Publicado 26/07/2021 07:29CET

Para minimizar el número de infecciones, la cantidad importa más que la sensibilidad de las pruebas

Archivo - PCR, test antígeno
Archivo - PCR, test antígeno - JCCM - Archivo

MADRID, 26 Jul. (EUROPA PRESS) -

Un análisis computacional de las pruebas de COVID-19 sugiere que, para minimizar el número de infecciones en una población, la cantidad de pruebas importa más que la sensibilidad de las pruebas que se utilizan. Los investigadores Philip Cherian y Gautam Menon, de la Universidad Ashoka de Sonipat (India), y Sandeep Krishna, del Centro Nacional de Ciencias Biológicas TIFR de Bangalore (India), presentan sus conclusiones en la revista de acceso abierto 'PLOS Computational Biology'.

Los distintos estados de la India utilizan diferentes combinaciones de dos pruebas principales para detectar el COVID-19: una prueba de reacción en cadena de la polimerasa con transcriptasa inversa (RT-PCR), muy sensible, y una prueba rápida de antígenos, menos sensible. La idea tradicional es que un enfoque basado exclusivamente en la RT-PCR conducirá en última instancia a un menor número de infecciones en general.

Aunque las pruebas RT-PCR son más sensibles que las pruebas rápidas de antígenos, son más caras y no proporcionan resultados inmediatamente. Por lo tanto, la combinación precisa de pruebas necesarias para optimizar los resultados y tener en cuenta las limitaciones de costes no está clara.

Cherian y sus colegas utilizaron modelos computacionales para realizar simulaciones de cómo se propaga el COVID-19 entre una población, dadas las diferentes combinaciones de pruebas y las compensaciones económicas entre ellas. Teniendo en cuenta el movimiento de personas entre diferentes lugares, calcularon el número total de infecciones que se producirían al final de una pandemia en cada escenario.

El análisis sugiere que el uso de sólo las pruebas rápidas de antígenos podría lograr resultados similares, en términos de infecciones totales, que el uso de sólo las pruebas RT-PCR, siempre y cuando el número de personas examinadas sea lo suficientemente alto. Esto sugiere que los gobiernos de los países de ingresos bajos y medios podrían lograr resultados óptimos si se concentran en aumentar las pruebas utilizando pruebas menos sensibles que proporcionen resultados inmediatos, en lugar de favorecer la RT-PCR.

Los autores también señalan que los gobiernos deberían seguir explorando diferentes combinaciones de pruebas que permitan reducir al máximo el número de casos. Dado que los costes de las pruebas están disminuyendo, esta combinación también podría recalibrarse periódicamente para controlar lo que tiene más sentido desde el punto de vista económico.

"Las pruebas mejoran continuamente, y las compensaciones están a favor de las pruebas rápidas, aunque sean menos sensibles --dice Menon--. Modelar los efectos del uso de diferentes combinaciones de pruebas, teniendo en cuenta sus costes relativos, puede sugerir cambios políticos específicos que tendrán un efecto sustancial en el cambio de la trayectoria de la epidemia".