, puesto que las mascarillas quirúrgicas o los pañuelos no proporcionan filtrado suficiente frente a las partículas finas.
Junto a esto, es importante que los pacientes mantengan un control estricto de su medicación habitual y consulten de inmediato con un profesional sanitario ante síntomas como ahogo progresivo, opresión torácica, mareos o tos persistente.