Archivo - Imagen de recurso de diálisis. - SAENGSURIYA13/ ISTOCK - Archivo
MADRID 12 Feb. (EUROPA PRESS) -
El coordinador del Dispositivo de Diálisis Domiciliaria del Instituto Clínic de Nefrología y Urología (Hospital Clínic de Barcelona), José Jesús Broseta, considera imprescindible un "cambio cultural" en los equipos sanitarios para impulsar las terapias domiciliarias de la enfermedad renal en España.
"Esto implica pasar de un modelo paternalista a otro que confíe en la capacidad y fomente la autonomía de los pacientes, que normalice el domicilio, no solo como una opción estándar, sino como la preferente. Más allá de la estructura o los recursos, son las creencias, el lenguaje y las decisiones cotidianas de los profesionales las que determinan si el domicilio se ofrece como una posibilidad real o como una alternativa excepcional", ha detallado Broseta en el encuentro Terapias Domiciliarias Meeting Point, celebrado en Madrid por Fresenius Medical Care (FME).
Según los expertos que han participado en el encuentro, la hemodiálisis domiciliaria (HDD) y la diálisis peritoneal (DP) son tratamientos consolidados a nivel internacional por sus beneficios clínicos y sociales. Sin embargo, indican que en España su implantación continúa siendo muy limitada.
Así, aseguran que la HDD no alcanza el 1 por ciento de los pacientes en terapia renal sustitutiva, con importantes variaciones entre comunidades autónomas. Navarra (2,9%), Galicia (1%), Comunidad Valenciana (0,9%) o País Vasco (0,7%) figuran entre las regiones con mayor desarrollo, aunque aún lejos de países como Australia (9,4%), Nueva Zelanda (18,3%) o los del norte de Europa, donde la proporción de pacientes en HD domiciliaria oscila entre un 3 y un 6 por ciento.
Tal y como se ha puesto de manifiesto en la jornada, las terapias domiciliarias permiten una mayor conciliación con la vida familiar y laboral, favorecen la autonomía del paciente y se asocian a una mejoría del bienestar emocional y la autoestima. Además, al tratarse de terapias más frecuentes y prolongadas, se aproximan más a la función fisiológica del riñón, con beneficios como mejor control del fósforo, menor astenia, menos restricciones dietéticas y menor consumo de fármacos.
Como explica Elena Cuadrado, nefróloga del Dispositivo de Diálisis Domiciliaria del Instituto Clínic de Nefrologia y Urología (Hospital Clínic Barcelona), "cuando se apuesta de forma decidida por una cultura pro-domicilio, el paciente gana autonomía, calidad de vida, tratamientos individualizados y una mejor salud cardiovascular. El sistema gana en sostenibilidad".
Por su parte, Lorena Toda, Managing Director de CE Iberia en Fresenius Medical Care, afirma que "actualmente es un momento decisivo para las terapias domiciliarias porque confluyen tres factores clave: una mayor evidencia clínica, una clara demanda de personalización por parte de los pacientes y la necesidad de modelos asistenciales más sostenibles".
"En FME queremos ser un socio estratégico del sistema sanitario y de los profesionales, aportando soluciones integrales, innovación tecnológica y conocimiento para que las terapias domiciliarias formen parte real y accesible del estándar de cuidado", ha añadido Toda.
CÓMO TRANSFORMAR UNA UNIDAD DE DIÁLISIS EN 'HOME FRIENDLY'
El Hospital Universitario de Burgos ha presentado su experiencia en la transformación de una unidad convencional en un entorno 'home friendly', un proceso iniciado en 2024 que ha permitido incrementar el número de pacientes en hemodiálisis domiciliaria.
Entre las principales barreras identificadas destacan la necesidad de convencer a la dirección hospitalaria, la adecuación de espacios, la coordinación con distintos proveedores tecnológicos y la creación de equipos multidisciplinares especializados. Todo ello debe ir acompañado de un fuerte liderazgo de enfermería, considerada la "piedra angular" de la HDD.
El modelo desarrollado en Burgos integra la unidad de HDD dentro de la unidad de diálisis peritoneal o de hemodiálisis, creando espacios cálidos, seguros y confortables, donde varios pacientes pueden aprender simultáneamente mediante programas de 'mentoring'.
"La mejor manera de saber qué impacto genera este tipo de diálisis para los pacientes es escucharlos y lo que destacan es: vida, familia, apetito, libertad, normalidad, no angustia por el trasplante. El impacto en la eficiencia de la unidad es importante, descongestiona las unidades y permite la traslocación de pacientes de una sala de crónicos a sus domicilios, así como de fallo de injerto renal a terapia sustitutiva sin pasar por la angustia de volver a una sala de crónicos. En cuanto al personal de nefrología, todos nos sentimos gratificados con nuestro trabajo", ha indicado Mª Jesús Izquierdo, jefa del servicio de Nefrología del Hospital Universitario de Burgos.
EL PAPEL DE LA HDD NOCTURNA
En el encuentro organizado por FME ha tenido cabida también la inclusión de nuevas modalidades, como la hemodiálisis domiciliaria nocturna (HDDN), dentro de los procesos de toma de decisiones compartidas. Esta modalidad permite realizar sesiones más largas mientras el paciente duerme, con menores tasas de ultrafiltración y mayor depuración.
La evidencia clínica muestra que las modalidades intensivas y nocturnas se asocian a una reducción significativa del riesgo de mortalidad frente a la hemodiálisis convencional en centro, así como a resultados de supervivencia comparables al trasplante de donante fallecidoiv.
"Atendiendo a la Ley de Autonomía del paciente, toda persona con una enfermedad renal crónica avanzada tiene derecho a recibir una información completa sobre las opciones de tratamiento, entre las que se incluye la hemodiálisis domiciliaria nocturna. Esta es una terapia con beneficios clínicos y sociolaborales demostrados, que puede mejorar la calidad de vida de los pacientes", ha señalado Gloria del Peso, jefa de la Sección de Diálisis del Hospital Universitario La Paz (Madrid).