Publicado 23/04/2021 10:29CET

Nuevos marcadores sanguíneos podrían revelar un ataque al corazón en pacientes con dolor torácico

Archivo - Un simple análisis de sangre basta para detectar positividad por
Archivo - Un simple análisis de sangre basta para detectar positividad por - BLUEBERRY DIAGNOSTICS - Archivo

MADRID, 23 Abr. (EUROPA PRESS) -

Un nuevo estudio ha identificado marcadores reveladores en la sangre de pacientes con infarto que los distinguían de los que sufrían dolor torácico por otras causas, lo que permitirá ayudar a descartar de forma no invasiva un ataque al corazón. Los investigadores esperan que los resultados conduzcan a nuevas pruebas de diagnóstico de los infartos, según publican en la revista de acceso abierto 'Frontiers in Cardiovascular Medicine'.

Aunque el dolor torácico es un síntoma importante de los infartos, hay una variedad de otras afecciones que pueden causar síntomas similares, y muchas de ellas no son graves. Si un paciente se presenta con dolor en el pecho en el hospital, los médicos deben determinar rápidamente si el culpable es un infarto. El tratamiento temprano es importante para limitar el daño que se produce.

En la actualidad, esto puede implicar una angiografía coronaria, en la que se coloca un catéter en los vasos sanguíneos del corazón. Aunque es eficaz, la angiografía es invasiva, y no es algo a lo que quiera someterse si no es necesario.

Además, en los hospitales con mucho trabajo o pocos recursos, la angiografía puede no estar siempre disponible a tiempo. Otra prueba consiste en tomar una muestra de sangre para comprobar la presencia de proteínas que indican daños en el músculo cardíaco. Sin embargo, estos marcadores son a veces poco fiables y pueden estar elevados por otras afecciones.

Estos problemas inspiraron a los investigadores a buscar nuevos marcadores en la sangre que constituyan una huella digital única de un ataque al corazón. Para ello recurrieron a unas pequeñas moléculas llamadas metabolitos que se producen durante los procesos bioquímicos de nuestro organismo.

"Analizamos los metabolitos circulantes en muestras de plasma sanguíneo de pacientes con dolor torácico cardíaco, incluidos los casos de infarto y otros dolores torácicos cardíacos, con el fin de identificar posibles marcadores para el diagnóstico del infarto y la alerta temprana --explica el doctor Xiangqing Kong, del Primer Hospital Afiliado de la Universidad Médica de Nanjing, autor correspondiente del artículo--. Dichos marcadores podrían ser útiles para confirmar el ataque cardíaco de forma oportuna cuando no se disponga de una angiografía".

Los investigadores recogieron muestras de sangre de 146 pacientes que acudieron al hospital con dolor torácico y de 84 voluntarios sanos. De los 146 pacientes con dolor torácico, se confirmó posteriormente que 85 habían sufrido un infarto y el resto tenía dolor torácico por otras causas.

Sorprendentemente, al analizar las muestras, los investigadores descubrieron una serie de metabolitos que estaban presentes en diferentes cantidades, y las diferencias eran lo suficientemente significativas como para poder distinguir con éxito entre las muestras de pacientes con infarto, las de aquellos con dolor torácico no relacionado con el infarto y las de los voluntarios sanos. Tres metabolitos se mostraron especialmente prometedores como marcadores de diagnóstico.

"Incluso después de tener en cuenta otros factores de riesgo cardíaco como la hipertensión, el tabaquismo y los antecedentes de diabetes, los metabolitos desoxiuridina, homoserina y metionina obtuvieron una alta puntuación como posibles marcadores de diagnóstico y riesgo de infarto", explica el doctor Jiye Aa, de la Universidad Farmacéutica de China, otro de los autores del trabajo.

En realidad, es probable que un paciente con sospecha de infarto se someta a varias pruebas antes de que se confirme que ha sufrido un infarto, pero ampliar el arsenal disponible de pruebas fiables será útil para que los médicos acoten las cosas rápidamente". Los investigadores tienen previsto realizar nuevas investigaciones para evaluar por qué y cómo están implicados estos biomarcadores en los infartos.