Greta, Alba y Chloe en 'Playaterapia'. - FUNDACIÓN JUEGATERAPIA
MADRID 2 Jul. (EUROPA PRESS) -
La Fundación Juegaterapia ha recreado una playa en Madrid para que los niños en tratamiento oncológico y sus familias puedan disfrutar del verano y evadirse de la enfermedad, proponiendo una forma de "desconexión" a través del juego que supone para los pequeños "un subidón de ánimo".
La iniciativa, que ha comenzado este jueves por segundo año, supone la transformación del Club Juegaterapia en un 'beach club', con 1.300 kilos de arena, hamacas, balones, sombrillas, juegos de playa, música y una sala inmersiva en la que los pequeños pueden vivir la experiencia "como si estuvieran en el Caribe".
Así lo ha explicado la directora del Club Juegaterapia, María José Jara, quien ha detallado en declaraciones a Europa Press que 'Playaterapia' surgió el año pasado en respuesta a la necesidad de los niños y sus padres, que comentaban en la fundación que no podrían ir a la playa en verano debido a los tratamientos.
Según ha destacado, las actividades que ofrece este club tienen un beneficio "muy importante" en la salud de los menores. "Los niños están enfermos, no dejan de estar enfermos por jugar, pero sí dejan de sentirse enfermos", ha afirmado tras explicar que las endorfinas y oxitocinas que se liberan al hacer una actividad que gusta fortalecen el sistema inmunológico y evaden.
"Lo que nos dicen todos los padres y los niños es que, cuando entran en el Club Juegaterapia, dejan todo lo malo que tienen detrás de esa puerta. Y mientras están en el club, se olvidan, vuelven a ser niños, que es de lo que se trata, de volver a ser niños y jugar, que es lo que tienen que hacer. Es un club donde el juego cura", ha resaltado.
Al hilo, ha comentado que ha habido niños a los que les han dado el alta un par de horas en el hospital para que acudieran al club, ya que los médicos consideraban que los beneficios serían mayores que los riesgos. "Para ellos es un subidón de ánimo que les ayuda a afrontar el día a día", ha resaltado.
UNA "OPORTUNIDAD" PARA LAS FAMILIAS
Carlos, el padre de Oliver, ha afirmado que la iniciativa supone la "oportunidad" de "disfrutar de la playa" este año con él, ya que debido a la quimioterapia no le puede dar mucho el sol. "De pasar un verano en casa intentando buscar actividades que hacer con él que sean seguras, pues tenemos la ventaja de disfrutar de algo que no vamos a poder hacer de ninguna otra forma", ha señalado en declaraciones a Europa Press.
"No se nos hubiera ocurrido jamás que pudiéramos ir a la playa", ha destacado Ana, la madre de Carla, que ha acudido con sus hermanos desde Toledo por segundo año. Entre las ventajas del Club Juegaterapia, Ana ha apuntado que permite a los niños relacionarse entre ellos "sin que se sientan señalados".
Asimismo, ha destacado que los padres también están incluidos en las actividades y les permite sentirse acompañados y comprendidos. "Tú llegas aquí y hablas con otros padres también y, en realidad, muchas veces ni siquiera hablas de la enfermedad y puedes estar en un sitio, precisamente, en el que nadie te diga '¿Y qué tal va?' '¿Y cómo está?'", ha explicado.
BENEFICIOS DE JUGAR
La psicóloga infantil y juegaterapeuta Elena Morán ha puesto en valor la importancia de espacios como el Club Juegaterapia para que los niños con cáncer socialicen con otros niños, aprendan a compartir o a jugar en equipo. Gracias al juego "libre", ha señalado que se observa un cambio de comportamiento en los niños, eliminando incluso rabietas.
"Muchos de ellos no tienen capacidad de jugar justo en la época en la que hay que jugar más, en la que tienen que estimularse, en la que tienen que aprender un montón de cosas, de sentir, de tocar, de ver, de oír", ha explicado para destacar que, con el objetivo de cubrir esta necesidad, crearon el 'Taller de los jueves', dirigido a niños de entre tres y seis años.
En cuanto a 'Playaterapia', la ha calificado como un "punto de desconexión". "Era muy interesante ver a los niños que nunca habían visto el mar, las sensaciones, la textura cuando metían las manos, cómo se relacionaban con el entorno. Y fue muy divertido, es como darles una experiencia diferente", ha detallado sobre las vivencias del año pasado.
Estos beneficios los ha observado Rudy, la madre de Jonás, que ha explicado que, para él, era "muy difícil" rodearse de muchas personas porque "se desesperaba". "Desde que llegamos aquí el cambio ha sido de verdad evidente en él", ha apuntado.
Originarios de Venezuela, Rudy ha detallado que Jonás solo había ido una vez a la playa y, en el club, "ha aprendido la parte sensorial". "Le costaba mucho estar así, sentir la arena (...), pero aquí él puede sentir que está en un espacio que es cercano para él, que es la playa, ver el mar, tocar la arena, jugar", ha destacado.
Las familias que quieran disfrutar de esta experiencia en la playa de Juegaterapia pueden hacerlo de 11 a 13 horas este viernes, mientras que la sala inmersiva estará en funcionamiento hasta el próximo lunes 20 de julio.