Publicado 12/03/2021 10:40CET

Pacientes con enfermedades neuromusculares alertan del impacto de la Covid en su vida tras un año de pandemia

Archivo - Young disabled woman in wheelchair at home, rear view.
Archivo - Young disabled woman in wheelchair at home, rear view. - GETTY IMAGES/ISTOCKPHOTO / HALFPOINT - Archivo

MADRID, 12 Mar. (EUROPA PRESS) -

La Federación Española de Enfermedades Neuromusculares (Federación ASEM) alerta del impacto que ha ocasionado la COVID-19 en la calidad de vida de los pacientes con estas patologías tras un año de pandemia y denuncia el empeoramiento de su situación debido a la paralización de tratamientos, terapias, atención domiciliaria, consultas médicas, e incluso intervenciones, investigaciones y ensayos clínicos que se han visto interrumpidos debido a la crisis sanitaria.

Así lo ha manifestado el presidente de Federación ASEM, Manuel Rego, coincidiendo con el primer aniversario de la declaración del estado de alarma, que se conmemora el próximo domingo, 14 de marzo. Rego ha aprovechado la efeméride para recordar que en España hay un total de 60.000 personas con enfermedades neuromusculares que, a su juicio, "deben ser tenidas en cuenta en cualquier política pública para garantizar su bienestar en el proceso de reconstrucción que necesita España, que no debe dejar atrás a ningún colectivo", ha expresado.

En este sentido, ha apuntado que "no se puede permitir que las personas con este tipo de enfermedades sigan estando en una situación de desatención e indefensión" y ha reclamado a las administraciones públicas compromiso para que "no se olviden de nosotros y nosotras". "Es tiempo de avanzar ya en investigación, terapias y diagnósticos y de dar prioridad a los colectivos más vulnerables en la estrategia de vacunación, independientemente de su edad", ha sentenciado Rego.

Por otro lado, Rego ha subrayado que las entidades de Federación ASEM están teniendo un papel "fundamental" durante estos meses y que, incluso, han tenido que reinventarse para estar al lado de las personas con enfermedades neuromusculares y sus familias cuando los servicios sociales han estado desbordados. Así, han reclamado financiación estable para poder ejecutar proyectos que son "vitales" para estas personas.