Publicado 28/01/2021 16:38CET

La OMS publica un plan para acabar con las enfermedades tropicales desatendidas

MADRID, 28 Ene. (EUROPA PRESS) -

La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha publicado una nueva hoja de ruta que propone objetivos ambiciosos y enfoques innovadores para hacer frente a 20 enfermedades tropicales desatendidas (ETD) que afectan a más de mil millones de personas, en su mayoría pobres, y que prosperan en zonas donde el acceso a servicios sanitarios de calidad, agua potable y saneamiento es escaso.

Los objetivos incluyen la erradicación de la dracunculosis (gusano de Guinea) y el pian, así como la reducción del 90 por ciento de la necesidad de tratamiento de las ETD para 2030. El documento del organismo sanitario internacional de Naciones Unidas tiene como objetivo acelerar la acción programática y renovar el impulso proponiendo acciones concretas centradas en plataformas integradas para la realización de intervenciones, y así mejorar la rentabilidad y la cobertura de los programas. Fue aprobado por la Asamblea Mundial de la Salud en noviembre del año pasado.

"Si queremos acabar con el azote de las enfermedades tropicales desatendidas, necesitamos urgentemente hacer las cosas de forma diferente. Esto significa inyectar una nueva energía en nuestros esfuerzos y trabajar juntos de nuevas maneras para conseguir la prevención y el tratamiento de todas estas enfermedades, a todos los que lo necesitan", ha comentado el director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus.

La hoja de ruta está diseñada para abordar las deficiencias críticas en múltiples enfermedades mediante la integración y la incorporación de enfoques y acciones dentro de los sistemas nacionales de salud, y en todos los sectores.

"En su esencia, esta hoja de ruta pretende poner a las personas en primer lugar. Se trata de trabajar en todos los sectores en la ejecución de programas para las 20 ETD y promover la equidad y la apropiación por parte de los países. Para ello los programas tienen que ser sostenibles con resultados medibles, respaldados por una financiación nacional adecuada", ha añadido el director del Departamento de Control de Enfermedades Tropicales Desatendidas de la OMS, Mwelecele Ntuli Malecela.

LOS OBJETIVOS DE 2030

El documento, elaborado a través de un amplio proceso consultivo en el que han participado los países, los socios, las partes interesadas, la comunidad científica y el mundo académico, ofrece la oportunidad de evaluar, valorar y ajustar las acciones programáticas como y cuando sea necesario durante la próxima década, mediante el establecimiento de objetivos e hitos claros. Otra característica distintiva es la de impulsar una mayor apropiación por parte de los gobiernos nacionales y locales, incluidas las comunidades.

Los objetivos globales para 2030 son reducir en un 90 por ciento el número de personas que necesitan tratamiento para las ETD; que al menos 100 países hayan eliminado al menos una ETD; erradicar dos enfermedades (dracunculosis y pian); y reducir en un 75 por ciento los años de vida ajustados por discapacidad (AVAD) relacionados con las ETD.

Además, la hoja de ruta hará un seguimiento de 10 objetivos transversales y objetivos específicos de enfermedades que incluyen una reducción de más del 75 por ciento en el número de muertes por ETD transmitidas por vectores, como el dengue, la leishmaniasis y otras, promover el pleno acceso al suministro básico de agua, el saneamiento y la higiene en zonas endémicas de ETD y lograr una mayor mejora en la recopilación y notificación de datos sobre ETD desglosados por género.

En la última década se han logrado avances sustanciales, lo que ha dado lugar a que haya 600 millones menos de personas en riesgo de padecer ETD que hace una década y a que 42 países hayan eliminado al menos una ETD, incluyendo algunos que han derrotado a múltiples ETD. Además, los programas mundiales trataron a más de mil millones de personas al año1 durante 5 años consecutivos entre 2015 y 2019.

Sin embargo, siguen existiendo importantes desafíos, como el cambio climático, los conflictos, las nuevas amenazas zoonóticas y ambientales para la salud, así como las continuas desigualdades en el acceso a los servicios de salud, la vivienda adecuada, el agua potable y el saneamiento. También existen importantes lagunas en los actuales paquetes de intervención de diagnóstico, tratamiento y modelos de prestación de servicios.

Las enfermedades tropicales desatendidas afectan a más de 1.000 millones de personas en todo el mundo y causan dolor y discapacidad, creando consecuencias sanitarias, sociales y económicas duraderas para los individuos y las sociedades. Impiden que los niños vayan a la escuela y que los adultos vayan a trabajar, atrapando a las comunidades en ciclos de pobreza e inequidad. Las personas afectadas por discapacidades y deficiencias causadas por las ETD suelen ser estigmatizadas en sus comunidades, lo que dificulta su acceso a la atención necesaria y conduce al aislamiento social.