Medicusmundi alerta de que los conflictos y recortes en ayudas están "desmantelando" el derecho a la salud

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Enfermera. - MEDICUSMUNDI
Infosalus
Publicado: lunes, 6 abril 2026 17:55

MADRID 6 Abr. (EUROPA PRESS) -

Medicusmundi ha alertado del "desmantelamiento programado" del derecho a la salud para las personas más vulnerables, como consecuencia de los recortes en ayudas para la cooperación y ayuda humanitaria y el aumento de los ataques contra infraestructuras sanitarias en zonas en conflicto, que repercuten a su vez en una falta de profesionales médicos en contextos bélicos.

"En pleno siglo XXI, cuando pensábamos que avanzábamos en la consecución de la cobertura sanitaria universal, millones de personas están muriendo. Decidamos proteger de verdad la salud como un derecho en tiempos de paz y de guerra", ha destacado la ONG en el marco del Día Mundial de la Salud, que se conmemora este martes.

Según ha explicado, las reducciones en la financiación sanitaria podrían ser de hasta un 60 por ciento, en comparación con 2022, lo que implica en términos prácticos que un programa de tratamiento contra el VIH en un país de renta baja, que depende en un 80 por ciento de fondos externos, deja de entregar medicinas, o que no se podrán ofrecer mosquiteras impregnadas de insecticida contra la malaria en aldeas.

En referencia a un estudio del Instituto de Salud Global de Barcelona (ISGlobal), ha advertido de que una caída abrupta de la ayuda oficial al desarrollo (AOD) podría provocar más de 22 millones de muertes adicionales hasta 2030.

A este respecto, ha reprochado la salida de Estados Unidos de la Organización Mundial de la Salud (OMS). Para Medicusmundi, la retirada del país que más contribuía al organismo "desvirtúa" el significado de la cooperación, basada en la confianza, apoyo, suma de esfuerzos y solidaridad para lograr resultados superiores a los que se obtendrían de forma individual.

ATAQUES A HOSPITALES

Además, Medicusmundi ha puesto el foco en las barreras que imponen las guerras. En 2024, según la Universidad de Upsala (Suecia), se batió un récord de conflictos activos desde el final de la Segunda Guerra Mundial, con un total de 61 con participación estatal.

La ONG ha denunciado que, en estas guerras, las instalaciones sanitarias se han convertido en objetivos estratégicos. Solo en 2024, la coalición Safeguarding Health in Conflict registró 3.600 ataques contra la asistencia sanitaria, lo que supone un aumento del 62 por ciento respecto a dos años antes.

En este punto, ha aseverado que bombardear un hospital no solo supone destruir "ladrillos", sino terminar con un lugar en el que se salvan vidas y poner en riesgo al personal sanitario y la atención que presta. Como consecuencia, ha apuntado que muchos médicos han decidido dejar de ejercer en contextos bélicos por ataques directos, inseguridad y daños psicológicos.

La organización ha advertido que la escasez de personal sanitario no solo afecta durante los conflictos, sino también tras ellos. "Cuando termina la violencia, sin profesionales suficientes, cualquier hospital reconstruido es solo una cáscara vacía: no hay vacunación, ni atención primaria, ni programas de salud materna que funcionen", ha indicado.

Por ello, ha reclamado protección para los profesionales sanitarios, de forma que se garanticen sus condiciones para que puedan quedarse o regresar en el futuro y permitir la reconstrucción de los sistemas de salud.

PERJUICIO SOBRE RECURSOS BÁSICOS

La ONG ha señalado que los conflictos y el colapso de servicios arrasan también con los recursos más básicos, como son el agua y la comida. En 2024, casi 300 millones de personas sufrieron niveles altos de inseguridad alimentaria aguda, según el Global Report on Food Crises.

En territorios como Gaza, toda la población está expuesta a inseguridad alimentaria aguda; en países como Sudán, Nigeria, Myanmar o Haití, millones viven en fases de emergencia o catástrofe, con hambre y malnutrición extrema.

La combinación de hambre y agua contaminada abre la puerta a un estallido de enfermedades: diarreas, cólera, infecciones respiratorias, tuberculosis, malaria y desnutrición severa infantil.

Medicusmundi ha aseverado que los recortes en ayudas, los conflictos armados, las barreras para sanitarios y la aparición de enfermedades se retroalimentan.

Para "romper el círculo", ha urgido a frenar los recortes y priorizar la financiación de la salud pública, exigir el respeto absoluto del personal y las instalaciones sanitarias en todos los conflictos armados, y garantizar agua, alimentos y cuidados esenciales donde en la actualidad solo llegan bombas y destrucción.

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