Logopedas denuncian carencias en la rehabilitación tras ictus y reclaman su presencia en la atención sanitaria

Archivo - Imagen de recurso cerebro.
Archivo - Imagen de recurso cerebro. - GETTY IMAGES/ISTOCKPHOTO / SERDARBAYRAKTAR
Infosalus
Publicado: miércoles, 28 octubre 2026 15:28

MADRID 28 Oct. (EUROPA PRESS) -

El Consejo General de Colegios de Logopedas ha denunciado "carencias" y "desigualdades" en la rehabilitación tras un ictus, que incluye el abordaje de las alteraciones del habla, el lenguaje, la comunicación y la deglución, tras lo que ha reclamado que se garantice la presencia de los profesionales de logopedia en la atención a estos pacientes.

Así lo ha señalado la portavoz del Consejo General de Colegios de Logopedas Ana Bistuer, con motivo del Día Mundial del Ictus, que se conmemora este jueves. "La rehabilitación de la comunicación y de la deglución sigue siendo desigual según la comunidad autónoma y el hospital, pese a los avances del Código Ictus", ha aseverado.

Por ello, ha insistido en integrar la Logopedia "de manera efectiva y coordinada en la atención sanitaria" y "garantizar" la presencia de profesionales en "las Unidades de Ictus y los equipos de rehabilitación y neurorrehabilitación, así como la continuidad de los tratamientos para mejorar la seguridad, la comunicación y la autonomía de los pacientes".

En paralelo, el Consejo General de Colegios de Logopedas ha solicitado recursos profesionales adecuados y protocolos de evaluación, derivación y seguimiento entre hospitales, atención primaria, domicilios y centros sociosanitarios.

Bistuer ha explicado que el ictus "puede dañar las redes cerebrales responsables del lenguaje, el habla, la voz y la deglución". Así, ha destacado "la importancia de intervenir tempranamente cuando el estado clínico lo permita", aunque ha puntualizado que las mejoras pueden pueden producirse "incluso en la fase crónica".

A este respecto, ha comentado que la recuperación "depende de la gravedad, localizacion y extensión de la lesión, las secuelas, el estado premórbido, la oportunidad de rehabilitación, la continuidad terapéutica y el apoyo del entorno".

Asimismo, ha señalado que "no debe establecerse un alta únicamente por el tiempo transcurrido, sino en función de la evolución, los objetivos y las necesidades de apoyo".

CONSECUENCIAS DEL ICTUS

Entre las consecuencias de un ictus, Bistuer se ha referido a la afasia, "que afecta aproximadamente a un tercio de los pacientes y puede dificultar hablar, comprender, leer, escribir e incluso calcular".

Según ha precisado, este deterioro de la capacidad para comunicarse no afecta a todos los pacientes por igual. Mientras que "algunas personas hablan con esfuerzo y frases entrecortadas", "otras utilizan palabras equivocadas o tienen dificultades para comprender, aunque pueden conservar sus conocimientos, preferencias y capacidad de decisión".

También ha diferenciado la disartria, "que altera la ejecución motora del habla y puede afectar a la articulación, la voz y el ritmo, de la apraxia del habla, que dificulta planificar los movimientos necesarios para pronunciar, aunque los músculos funcionen".

Bistuer ha apuntado que ambas "pueden coexistir y requieren tratamientos individualizados, desde ejercicios de respiración y articulación hasta prácticas estructuradas con apoyos visuales y rítmicos".

En este contexto, ha recomendado a los familiares y al entorno del paciente "hablar claramente, permitir tiempo para responder, utilizar apoyos y evitar infantilizar el lenguaje dirigido al paciente". También ha reclamado formación para cuidadores, accesibilidad comunicativa y apoyo de asociaciones y grupos de conversación.

Por otra parte, ha subrayado que la disfagia, o dificultad para tragar, "requiere atención especialmente precoz". Según ha precisado, "afecta a entre el 37 y el 78 por ciento de las personas en fase aguda, dependiendo del método de evaluación, y puede provocar atragantamientos, desnutrición, deshidratación y complicaciones respiratorias".

A su juicio, es necesario realizar un cribado antes de la primera ingesta oral y garantizar una evaluación especializada cuando exista riesgo. Al hilo, ha explicado que "la intervención contempla la modificación de texturas, líquidos, posturas e higiene bucal. El uso de espesantes o la retirada de una vía alternativa de alimentación deben decidirse según la evaluación y la evolución".

Bistuer ha recordado que "ante dificultades repentinas para hablar o comprender, desviación de la boca o pérdida de fuerza repentina debe llamarse al 112", y ha aconsejado "acudir a un logopeda colegiado ante la presencia de secuelas de comunicación, lenguaje, habla, voz o deglución".

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