Una nueva técnica de cateterismo puede evitar la medicación anticoagulante en pacientes con arritmias persistentes

Actualizado 30/04/2013 21:01:09 CET
MANUEL CASTELLS

MADRID, 30 Abr. (EUROPA PRESS) -

Especialistas de la Clínica Universidad de Navarra han realizado una nueva técnica de cateterismo en pacientes con fibrilación auricular (arritmias cardiacas persistentes) que permite cesar la administración de 'Sintrom' o de otras medicaciones anticoagulantes en un número elevado de casos.

El nuevo procedimiento consiste en introducir --a través de un catéter y sin necesidad de cirugía abierta-- un dispositivo que consigue cerrar una cavidad próxima a la aurícula izquierda del corazón, denominada orejuela, en la que habitualmente se originan los trombos. Dicho espacio cardiaco tiene forma anatómica de pequeño saco en el que remansa cierta cantidad de sangre a su paso por la aurícula izquierda, lo que favorece la formación de los coágulos sanguíneos.

Al cerrar la salida de la orejuela mediante la colocación del nuevo dispositivo, se impide la migración, por el sistema cardiovascular, de los trombos que puedan originarse en su interior. De este modo, se evita el riesgo de que los coágulos lleguen desde la orejuela hasta el cerebro, causando un accidente cerebrovascular, entre otras posibles y graves complicaciones. De hecho, se sabe que el 90 por ciento de los trombos se originan en esta orejuela izquierda.

Según ha comentado el director del departamento de Cardiología y de la Unidad de Arritmias de la Clínica Universidad de Navarra, José Ignacio García Bolao, la nueva técnica está indicada en todos aquellos pacientes, de cualquier edad, con fibrilación auricular y que tengan que tomar Sintrom. Especialmente en aquellos que presenten problemas en el control de la coagulación sanguínea.

Ahora bien, la peculiaridad añadida de los especialistas de la Clínica es que constituyen el único equipo español que realiza el tratamiento de la fibrilación auricular y el cerramiento de la orejuela en el mismo procedimiento de cateterismo. La Unidad de Arritmias de la Clínica ha practicado hasta la fecha una decena de procedimientos con éxito. En todos los casos, tras la intervención y una vez transcurrido el período mínimo de 3 meses en el que es obligado mantener el 'Sintrom', se ha podido retirar la medicación anticoagulante.