Publicado 31/03/2020 7:29:41 +02:00CET

Nuevas estrategias terapéuticas para cánceres de pulmón y riñón

Médico mirando una radiografía de los pulmones de un paciente.
Médico mirando una radiografía de los pulmones de un paciente. - GETTY IMAGES/ISTOCKPHOTO / UTAH778 - Archivo

   MADRID, 31 Mar. (EUROPA PRESS) -

   Nuevos hallazgos de investigadores del Centro de Cáncer MD Anderson de la Universidad de Texas sobre cómo algunas células cancerosas se vuelven "adictas" a la glucosa podrían abrir nuevos enfoques a las estrategias terapéuticas para cáncer de pulmón y carcinoma de células renales, el tipo más común de cáncer de riñón, según publican en la revista 'Nature Cell Biology'.

   El estudio, dirigido por Boyi Gan, del Departamento de Oncología Radioterápica Experimental, exploró la reprogramación metabólica y los cánceres con altos niveles de un transportador de aminoácidos llamado familia de portadores de solutos 7 miembro 11 (SLC7A11).

   "La reprogramación metabólica a menudo hace que las células cancerosas sean altamente dependientes de nutrientes específicos para la supervivencia", explica Gan.

   "Limitar el suministro de dichos nutrientes o bloquear su absorción o metabolismo a través de medios farmacológicos puede matar selectivamente las células cancerosas 'adictas' sin afectar las células normales --añade--. Nuestra comprensión de la dependencia de nutrientes en las células cancerosas puede proporcionar grandes ideas para atacar las vulnerabilidades metabólicas en las terapias contra el cáncer".

   Gan destaca el ejemplo del tratamiento con asparaginasa para la leucemia linfoblástica aguda, que, a diferencia de las células normales, carece de la capacidad de producir el aminoácido asparagina, y debe depender de fuentes extracelulares para obtener asparagina para sobrevivir.

   El tratamiento interrumpe el suministro de asparagina y asegura que las células cancerosas no puedan acceder a este aminoácido vital, lo que resulta en la muerte de las células cancerosas.

   Las células cancerosas dependen de otro aminoácido conocido como cistina para garantizar fuertes defensas antioxidantes. La mayoría de las células cancerosas obtienen cistina a través del transportador SLC7A11.

   Una vez dentro de las células, la cistina se convierte en un aminoácido relacionado llamado cisteína, que luego se usa para generar glutatión, el antioxidante más común producido en el cuerpo, que a su vez, permite que las células cancerosas sobrevivan.

   "SLC7A11 se sobreexpresa con frecuencia en los cánceres y tiene un papel bien establecido en el mantenimiento de los niveles de glutatión que reducen la muerte de las células cancerosas --explica Gan--. Sin embargo, en este estudio descubrimos que la importación activa de cistina en las células representa un negocio arriesgado para las células cancerosas".

   La cistina es uno de los aminoácidos menos solubles y acumular demasiada cistina dentro de las células es tóxico. Por lo tanto, las células cancerosas se ven obligadas a convertir rápidamente la cistina en cisteína --continúa--. En consecuencia, las células cancerosas con altos niveles de SLC7A11 y alta demanda de cistina se vuelven dependientes de la glucosa para sobrevivir".

   Estos hallazgos revelaron una vulnerabilidad metabólica asociada con una alta expresión de SLC7A11 en células cancerosas, lo que sugiere estrategias terapéuticas correspondientes.

   El equipo de investigación demostró que las terapias conocidas como inhibidores del transportador de glucosa (GLUT) cortan el suministro de glucosa, lo que conduce a la acumulación tóxica de cistina dentro de las células. Esto mata selectivamente las células cancerosas con alto contenido de SLC7A11 y suprime el crecimiento tumoral alto con SLC7A11. Por lo tanto, este estudio sugiere el uso de inhibidores de GLUT para tratar tumores con alta expresión de este transportador de aminoácidos clave.

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