Publicado 11/06/2020 13:23CET

La necesidad de componentes sanguíneos en hospitales se redujo un 40% en los peores momentos del COVID-19

Donación, donar sangre
Donación, donar sangre - GETTY - Archivo

MADRID, 11 Jun. (EUROPA PRESS) -

La necesidad de componentes sanguíneos en hospitales se redujo hasta en un 40 por ciento en los momentos más duros de la pandemia de COVID-19, pero "ha venido recuperándose progresivamente desde entonces hasta alcanzar las cifras habituales", según ha resaltado Cristina Arbona, vocal de la Sociedad Española de Hematología y Hemoterapia (SEHH) y directora del Centro de Transfusión de la Comunidad Valenciana, con motivo del Día Mundial del Donante de Sangre, que se celebra el próximo 14 de junio.

"Aunque somos autosuficientes en componentes sanguíneos (hematíes, plasma y plaquetas), seguimos dependiendo de otros países, fundamentalmente de Estados Unidos, para obtener los productos medicinales (albúmina e inmunoglobulinas), procedentes del fraccionamiento industrial de plasma humano. La donación de plasma sigue manteniéndose en cifras bajas, aunque en los últimos años estamos observando un aumento progresivo", explica Arbona. En 2018, la media de este tipo de donación en España fue de 0,6 litros por 1.000 habitantes frente a los 8 litros de media en Europa.

De acuerdo con esta experta, la pandemia ha supuesto un "auténtico reto sanitario" para la donación de sangre. "Durante la crisis sanitaria, las unidades de donación se han puesto a disposición de los pacientes con COVID-19 y, por ello, se han tenido que reorganizar las colectas, recurriendo a otros locales a través de la colaboración de diferentes interlocutores. También se han modificado los protocolos de actuación para preservar la seguridad de donantes y profesionales sanitarios: EPI para los profesionales sanitarios, mascarillas para los donantes, higiene rigurosa de manos, mantenimiento de la distancia de seguridad, cita previa, etc", detalla.

En cuanto a la selección de los donantes, la experta indica que las modificaciones han sido pocas, pues la entrevista pre-donación ya incide en la posibilidad de infecciones de cualquier causa, aunque se ha insistido de forma especial en la notificación de antecedentes infecciosos o el contacto con pacientes infectados, así como en la obligación de informar de forma inmediata al centro de transfusión en caso de resultar infectados en los días siguientes a la donación.

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