El microbioma puede ayudar a recuperarse de un ictus

Publicado 08/01/2020 17:12:17CET
Los investigadores y colaboradores de EMBL-EBI utilizaron herramientas computacionales para identificar casi 2,000 especies de bacterias intestinales previamente desconocidas.
Los investigadores y colaboradores de EMBL-EBI utilizaron herramientas computacionales para identificar casi 2,000 especies de bacterias intestinales previamente desconocidas. - SPENCER PHILLIPS / EMBL-EBI - Archivo

   MADRID, 8 Ene. (EUROPA PRESS) -

   Los microorganismos del intestino pueden ayudar a proteger a las células cerebrales del daño causado por la inflamación tras un derrame cerebral, según ha puesto de manifiesto un estudio realizado por expertos de la Universidad Ludwig Maximilian de Munich, la Facultad de Medicina de la Universidad de Kentucky y el Centro Médico Southwestern de la Universidad de Texas (Estados Unidos) y que ha sido publicado en el 'Journal of Neuroscience'.

   Los ácidos grasos de cadena corta, que son producidos por la comunidad de bacterias que viven en el intestino, conocidas colectivamente como el microbioma, son un componente clave de la salud intestinal. Aunque se sabe que el microbioma también puede influir en la salud del cerebro y el sistema nervioso central, su papel en la recuperación del accidente cerebrovascular aún no se ha explorado.

   "Cada vez hay más pruebas de que el microbioma puede influir en la inflamación, y ahora estamos aprendiendo cómo afecta a la neuroinflamación después de una lesión cerebral", han dicho los expertos, quienes agregaron ácidos grasos de cadena corta al agua potable de los ratones, comprobando que aquellos que la bebieron experimentaron una mejor recuperación del accidente cerebrovascular.

   De hecho, los ratones suplementados con ácidos grasos redujeron el deterioro motor, y experimentaron un mayor crecimiento de la columna vertebral en las dendritas de las células nerviosas, las cuales son cruciales para la estructura de la memoria. También expresaron más genes relacionados con la microglia, las células inmunes del cerebro.

   Esta relación indica que los ácidos grasos de cadena corta pueden servir como mensajeros en la conexión intestino-cerebro al influir en la forma en que el cerebro responde a las lesiones. "Un suplemento dietético de ácidos grasos de cadena corta puede ser una terapia adicional segura y práctica para la rehabilitación del accidente cerebrovascular", han dicho los investigadores.

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