Archivo - Edificio Roger de Llúria de la Universitat Pompeu Fabra (UPF), en Barcelona - UPF - Archivo
BARCELONA, 18 May. (EUROPA PRESS) -
Un estudio de la Universitat Pompeu Fabra (UPF) de Barcelona ha constatado que no garantizar la atención sanitaria en la lengua de los pacientes puede poner en peligro la precisión diagnóstica, la confianza entre médico y paciente y la calidad asistencial.
El trabajo, publicado en la 'Revista de Llengua i Dret', alerta de que la situación no solo afecta a los recién llegados, "sino también a la población autóctona con una lengua minoritaria o minorizada en distintos países del mundo", informa la UPF en un comunicado de este lunes.
La investigación ha consistido en una revisión bibliográfica que incluye un centenar de trabajos de distintas disciplinas sobre el impacto de la discordancia lingüística en la atención sanitaria en territorios como Estados Unidos, Canadá, Reino Unido, Finlandia y también el País Vasco, con "investigación incipiente sobre el tema".
MIGRANTES Y AUTÓCTONOS
En el caso de la población de origen migrante que no domina ninguna de las lenguas del país de acogida, la discordancia lingüística puede tener consecuencias "graves", como diagnósticos erróneos, menos adherencia a los tratamientos o realización de pruebas excesivas.
Sin embargo, el estudio ha revelado que la discordancia lingüística no solo afecta a la población migrada, sino también a la población autóctona con una lengua minoritaria o minorizada, "aunque sea bilingüe y puede expresarse también en la lengua dominante con más o menos fluidez".
En investigaciones realizadas con hablantes de galés en Reino Unido, de francés en zonas angloparlantes de Canadá, del sueco en Finlandia o del euskera en el País Vasco se ha concluido que la capacidad de expresarse en una segunda lengua "disminuye especialmente en situaciones de estrés, vulnerabilidad, miedo o dolor intenso".
NIÑOS Y ADULTOS
En la mayoría de estudios anteriores, excepto en Finlandia, se ha constatado que las personas mayores y los niños son los grupos "más expuestos" a los riesgos de la discordancia lingüística en la atención sanitaria.
En el caso de los mayores, el deterioro cognitivo puede empeorar sus consecuencias en una segunda lengua, lo que dificulta la atención sanitaria.
En los estudios de Gales y el País Vasco, también se ha concluido que los niños, especialmente si son pequeños y todavía no han podido desarrollar sus competencias bilingües, dependen de su lengua materna para describir síntomas "de forma precisa".
Entre hablantes de estas comunidades, también se ha constatado el valor identitario de la lengua para muchas personas, y que la imposibilidad de poder hablar en la lengua propia puede afectar "la posibilidad de crear una relación de confianza con el facultativo".
Después de este primer estudio, seguirá una investigación sobre las consecuencias específicas de la discordancia lingüística en Catalunya, una cuestión "inexplorada" hasta ahora.