Actualizado 05/03/2010 12:51:16 +00:00 CET

Las pacientes de cáncer de mama demandan mejores recursos sanitarios para diagnosticar y tratar el linfedema

MADRID, 5 Mar. (EUROPA PRESS) -

Las pacientes de cáncer de mama demandan mejores recursos sanitarios para diagnosticar y tratar el linfedema, una de las principales secuelas del cáncer de mama que consiste en una hinchazón del brazo provocada por alteraciones en el sistema linfático y supone una importante limitación física en el desarrollo de determinadas actividades cotidianas.

"En algunas ocasiones en el plano personal, acciones tan triviales como vestirse, ducharse o peinarse pueden representar todo un reto en las pacientes que, con frecuencia, llegan a depender de terceras personas", explica María Antonia Gimón, presidenta de la Federación Española de Cáncer de Mama (FECMA).

Por eso, en el Día Internacional de la Mujer, FECMA reivindica más atención y sensibilidad a las empresas y a las administraciones para atender y solucionar estos problemas. En el ámbito laboral, las mujeres afectadas se enfrentan a otras muchas dificultades como consecuencia de los cambios físicos que sufren: problemas para reincorporarse al trabajo y continuar desempeñando sus funciones, así como menores opciones de promoción profesional. Estos y otros obstáculos derivan, en ocasiones, en la baja voluntaria, la jubilación anticipada o el despido.

"Como mujeres trabajadoras, empresarias, empleadas, profesionales y funcionarias solicitamos medidas para cambiar esta realidad favoreciendo un clima laboral sensible a la actual situación de las afectadas que, en ocasiones, se puede solucionar simplemente ubicando a la afectada de forma temporal en un nuevo departamento o asignándole nuevas responsabilidades que no requieran de esfuerzos físicos", comenta su presidenta.

En cuanto a la prevención y el tratamiento del linfedema reivindica que se de prioridad en las Unidades de Patología de la Mama del Sistema Nacional de Salud, y reivindica a que se implante de forma generalizada la prueba del "ganglio centinela" en todos los centros asistenciales como un paso indispensable para prevenir la aparición del linfedema.

Además, demanda un servicio de atención psicológica desde el momento en que se comunica el diagnóstico del cáncer de mama y a lo largo de todo el proceso de la enfermedad. "La mayoría de las afectadas tienen una percepción de que el núcleo básico de apoyo durante todo el proceso son ellas mismas ya que, de forma generalizada, comparten el sentimiento de que su entorno no les entiende y que sólo pueden hacerlo las personas que pasan por la misma experiencia", explica.