Oncólogos destacan la transformación del abordaje de linfomas gracias a la inmunoterapia y tratamientos dirigidos

Archivo - Células de linfoma.
Archivo - Células de linfoma. - LUISMMOLINA/ISTOCK - Archivo
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Publicado: lunes, 14 septiembre 2026 18:10

MADRID 14 Sep. (EUROPA PRESS) -

La Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM) ha destacado la "profunda" transformación que ha experimentado el tratamiento de los linfomas en las últimas décadas, gracias a la incorporación de la inmunoterapia y terapias dirigidas, como nuevos anticuerpos conjugados, inhibidores de BTK, anticuerpos biespecíficos y terapias celulares CAR-T.

En el marco del Día Mundial del Linfoma, que se conmemora este martes, la sociedad científica ha puesto en valor, como parte de su campaña de comunicación 'En Oncología cada AVANCE se escribe en Mayúsculas', algunos de los principales avances que se han conseguido en este grupo heterogéneo de neoplasias.

Según han resaltado los oncólogos, la inmunoterapia y las terapias dirigidas se han sumado a las combinaciones de quimioterapia y los anticuerpos monoclonales, ampliando el arsenal terapéutico. De esta forma, se pueden elegir estrategias cada vez más adaptadas al subtipo de linfoma y a las características de cada paciente, lo que ha contribuido a mejorar de forma significativa su pronóstico.

Según el informe 'Las cifras del cáncer en España 2026', se estima que este año se diagnosticarán 12.201 nuevos casos de linfomas no hodgkinianos y 1.792 casos de linfoma de Hodgkin. En este punto, los expertos han afirmado que los avances terapéuticos han permitido mejorar progresivamente la supervivencia, aunque han precisado que existen importantes diferencias entre los distintos subtipos de linfoma.

En cuanto al diagnóstico, la SEOM ha puesto en valor la introducción de técnicas de inmunohistoquímica, citogenética y, más recientemente, de biología molecular y secuenciación genómica para caracterizar con mayor precisión los diferentes subtipos de linfoma, identificar alteraciones biológicas relevantes y avanzar hacia una clasificación y un tratamiento cada vez más personalizados.

ABORDAJE TERAPÉUTICO

En lo que respecta al tratamiento, los oncólogos han explicado que los anticuerpos monoclonales asociados a la quimioterapia supusieron una "mejora muy importante" en el pronóstico de numerosos linfomas.

Entre los últimos avances en el ámbito terapéutico, han enfatizado que la llegada de tratamientos dirigidos y diferentes estrategias de inmunoterapia ha generado una "nueva revolución", al tiempo que los avances en investigación están permitiendo que terapias inicialmente reservadas para pacientes con múltiples recaídas avancen progresivamente hacia fases más precoces de la enfermedad.

En el linfoma de Hodgkin clásico avanzado, han señalado que uno de los principales avances recientes ha sido la incorporación de la inmunoterapia a la primera línea de tratamiento. A su vez, han considerado los anticuerpos biespecíficos como otro de los grandes avances de los últimos años, con moléculas de glofitamab, epcoritamab o mosunetuzumab.

En paralelo, han afirmado que "una de las principales novedades" se ha producido en el linfoma folicular refractario, donde epcoritamab combinado con lenalidomida y rituximab ha recibido autorización europea desde la segunda línea de tratamiento.

CAR-T

Asimismo, han señalado las CAR-T han supuesto un "cambio radical" en el tratamiento de los linfomas B de células grandes, especialmente en pacientes con enfermedad refractaria o con una recaída precoz, desplazando al trasplante autólogo de progenitores hematopoyéticos en determinados escenarios. Sus indicaciones se han ido ampliando también a otros linfomas B, como el linfoma folicular y el linfoma de células del manto.

En el linfoma de células del manto, han detallado que los inhibidores de la tirosina quinasa de Bruton (BTK) han modificado de manera relevante el paradigma terapéutico y ya forman parte de estrategias de primera línea.

En pacientes no candidatos a autotrasplante se ha incorporado acalabrutinib en combinación con inmunoquimioterapia, mientras que en pacientes candidatos, los regímenes basados en ibrutinib han demostrado mejorar los resultados y permiten replantear el papel del autotrasplante.

Por último, han resaltado el papel de los anticuerpos conjugados, como polatuzumab vedotina y brentuximab vedotina, que han permitido mejorar los resultados en determinados linfomas B, linfomas T CD30+ y en el linfoma de Hodgkin.

La SEOM ha resaltado que "todos estos avances reflejan un cambio de paradigma en el tratamiento de los linfomas", permitiendo avanzar hacia un abordaje preciso de la enfermedad y con el objetivo, cuando sea posible, de reducir la exposición a tratamientos más tóxicos.

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