Publicado 17/11/2021 18:58CET

Pacientes anticoagulados recuerdan en una campaña la importancia de un buen control para evitar graves consecuencias

MADRID, 17 Nov. (EUROPA PRESS) -

La Federación Española de Asociaciones de Anticoagulados (FEASAN) ha lanzado su campaña anual con el lema 'La anticoagulación no es un juego', que hace alusión a las consecuencias negativas de un mal control de estos pacientes.

Según los datos aportados por FEASAN, un mal control del paciente anticoagulado se traduce en 32.000 muertes al año, un 2 por ciento más de mortalidad que entre aquellos con control adecuado. Los pacientes reclaman a las administraciones sanitarias mayor atención en este asunto y elevan la voz con motivo del Día Nacional del Paciente Anticoagulado, que se celebra mañana 18 de noviembre.

Dentro de esta iniciativa, se va a repartir información en 158 farmacias de toda España y en algunos centros sanitarios. En España, más de 1.000.000 de personas toman anticoagulantes orales a diario. La mayoría son mayores de 65 años y polimedicados. Esta cifra aumenta cada año por el envejecimiento de la población y el aumento de los factores de riesgo vascular.

Las claves para avanzar, según FEASAN, pasan por que el paciente gane protagonismo en la responsabilidad frente a su tratamiento, por promover programas de autocontrol y por tener acceso al mejor tratamiento posible, cosa que no ocurre en España. También consideran necesario garantizar la formación continuada de los profesionales sanitarios y habilitar en todos los servicios de salud las herramientas tecnológicas existentes que apoyan a los profesionales sanitarios en la detección del mal control.

Los anticoagulantes evitan la formación de trombos en el interior de los vasos sanguíneos y las cavidades cardiacas. Se administran a personas con riesgo moderado o alto de sufrir una trombosis. Es un tratamiento que salva vidas, pero que requiere de una atención y seguimiento especial de los profesionales sanitarios y los propios pacientes. Un control deficiente provoca complicaciones como el ictus, las hemorragias graves o la muerte.

Hay más evidencias de que el control del paciente anticoagulado es mejorable. Por ejemplo, 1 de cada 2 pacientes con anticoagulantes Antivitamina K (AVK) está mal controlado y el 32 por ciento de los que toman anticoagulantes de Acción Directa (ACOD) abandona el tratamiento.

El primer escollo que superar es el incumplimiento del tratamiento por parte del paciente. Las causas principales son la falta de información sobre su tratamiento y las consecuencias de no consumirlo, la falta de cultura de autocuidado de la salud, menos controles de los precisos por los profesionales sanitarios y la exclusión de la cadena de cuidados de la farmacia comunitaria.

El adecuado manejo del paciente anticoagulado también choca contra la barrera burocrática. La dispensación de ACOD está sujeta a visado en todas las CCAA. "En la actualidad, con la experiencia clínica adquirida con estos fármacos, el visado debería eliminarse o sino flexibilizarse. Los médicos que prescriben un ACOD deben poder hacerlo de forma ágil. Debe ser un elemento seguridad y calidad nunca una herramienta de control del gasto", apunta el presidente de FEASAN, Rafael Martínez.

Las soluciones también pasan por integrar en el 'software' que manejan los clínicos un sistema de cálculo de niveles adecuados de la anticoagulación (TRT), con alertas y recomendaciones. Y es ya más que urgente introducir el autocontrol TAO en la cartera de servicios básicos del Sistema Nacional de Salud, pues ha demostrado su eficacia y seguridad para que el paciente controle su INR (parámetro analítico que determina el tiempo de coagulación de la sangre) desde su domicilio con la ayuda de coagulómetros portátiles, especialmente para portadores de prótesis valvulares.

La formación de los profesionales sanitarios sería la última pieza de esta pirámide para mejorar la atención al anticoagulado en España con dos puntos fundamentales: desarrollar un material informativo para profesionales sobre el cumplimiento de las guías de práctica clínica y las recomendaciones de la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS); y potenciar la formación continuada de médicos de familia y especializada en el control y seguimiento de la anticoagulación desde la propia Administración sanitaria.

FEASAN ya presentó estas recomendaciones al Ministerio de Sanidad y a las CCAA y organizaciones profesionales relacionadas con el manejo del paciente anticoagulado pero no hay visos de avance. "Es urgente que las CCAA y el Ministerio de Sanidad revisen el sistema de seguimiento del tratamiento anticoagulante oral para evitar riesgos", remacha el presidente de FEASAN.

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