MADRID 24 Mar. (EUROPA PRESS) -
El estrés prolongado puede provocar alteraciones como visión borrosa, fatiga ocular o espasmos en los párpados, según el médico oftalmólogo cofundador de Baviera, Fernando Llovet.
El ritmo acelerado de vida, las largas jornadas frente a las pantallas y la sobrecarga mental han hecho que el estrés se haya convertido en un factor cada vez "más presente" en el día a día de la ciudadanía. En este sentido, el sistema visual y la musculatura implicada en la visión están "estrechamente conectados" con el sistema nervioso, por lo que el estrés continuado puede "desencadenar o agravar diversos problemas oculares".
"El ojo responde a los cambios del organismo y cuando el estrés se prolonga en el tiempo, pueden aparecer síntomas que afectan al día a día del paciente", ha señalado.
Estos síntomas suelen ser reversibles, aunque ignorarlos puede hacer que se cronifiquen o deriven en problemas mayores. Entre estos síntomas, aparece la visión borrosa temporal y la pérdida de la capacidad de enfoque, debido a la tensión muscular y la fatiga visual.
Además, la fatiga ocular o sensación de cansancio en los ojos aparece en personas que trabajan muchas horas frente a dispositivos digitales. La tensión y el cansancio también generan espasmos o temblores involuntarios (tics) en el párpado. En situaciones de estrés, se reduce la frecuencia de parpadeo, y la superficie ocular pierde hidratación, ocasionando irritación y ojo seco.
El sistema nervioso, ante el estrés, se vuelve más reactivo y tiene mayor sensibilidad a la luz, aumentando la molestia ante estímulos luminosos.
PARPADEAR Y REALIZAR PAUSAS VISUALES
Para ello, Fernando Llovet ha aconsejado realizar pausas visuales frecuentes, especialmente al trabajar con pantallas. En este sentido, hacer una pausa de 20 segundos mirando a un objeto situado a seis metros cada 20 minutos de pantalla es recomendable. Además, parpadear de forma consciente, utilizar lágrimas artificiales y realizar simples movimientos de enfoque y giros oculares suaves evita la sequedad y fatiga ocular.
Al mismo tiempo, el oftalmólogo ha recomendado mantener una correcta higiene visual, con una iluminación adecuada y una distancia óptima respecto a los dispositivos.
Por otro lado, practicar técnicas de relajación, respiración o meditación, evitar el consumo de sustancias excitantes -como la cafeína, las bebidas energéticas, el tabaco o el alcohol-, y realizar deporte es beneficioso para mantener una buena salud ocular.
Por último, los especialistas de Baviera han incidido en la importancia de acudir a revisiones oftalmológicas periódicas para "detectar problemas a tiempo y recibir soluciones personalizadas". De esta forma, se pueden identificar signos tempranos de fatiga ocular, visión borrosa o espamos en los párpados, aplicando medidas preventivas que protejan la visión a largo plazo.