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MADRID, 16 Dic. (EUROPA PRESS) -
Saltarse la biopsia del ganglio linfático centinela en pacientes con cáncer de mama en etapa temprana, clínicamente negativo para ganglios linfáticos, positivo para receptores hormonales (HR) y negativo para HER2 no compromete el control regional ni la supervivencia después de una mediana de cinco años de seguimiento, según los resultados de la Universidad de Maastricht en los Países Bajos.
Los datos del ensayo clínico de fase III BOOG 2013-0 se presentaron en el Simposio sobre Cáncer de Mama de San Antonio (SABCS) de Estados Unidos, celebrado del 9 al 12 de diciembre de 2025.
MENOS CIRUGÍA, MISMA SEGURIDAD: EL NUEVO ENFOQUE MÉDICO
"En las últimas dos décadas, la atención del cáncer de mama ha cambiado hacia la minimización de la invasividad, preservando al mismo tiempo la seguridad oncológica", comenta la doctora Marjolein Smidt, presentadora de este estudio y profesora del Centro Médico de la Universidad de Maastricht.
La biopsia del ganglio linfático centinela, que implica la extirpación quirúrgica y el análisis del ganglio linfático más cercano al tumor primario, es el método preferido para la estadificación axilar en el cáncer de mama en etapa temprana.
Sin embargo, la evidencia acumulada sugiere que la biopsia del ganglio linfático centinela proporciona principalmente información pronóstica y rara vez altera las decisiones de tratamiento sistémico en pacientes cuyos ganglios linfáticos no mostraron signos de cáncer.
"Además de las posibles cicatrices y molestias que puede causar la extirpación quirúrgica de algunos ganglios linfáticos, las pacientes que se someten a una biopsia del ganglio linfático también corren el riesgo de experimentar efectos secundarios a largo plazo, como el linfedema, que es una inflamación causada por la acumulación de líquido linfático, que a menudo requiere fisioterapia", explica Smidt.
El ensayo BOOG 2013-08 se diseñó para evaluar si es seguro omitir la biopsia del ganglio linfático en pacientes con ganglios linfáticos negativos clínicamente sometidas a terapia conservadora de mama.
QUÉ SE ANALIZÓ Y POR QUÉ ESTE ESTUDIO ES DIFERENTE
El estudio incluyó a 1.733 pacientes con cáncer de mama en etapa temprana, con tumores de hasta 5 cm de tamaño, cuyos ganglios linfáticos se consideraron libres de cáncer según exámenes físicos, ecografía preoperatoria y análisis de tejido, si estaba indicado. Todas las pacientes fueron tratadas con cirugía conservadora de mama y radioterapia en 25 hospitales de los Países Bajos entre 2015 y 2022.
Las pacientes fueron asignadas aleatoriamente al grupo que recibiría terapia de ganglio linfático centinela o al grupo que no la recibiría.
Con base en los datos de un seguimiento medio de cinco años con 1.574 pacientes evaluables (donde 749 estaban en el grupo de biopsia del ganglio linfático centinela y el resto tuvo omitido el tratamiento de biopsia del ganglio linfático centinela), la recurrencia del cáncer en los ganglios linfáticos que rodean el tumor primario se observó en el 0,5% de los pacientes en el grupo de biopsia del ganglio linfático centinela frente al 1,2% de los pacientes en el grupo de SLNB omitido; la diferencia no fue estadísticamente significativa.
La mediana de supervivencia libre de recurrencia regional a cinco años, que fue la medida de los pacientes que no mostraron signos de propagación del cáncer a los ganglios linfáticos más alejados del tumor primario, mientras estaban vivos, tampoco fue significativamente diferente entre los dos grupos: 96,6% para el grupo de biopsia del ganglio linfático centinela y 94,2% para el grupo de biopsia del ganglio linfático centinela omitido.
"Este estudio demuestra que podemos omitir de forma segura la biopsia del ganglio centinela, especialmente en pacientes con cáncer de mama en etapa temprana HR positivo y HER negativo, ya que el 86,6% de los tumores en esta población de ensayo eran de este tipo", valora Smidt.
Entre las pacientes con tumores RH-positivos, se administró terapia hormonal adyuvante en el 48,6% (grupo de biopsia del ganglio linfático centinela) y en el 46,6% (grupo de biopsia del ganglio linfático centinela omitida). "La terapia hormonal puede tener un gran impacto en la calidad de vida de una mujer y debe considerarse cuidadosamente antes de su administración", señala Smidt.
"Aunque la terapia hormonal se prescribió con menos frecuencia en comparación con otros estudios similares sobre la omisión de la biopsia del ganglio linfático centinela, el riesgo de recurrencia sigue siendo bajo en nuestro estudio hasta el momento. No obstante, este grupo requiere un seguimiento cuidadoso, debido a las recurrencias tardías bien conocidas", continua.
IMPLICACIONES REALES PARA LAS PACIENTES Y LA PRÁCTICA CLÍNICA
"Además de tener un impacto positivo en los pacientes, la omisión de la biopsia del ganglio linfático centinela es rentable, da como resultado una atención más corta para el paciente y evita complicaciones; esto puede conducir a mejores resultados informados por los pacientes y una recuperación más fluida en general", comenta Smidt.
Las limitaciones de este estudio incluyen un seguimiento incompleto de cinco años de todos los participantes y la dependencia del análisis por protocolo, ya que la irradiación total de la mama era la práctica habitual tras la cirugía conservadora de mama en el momento de la creación del ensayo, matiza Smidt.
"Las radioterapias actuales incluyen protocolos diferentes, como la radioterapia parcial de la mama. Con los datos de este ensayo, no podemos demostrar que omitir la biopsia del ganglio centinela también sea seguro cuando las pacientes se tratan con otros protocolos de radiación, pero podemos intentar extrapolar los resultados en el futuro", explica.
Los resultados se aplican principalmente a tumores en etapa temprana HR positivos y HER2 negativos que tenían un tamaño de 2 cm o menos; los pacientes con tumores más grandes y otros subtipos de cáncer de mama estuvieron subrepresentados en el ensayo, finaliza Smidt.