¿Cómo se mide el pulso? y ¿cuáles son los niveles correctos?

Publicado 16/05/2019 8:27:42CET
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   MADRID, 16 May. (EDIZIONES) -

   Lo primero que nos viene a la cabeza cuando alguien se desmaya es mirarle el pulso, ¿pero sabemos lo que es realmente? Toda persona viva tiene pulso, y éste es fundamental para valorar el estado de salud de la persona. Es sinónimo de frecuencia cardíaca, del número de veces que late nuestro corazón en un determinado tiempo, y no es lo mismo que la presión arterial.

   "El pulso generalmente se expresa en latidos por minuto. Por ejemplo, unas pulsaciones de 70 latidos por minuto significa que el corazón late 70 veces en un minuto", precisa en una entrevista con Infosalus la doctora Petra Sanz, miembro del Consejo de Expertos de la Fundación Española del Corazón (FEC).

   Contrariamente a lo que pueda llegar a pensarse, esta especialista indica que no guarda ninguna relación con la presión arterial ya que, por ejemplo, la presión arterial puede estar elevada, y el pulso enlentecido o al revés. La presión arterial es la fuerza de la sangre al empujar contra las paredes de las arterias.

   "El corazón suele latir de forma rítmica y con una frecuencia cardiaca dentro de la normalidad (de 60 a 100 latidos por minuto). Si se detectan alteraciones de las pulsaciones del corazón podemos estar ante una arritmia y hay que consultar con el médico", advierte la doctora Sanz sobre la importancia del pulso.

   En concreto, explica que sí cambia a lo largo del día y, cuando estamos en reposo es normal tener las pulsaciones más lentas (muy lentas si estamos dormidos), mientras que el pulso se acelera si hacemos ejercicio físico o tenemos una emoción (un susto, miedo, ansiedad, por ejemplo).

   Eso sí, menciona que éste no suele ser diferente en hombres y en mujeres, y depende del entrenamiento deportivo de la persona, ya que las personas que hacen deporte habitualmente suelen tener el pulso más lento (siendo totalmente normal). "Los niños suelen tener el pulso mucho más rápido que los adultos. Al nacer tenemos las pulsaciones muy rápidas (puede ser normal 150 latidos por minuto), para ir disminuyendo de forma progresiva al ir cumpliendo años, siendo normal tener 50 ó 60 latidos por minuto en ancianos", agrega la miembro de la FEC.

CÓMO MEDIRNOS EL PULSO

   Para medir el pulso, la cardióloga señala que se puede medir "fácilmente" palpando el latido de una arteria periférica, siendo lo más fácil el palpar la arteria radial, que está en la muñeca. "Notaremos el latido de la arteria y contamos el número de latidos en 1 minuto, así podemos decir el número de latidos por minuto que tenemos, es decir, la frecuencia cardiaca", subraya.

   Sobre los niveles correctos de pulso, esta especialista concreta que se considera que el pulso está dentro de la normalidad cuando las pulsaciones están entre 60 y 100 latidos por minuto, aunque advierte de que hay personas que tienen menos o más latidos por minuto, lo que no significa que estén enfermas; todo depende de la persona y de la situación de la misma.

Cuando alguien no tiene pulso, o notamos que falla algún latido del pulso, la doctora Sanz señala que puede tratarse de una arritmia, por lo que es conveniente consultar con su médico. "Lo ideal es hacer un electrocardiograma para confirmar si se trata de una arritmia o un error al tomarnos el pulso", añade la miembro de la Fundación Española del Corazón.

La Fundación Española del Corazón recuerda que la frecuencia cardiaca se mide tomando el pulso en la muñeca. Luego, solo hay que seguir tres pasos:

1. Presiona suavemente la parte interna de la muñeca del lado del dedo pulgar.

2. Coloca los dedos índice y corazón entre 1 y 2 cm por debajo del pliegue de la muñeca, entre el hueso que se palpa hacia afuera y el tendón que aparece por el lado interno.

3. Al sentir el primer latido, calcula cuántos se producen durante 30 segundos y multiplica el resultado por 2. Esa será tu frecuencia cardiaca.

MUY ÚTIL TOMAR EL PULSO EN ANCIANOS

   A su juicio, es imprescindible recomendar a la población general que es muy útil tomar el pulso, sobre todo en las personas mayores, porque podemos detectar distintas arritmias.

   En este sentido, avisa de que existe una arritmia muy frecuente en las personas mayores que se llama 'fibrilación auricular', que ocurre en hasta el 20% de personas mayores de 80 años, que frecuentemente no provoca síntomas, pero sí se notan los latidos irregulares al tomar el pulso.

   "El mayor problema de la fibrilación auricular es que los pacientes mayores que tienen esta arritmia tienen más riesgo de sufrir un ictus. Por lo tanto, si se detecta el pulso arrítmico, hay que consultar con su médico de atención primaria para que, de confirmarse en el electrocardiograma la existencia de la fibrilación auricular, hay que iniciar tratamiento anticoagulante, ya que es la mejor opción para prevenir el ictus", sentencia la doctora Sanz.