Medidas de higiene venosa como buena hidratación y ejercicio físico ayudan a controlar varices

Paciente con varices
Paciente con varices - QUIRÓN SALUD
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Publicado: miércoles, 8 abril 2026 16:30

MÁLAGA 8 Abr. (EUROPA PRESS) -

Especialista de Quirónsalud apunta a que medidas de higiene venosa como una buena hidratación, el ejercicio físico y bajar de peso ayudan a controlar la sintomatología de las varices.

Las venas son vasos sanguíneos que devuelven la sangre al corazón. En las piernas, la sangre tiene que subir desde los pies hasta el abdomen venciendo la gravedad. Para ello, las venas disponen de unas pequeñas válvulas en su interior que actúan como compuertas, impidiendo que la sangre retroceda.

"Cuando estas válvulas se dañan, la sangre se acumula en las venas, aumenta la presión en su interior y provoca la insuficiencia venosa crónica (IVC). Con el tiempo, las paredes de las venas se dilatan y se vuelven tortuosas, dando lugar a las varices".

En España, se estima que la insuficiencia venosa afecta a cerca de un 30-40% de los adultos. Entre los factores que favorecen su aparición se encuentran la herencia genética, pertenecer al sexo femenino o estar embarazada, el sedentarismo, el sobrepeso u obesidad o la pérdida de elasticidad venosa por envejecimiento, así como vivir en un clima cálido.

Los facultativos apuntan a que "en las fases iniciales, los síntomas pueden pasar desapercibidos y suelen incluir pesadez, cansancio en las piernas al final del día o tras mucho rato de pie o sentado; hinchazón en pies, tobillos y pantorrillas --que suele mejorar con el reposo y el frío--; calambres, picor, arañas vasculares, cambios en la piel y úlceras, en casos avanzados, alrededor del tobillo".

En el estadio leve, suelen aparecen telangiectasias (arañas vasculares) y varículas --algo más gruesas-- los expertos apuntan que "se suelen percibir solo como un problema estético, pero pueden causar picor, escozor, pesadez o sensación de calor".

En su estadio moderado, venas dilatadas, tortuosas y visibles (varices) sobresalen bajo la piel, con síntomas observan los especialistas como pesadez, hinchazón al final del día, calambres nocturnos y mayor sensibilidad al calor, ha indicado Quirónsalud en un comunicado.

En el estadio avanzado (edema) aparecen, según los sanitarios, lipodermatoesclerosis, retención de líquidos permanente y alteraciones cutáneas alrededor del tobillo. En su estadio más avanzado (úlcera venosa), hay una herida abierta en la cara interna del tobillo, de difícil cicatrización y que puede cronificarse si no se trata la causa venosa de fondo. El primer paso para tratar correctamente la insuficiencia venosa explican que "es conocer con precisión qué está fallando y por qué".

El doctor Matteo Pizzamiglio, especialista del Servicio de Angiología y Cirugía Vascular del Hospital Quirónsalud Campo de Gibraltar y el Hospital Quirónsalud Marbella, señala la necesidad de "realizar una valoración completa, que combina la exploración clínica con la tecnología diagnóstica más avanzada".

La ecografía Doppler venosa, prueba de referencia para el estudio de las venas de las piernas, es una exploración "completamente indolora y sin radiación, que se realiza en consulta y permite obtener información muy detallada en tiempo real", explica Pizzamiglio.

De este modo "se identifican qué válvulas están dañadas y en qué tramos de la vena, se visualizan el tamaño y recorrido exacto de las varices, detectan posibles trombos, estudian el flujo de sangre y determinan la dirección en la que circula e investigan si existen causas secundarias como compresión o estrechamiento de venas de mayor calibre", ha señalado.

El diagnóstico de la insuficiencia venosa es multidisciplinar, requiriendo una estrecha colaboración de servicios como Medicina Interna y Hematología. "Esto resulta especialmente valioso en casos de trombosis venosa, trastornos de la coagulación o enfermedades sistémicas que afectan a la circulación", ha agregado. "Con el tratamiento adecuado es posible lograr la cicatrización y prevenir las recidivas", ha concluido el doctor.

