Labores de extinción de un incendio forestal, a 14 de junio de 2026, en Boborás, Ourense, Galicia (España). - Rosa Veiga - Europa Press
MADRID 18 Jun. (EUROPA PRESS) -
La Sociedad Española de Medicina Preventiva, Salud Pública y Gestión Sanitaria (SEMPSPGS) ha instado este jueves a reforzar las estrategias de prevención de incendios, que ha advertido que no tienen solo un impacto ambiental y económico, sino también en la salud, habiéndose consolidado como "emergencia sanitaria".
Así lo ha señalado ante una temporada de incendios que se prevé "intensa" en España, como resultado del creciente aumento de las temperaturas, la sequía, la acumulación de restos forestales y las imprudencias, entre otras causas.
Los médicos preventivistas han apuntado a las consecuencias directas sobre la salud que genera la exposición al humo y partículas contaminantes de los incendios, que afectan principalmente a colectivos vulnerables como niños, mujeres embarazadas, personas ancianas y pacientes con enfermedades respiratorias o cardiovasculares.
En esta línea, han señalado que los incendios producen efectos directos en la salud que incluyen quemaduras, irritación ocular y cutánea, empeoramiento de enfermedades respiratorias como el asma o la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC), o el aumento de eventos cardiovasculares agudos como infarto de miocardio o ictus. También se ha observado un incremento en el número de ingresos hospitalarios y en la mortalidad.
En cuanto al impacto indirecto, los expertos han aseverado que los incendios tienen una "gran repercusión" sobre la salud mental y pueden conllevar episodios de estrés, ansiedad, trastorno postraumático y desplazamientos forzosos en las personas afectadas.
La población que vive el incendio en primera persona no es la única que puede ver perjudicada su salud, puesto que los incendios liberan a la atmósfera grandes cantidades de partículas PM2,5 y PM10, así como otros contaminantes, que tienen capacidad para desplazarse grandes distancias hasta zonas alejadas del foco del incendio.
EDUCACIÓN EN PREVENCIÓN
La SEMPSPGS ha destacado que la educación en la prevención de incendios debe ser una prioridad, pues no se trata solo de una cuestión medioambiental, sino de la herramienta más eficaz para evitarlos. "Reducir o minimizar las conductas de riesgo y los incendios significa reducir la carga de enfermedad, las hospitalizaciones, la morbilidad y mortalidad asociadas", ha afirmado.
El Comité de Estudio de Cambio Climático de la sociedad científica ha recomendado reforzar las campañas de concienciación pública todo el año; mejorar los planes de emergencia sanitaria y vigilancia continua; fomentar la coordinación simultánea entre servicios de salud, protección civil y medioambiente; promover la vigilancia epidemiológica sobre los efectos en la salud, la educación y prevención y la protección y el mantenimiento de los bosques.
Además, ha emitido una serie de consejos para la población general, a quien llama a evitar actividades de riesgo en entornos forestales; extremar las precauciones con fuego o maquinaria que pueda provocarlo; evitar fumar y tirar colillas en entornos naturales; y mantenerse informado a través de los canales oficiales.
A los profesionales sanitarios, la SEMPSPGS les ha instado a realizar una identificación precoz de pacientes en riesgo; establecer protocolos claros de actuación ante una exposición al humo; y llevar a cabo labores de educación sanitaria y difusión preventiva durante todo el año.
En caso de incendio en un área cercana a su localización, los médicos preventivistas han recomendado seguir siempre las indicaciones de las autoridades; proteger a personas vulnerables; mantener cerradas puertas y ventanas para evitar la entrada de humo; reducir al mínimo las actividades al aire libre; y mantenerse informado a través de los canales oficiales.