Publicado 26/02/2020 14:08:52 +01:00CET

No te creas todo lo que lees: los bulos sobre el coronavirus que triunfan en la red

Una mujer con una mascarilla para evitar el contagio del coronavirus.
Una mujer con una mascarilla para evitar el contagio del coronavirus. - Patipat Janthong/SOPA Images via / DPA

MADRID, 26 Feb. (EUROPA PRESS) -

Los bulos sobre el coronavirus concentran gran parte de la conversación en redes sociales, según el informe 'Bulos sobre coronavirus 2020', editado por el Instituto #SaludsinBulos, que ha contado con la colaboración de la Sociedad Española de Medicina Preventiva, Salud Pública e Higiene (SEMPSPH).

El instituto ha monitorizado durante tres semanas (del 23 de enero al 26 de febrero) los mensajes en la red social Twitter para conocer qué temas suscitan el interés de los españoles en relación a esta epidemia. "El coronavirus se ha convertido en el tema de muchos bulos, se cuestiona su origen, cómo se transmite o si se creó en un laboratorio", indica Carlos Mateos, coordinador de #SaludsinBulos.

La observación en redes sociales indica que las mentiras sobre el coronavirus que más interés han despertado en España en Twitter han sido la relación entre el virus y los paquetes procedentes de China, las declaraciones del doctor Pedro Cavadas lanzando sospechas sobre la verdad del coronavirus y los supuestos remedios para combatir esta infección.

En concreto, según el observatorio, 1.793 usuarios conversaron de estos bulos, con 2.074.418 de impresiones o posibles impactos en usuarios. En el caso de AliExpress, los usuarios fueron 647 y llegaron a 1.259.220 impresiones.

MEMES, IMÁGENES Y VÍDEOS CON TONOS DE HUMOR

"Los bulos con más difusión están basados en memes, imágenes y vídeos con un tono de humor", ha explicado Mateos. "Es la forma de desinformación más eficaz porque llama la atención y emociona y, al mismo tiempo, se comparte más porque parece inofensivo. Sin embargo, crea un estado de opinión y resta credibilidad a las informaciones veraces. Lo hemos visto en el ámbito político y está sucediendo también en humor", ha añadido.

Uno de los bulos que más se repite es que el virus fue creado en un laboratorio, algo que ha desmentido especialista en Medicina Preventiva y Salud Pública y vicepresidenta de la SEMPSPH, la doctora Inmaculada Salcedo.

"Aún no está claro su origen, pero los estudios filogenéticos revisados hasta la fecha apuntan a que muy probablemente el virus provenga de murciélagos y que de allí haya pasado al ser humano a través de mutaciones o recombinaciones sufridas en un hospedador intermediario, probablemente algún animal vivo del mercado de Wuhan (donde aparte de marisco se vendían otros animales vivos)", ha detallado la especialista.

Así, el animal que por ahora se cree que es el "hospedador intermedio" es el pangolín. "Se han observado varios linajes de este virus, ya que, al ser hospedador de los murciélagos y estos convivir de forma muy estrecha entre ellos, existe una gran capacidad de evolución y creación de nuevas cepas", ha detallado.

Además, otra causa de desinformación en el coronavirus son las alertas injustificadas, según recoge el informe, como la que está basada en las mutaciones del virus, siendo en realidad algo "normal", según el doctor Fernando Fariñas Guerrero, del Instituto de Inmunología Clínica y Enfermedades Infecciosas.

"Esto es casi universal en todos los virus ARN que producen infecciones agudas (coronavirus y gripe, entre otros) o crónicas. Las mutaciones pueden ser positivas (dan beneficio al virus), negativas, pudiendo el virus desarrollar lo que se llama selección purificante (se "autoaniquila"), o neutras, donde el virus ni gana ni pierde nada a nivel de su comportamiento biológico", explica.

Por ahora, "las mutaciones detectadas en el coronavirus Wuhan no parecen haber cambiado su comportamiento en cuanto a la tasa de letalidad", ha añadido.

¿CÓMO DETECTAR LOS BULOS Y EVITAR CAER EN ELLOS?

En este sentido, desde #SaludSinBulos han elaborado una lista de recomendaciones para detectar estas falacias. Así, aconsejan buscar la fuente, comprobar que esta sea fiable y, en relación a ello, acudir siempre a webs de confianza; no reenviar la información de forma automática; ser crítico con los titulares llamativos y, además, no dejarse llevar por el pánico.