TRATAMIENTOS

"Orientamos a cada paciente sobre qué opciones se adaptan mejor a su situación", ha apuntado el doctor Pizzamiglio. "En fases iniciales o como complemento a otros tratamientos, las medidas conservadoras como las medias de compresión graduada, algunos fármacos y complementos nutricionales junto con la higiene venosa (buena hidratación, ejercicio físico, control del peso, elevación de las piernas y hábitos posturales que favorecen el retorno venoso) juegan un papel clave", ha añadido.

La escleroterapia consiste en la inyección de una sustancia esclerosante en el interior de las venas afectadas. Se irrita la pared de la vena, provocando que se cierre y desaparezca progresivamente. "Es el tratamiento de elección para las arañas vasculares (telangiectasias) y las varices de pequeño calibre. Además de mejorar la estética, reduce picor, escozor y sensación de pesadez. Se realiza en consulta, sin anestesia ni ingreso hospitalario", ha apunta el doctor.

Para tratar las venas safenas (los grandes ejes venosos superficiales que con mayor frecuencia causan varices), el personal de Quirón Salud aplica técnicas de ablación endotérmica. Mediante un fino catéter introducido en el interior de la vena a través de una punción mínima, se aplica calor a la pared venosa, logrando su cierre definitivo sin grandes incisiones. "Se realiza bajo anestesia local, en régimen ambulatorio, con una recuperación muy rápida y resultados excelentes a largo plazo. Al precisar incisiones mínimas, las molestias postoperatorias son mínimas y los resultados estéticos muy satisfactorios", ha añadido.

Para las varices de mayor tamaño, practican la microflebectomía ambulatoria. A través de pequeñísimas incisiones de apenas 1-2 mm practicadas con anestesia local, se extraen los paquetes varicosos con una mínima agresión para los tejidos. "Esta técnica, combinada habitualmente con el tratamiento de los ejes safenos, permite obtener resultados muy completos en una sola intervención. El paciente puede caminar desde el mismo día de la cirugía y la recuperación es notablemente rápida", ha comentado el especialista.

En ocasiones, las varices o la insuficiencia venosa no se originan en las venas de las piernas, sino en una obstrucción, estrechamiento o compresión de las grandes venas del abdomen o la pelvis. En estos casos, el estudio diagnóstico se amplía y el tratamiento puede incluir procedimientos endovasculares específicos sobre estas venas.

PREVENCIÓN

Aunque la predisposición genética juega un papel importante, existen medidas que se pueden adoptar para retrasar las varices y aliviar los síntomas.

"Caminar a diario es el ejercicio más beneficioso. La contracción del músculo de la pantorrilla impulsa la sangre hacia arriba", ha apuntado el doctor Pizzamiglio, que recomienda "evitar permanecer mucho tiempo de pie sin moverse o sentado con las piernas cruzadas o en flexión prolongada", y aconseja "hacer natación, ciclismo o yoga o realizar pequeñas pausas activas como caminar o realizar ejercicios de flexión y extensión de tobillos en el trabajo".

El exceso de calor directo en las piernas o baños muy calientes, saunas, depilación con cera caliente y exposición prolongada al sol afirma, empeora los síntomas. El doctor Pizzamiglio ha añadido que "al terminar la ducha con agua fría en las piernas, el frío favorece la contracción venosa y mejora el tono de la pared vascular". Además cuenta, "hidratarse bien es fundamental y reposar con las piernas ligeramente elevadas (con una almohada bajo los pies) favorece el retorno venoso durante la noche".

El exceso de peso aumenta la presión sobre las venas abdominales y de las piernas. Mantener un peso saludable es una de las medidas preventivas más eficaces según los expertos. Una dieta rica en fibra, frutas, verduras y alimentos con propiedades antioxidantes y antiinflamatorias contribuyen, afirman, a la salud vascular.

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