Muchas muertes súbitas futuras podrían evitarse si se solicitarán más autopsias

Red de Investigación Cardiovascular
RED DE INVESTIGACIÓN CARDIOVASCULAR
Actualizado: jueves, 29 octubre 2015 13:53

   MADRID, 29 Oct. (EUROPA PRESS) -

   La investigadora de la Red de Investigación Cardiovascular (RIC) que desarrolla su trabajo en el Hospital Universitario La Fé de Valencia, la doctora Esther Zorio, ha lamentado que por defecto muchos médicos certifiquen los casos de muerte súbita como infarto agudo de miocardio como causa de fallecimiento, ya que conocer en profundidad mediante una autopsia la causa ayudaría a reducir esta muertes.

   "Una persona de 35 años sana fallece repentinamente haciendo ejercicio en la calle y se le firma un certificado de defunción con infarto agudo de miocardio como causa de fallecimiento, sin más. Esto no se puede hacer", explica la experta, que es además coordinadora de la Unidad de Valoración del Riesgo de Muerte Súbita Familiar de la Comunidad Valenciana.

   La autopsia aporta una gran cantidad de información además de la causa de la muerte. "Aspectos concretos que ayudan al diagnóstico y a la estratificación del riesgo que pueden tener los familiares: hasta qué punto los familiares pueden fallecer de una patología similar (por ejemplo en un fallecido por miocardiopatía hipertrófica no es lo mismo que el tabique interventricular tenga un grosor de 10 mm o un grosor de 35 mm. Esto nos dará un umbral de estar alerta con los familiares completamente distinto", afirma.

    Además, también permite rescatar material biológico con el cual se puede hacer estudios genéticos que permitirán conocer cómo actuar con los familiares, darles un consejo genético, ayudarles a planificar su vida a la hora de tener descendencia, etc. "La autopsia también ayuda a que a partir de ella se puede canalizar a estas familias hacia un abordaje de su salud realizado por grupos multidisciplinares de profesionales sanitarios", añade.

   Por este motivo, entiende que cuando un médico acude a ver un cadáver no puede firmar directamente un certificado de defunción si no sabe realmente lo que ha pasado, por lo que es recomendable solicitar una autopsia aunque ello provoque molestias a la familia.

   Es el artículo 343 de la ley de enjuiciamiento criminal el que obliga a los médicos a solicitar las autopsias, pero sobre todo Zorio argumenta que la autopsia no sólo sirve para descartar criminalidad sino que tiene dos vertientes fundamentales.

   "La primera es la investigación para saber realmente de qué se muere la gente en nuestro país y poder más adelante poner medidas preventivas. La segunda es que aunque obviamente al paciente no se le va a resucitar, para sus familiares puede ser vital en el más literal sentido de la palabra saber de qué falleció por si es necesario realizar un 'sreening' entre ellos", afirma.

   No hay datos de cuántas muertes se certifican sin motivo o lo que es lo mismo de cuántas oportunidades se están perdiendo y cuántos fallecimientos por muerte súbita podrían evitarse en España.

CARDIOPATÍAS FAMILIARES

   Las cardiopatías familiares son la causa de un porcentaje a veces muy importante de muertes súbitas. Según el rango de edad, este porcentaje puede variar desde el 20% al 50% en gente más joven. "Sabiendo que hay este porcentaje tan importante de muertes súbitas que se deben a causas genéticas con herencia monogénica donde la herencia más frecuente es la autosómica dominante, a priori hay que pensar que hasta el 50% de los familiares de cada uno de esos fallecimientos van a tener la misma enfermedad y por tanto van a estar en riesgo de poder correr la misma suerte y esta suerte es tan importante como fallecer", explica.

    La doctora, que ha participado en el Congreso Nacional de la Sociedad Española de Cardiología, ha recordado el caso de una familia con 5 muertes súbitas en hombres jóvenes entre 27 y 35 años. "Dos de los familiares estaban diagnosticados de tener cierta dilatación ventricular izquierda. La autopsia de uno de los familiares fallecido súbitamente nos dio toda la información que nos hacía falta. El diagnóstico fue miocardiopatía arritmogénica biventricular".

   Las muestras recogidas permitieron hacer un estudio genético completo que nos permitió encontrar un mutación en el gen llamado TMEM 43 y a partir de ahí todos los familiares fueron estudiados de acuerdo a los resultados de la autopsia para descartar miocardiopatía arritmogéncia y para ver si tenían o no esa mutación que es altamente letal. Esto nos permitió dar altas a unos familiares, poner desfibriladores a familiares que de otro modo nunca habrían recibido desfribrilador. "En resumen, pudimos encauzar un diagnóstico muy difícil de toda una familia con una alta tasa de muerte súbita", advierte.

   "En este caso dimos altas a familiares sin el fenotipo de miocardiopatía arritmogéncia y no portadores de la mutación. Dar altas es algo a tener muy en cuenta y un resultado muy positivo del estudio familiar. Hay gente que vive angustiada por lo que les ha pasado a otros familiares. Si les dices que ellos no tienen lo que sus familiares tenían, les estás haciendo un favor inmenso a la hora de vivir su día a día, a la hora de hacer deporte o la hora de tener descendencia. Esto es tan importante como poner un diagnóstico", concluye.