La mediación de la longitud del cuello de útero puede identificar a mujeres con riesgo de parto prematuro

Actualizado 16/11/2011 14:56:25 CET
EP/CUN

La CUN incorpora en el control habitual del embarazo la medición de este factor a mitad de gestación para prevenir los partos pre-término

PAMPLONA, 16 Nov. (EUROPA PRESS) -

El Departamento de Ginecología y Obstetricia de la Clínica Universidad de Navarra ha añadido al protocolo habitual para el control del embarazo la medición de la longitud del cuello de útero como factor identificativo del riesgo de parto prematuro. Dicho parámetro se controlará en todas las pacientes, presenten o no embarazo de alto riesgo.

La CUN ha explicado, a través de un comunicado, que ha decidido incorporar la mediación de la longitud cervical a raíz de la reciente publicación de un estudio internacional que revela que, "en aquellas pacientes con un cérvix corto detectado a mitad de embarazo, el tratamiento mediante progesterona vaginal reduce significativamente las posibilidades de un parto pre-término".

En este sentido, el doctor Juan Luis Alcázar, especialista del Departamento de Ginecología de la Clínica, ha detallado que la medición cervical se realizará mediante ecografía en las gestantes que se encuentren entre las semanas 20 y 23 de embarazo.

La incorporación de este factor al control normal del embarazo supone un "avance importante", ya que "la prematuridad del recién nacido sigue siendo una de las principales causas de morbi-mortalidad perinatal (complicaciones, secuelas o muerte del neonato), derivadas de su condición de prematuro", ha recalcado el especialista.

El trabajo internacional 'Pregnant trial', liderado por el doctor Romero y en el que tiene su origen la aplicación de este control, es un estudio aleatorio en el que se comparó y evaluó mediante ecografía sistemática dos grupos de mujeres que presentaban acortamiento precoz del cérvix. A uno de los dos grupos de embarazadas se le trató con progesterona y al otro no.

Tras comparar los resultados, los investigadores concluyeron que la administración de progesterona en mujeres que a mitad de embarazo presentaban un cuello uterino corto, "reducía significativamente la probabilidad de tener un parto antes de la semana 35 de gestación y hay que tener en cuenta que la mayor seguridad de feto maduro ocurre por encima de las 37 semanas", ha apuntado el doctor Alcázar.

De este modo, el estudio reveló que mediante este método de control y tratamiento se consigue disminuir de forma importante la posibilidad de un parto prematuro en un porcentaje situado entre el 40 y el 50 por ciento de los casos.

Las "sólidas" conclusiones aportadas por el estudio multicéntrico e internacional han sido determinantes para que el Departamento de Ginecología de la Clínica Universidad de Navarra haya decido incorporar la medición de la longitud del cuello de útero al protocolo de seguimiento habitual de los embarazos de todas las gestantes.