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MADRID 6 Feb. (EUROPA PRESS) -
El oncólogo médico José Ángel García Sáenz, especialista del Hospital Clínico San Carlos de Madrid, ha confirmado el fin de los protocolos estándar rígidos de tratamiento del cáncer y el avance hacia la era de las terapias dirigidas, conocidas como balas mágicas, algo en lo que han coincidido todos los expertos participantes en el XXVIII Simposio de Revisiones en Cáncer.
"El éxito hoy depende de nuestra capacidad para casar el fármaco adecuado con la alteración biológica exacta de la paciente en cada momento de su enfermedad", ha señalado durante su intervención, centrada en el abordaje del cáncer de mama luminal y el complejo escenario que surge tras el fallo de los inhibidores de CDK4/6, un estándar de primera línea frente a la enfermedad.
Ante la previsión de que hasta 12 nuevos agentes biológicos se incorporen próximamente a la atención terapéutica, el experto ha subrayado que el testaje genómico debe convertirse en la "llave maestra" de cada decisión médica. "Ya no es posible tratar a la paciente post-CDK sin conocer las alteraciones genómicas exactas que han surgido como mecanismo de resistencia", ha explicado.
La oncóloga en el Hospital 12 de Octubre de Madrid Eva Ciruelos ha puesto el foco en la consolidación de los fármacos conjugados (ADCs), una tecnología que ha cambiado drásticamente las reglas del juego en el cáncer de mama avanzado y que los expertos deben aprender a utilizar de forma estratégica para no agotar prematuramente las alternativas de las pacientes.
Para la doctora Ciruelos, la clave para seguir avanzando reside en entender la biología del tumor "en tiempo real" y analizar los mecanismos de resistencia a través de biopsias durante el tratamiento. "Ya no nos basta con saber que un fármaco funciona; necesitamos comprender por qué deja de hacerlo para diseñar combinaciones que ataquen no solo a la célula tumoral, sino a todo su entorno", ha explicado.
Además, ha planteado una vía optimista al sugerir que el gran reto es determinar si estos potentes fármacos pueden dar el salto de la enfermedad avanzada a etapas más tempranas para buscar la curación definitiva.
CÁNCER COLORRECTAL, DE PÁNCREAS Y DE OVARIO
También sobre los beneficios de la medicina personalizada ha centrado su ponencia sobre cáncer colorrectal avanzado la oncóloga Auxiliadora Gómez España, del Hospital Universitario Reina Sofía de Córdoba (Andalucía), quien ha subrayado que el tratamiento ya no se puede entender "sin conocer el perfil molecular de cada paciente".
La doctora ha señalado que, en la actualidad, la supervivencia de los pacientes supera los 36 meses, algo "impensable" hace dos que "obliga a ser mucho más precisos" al elegir terapias cuando los tratamientos estándar fallan. La clave del éxito, a su juicio, se encuentra en que la toma de decisiones se base en un mapa genético completo desde el diagnóstico.
Además, ha destacado que la medicina de precisión ya tiene un papel clave en los pacientes que presentan dianas terapéuticas. "Para los pacientes con mutaciones específicas, como las de HER2 o las fusiones de RET, ya tenemos balas mágicas. Utilizar fármacos dirigidos en estos casos no es una opción secundaria, es lo que realmente permite marcar la diferencia en la supervivencia a largo plazo", ha detallado.
Por su parte, la oncóloga médica Ana Fernández Montes, del Complexo Hospitalario Universitario de Ourense (Galicia), ha asegurado que la visión de que el cáncer de páncreas debe tratarse bajo un protocolo rígido también ha quedado obsoleta y la clave de la supervivencia reside ahora en "perfilar" genéticamente a cada individuo.
El salto cualitativo más relevante viene de la mano de la secuenciación masiva (NGS). Según Fernández Montes, ya no se trata solo de identificar a pacientes sin mutaciones, sino de realizar una búsqueda exhaustiva del error genético exacto. "El paradigma ha dado un vuelco: hoy necesitamos conocer el codón y el exón específicos de la mutación. Identificar con precisión ese fallo nos permite utilizar terapias dirigidas contra variantes de KRAS que hasta hace muy poco eran inalcanzables", ha comentado.
La experta también ha subrayado el cambio en el pronóstico de la enfermedad oligometastásica, aquella donde el tumor se localiza en puntos muy concretos. Para la doctora, la combinación de quimioterapia con intervenciones locales, como la cirugía o la radioterapia, está abriendo una ventana de oportunidad inédita, logrando tasas de supervivencia nunca vistas.
El oncólogo Andrés Redondo, del Hospital Universitario La Paz de Madrid, ha examinado las alternativas para el cáncer de ovario recurrente cuando el platino deja de ser eficaz, subrayando que la clasificación tradicional basada solo en el tiempo de recaída se ha quedado corta frente a la medicina de precisión.
Por ello, ha señalado que la prioridad actual de los especialidad es identificar identificar dianas específicas, como la expresión de FRa, para poder utilizar anticuerpos conjugados que están obteniendo resultados muy superiores a la quimioterapia clásica.
Redondo ha resaltado la transformación que está suponiendo al integración de la inmunoterapia y los nuevos fármacos dirigidos en escenarios donde la enfermedad siempre ha presentado un pronóstico muy complejo.