Archivo - Nadar en mar abierto. Nadadora, natación - MORSA IMAGES/ ISTOCK - Archivo
MARBELLA (MÁLAGA), 12 Ago. (EUROPA PRESS) -
Durante el verano aumentan en Urgencias las consultas relacionadas con la actividad en la playa y el entorno marítimo. Heridas superficiales, cortes, abrasiones, pequeñas contusiones, picaduras, quemaduras solares, deshidratación, mareos y problemas derivados del calor forman parte de las atenciones habituales durante estos meses. Sin embargo, ha señalado que muchas de estas lesiones inicialmente leves pueden complicarse "si no se actúa correctamente o si se retrasa innecesariamente la valoración sanitaria".
Para la jefa de Urgencias del Hospital Quirónsalud Marbella (Málaga), la doctora Esther Hurtado, uno de los principales problemas es precisamente restar importancia a la lesión. "Uno de los errores más frecuentes es pensar que una herida pequeña no necesita ningún cuidado. Una cosa es que no requiera acudir a Urgencias y otra que podamos ignorarla. Lo recomendable es limpiarla adecuadamente, retirar la suciedad visible, controlar el sangrado y mantenerla protegida", ha explicado en una nota.
A su juicio, entre las situaciones que pueden complicar una lesión está retrasar la consulta para continuar disfrutando de la jornada. "También nos encontramos con pacientes que retrasan deliberadamente la consulta porque quieren aprovechar el día de playa", ha señalado la especialista.
En estos casos, ha detallado que la herida puede producirse por la mañana y permanecer cubierta mientras la persona continúa bañándose o realizando su actividad habitual hasta acudir a Urgencias por la tarde o incluso por la noche.
"Se hacen una herida por la mañana, la tapan como pueden, continúan bañándose o haciendo su actividad habitual y esperan hasta la tarde o incluso hasta la noche para acudir a Urgencias", ha afirmado la doctora Hurtado.
La demora puede ser especialmente relevante cuando se trata de heridas susceptibles de sutura. "Algunas heridas tienen un margen de tiempo limitado para poder realizar una sutura primaria en las mejores condiciones", ha advertido.
Además, ha añadido que "cuanto más tiempo transcurre, mayor puede ser la contaminación de la herida y, dependiendo del tipo, localización y mecanismo de lesión, puede aumentar el riesgo de infección o ser necesario plantear otro tipo de cierre".
Por este motivo, la especialista ha señalado que "ante una herida que pueda ser profunda, que esté muy abierta, que presente bordes separados, que no deje de sangrar tras una compresión adecuada o que se haya producido con un objeto potencialmente contaminado, no aconsejaría esperar a que termine el día de playa para consultar".
LOS REMEDIOS CASEROS, OTRO ERROR FRECUENTE
Por otro lado, desde Quirónsalud han apuntado que las picaduras constituyen otro de los motivos de consulta habituales durante el verano, especialmente las producidas por medusas y mosquitos. En estos casos, otro de los errores consiste en recurrir a remedios caseros sin conocer si son adecuados.
"Otro error bastante habitual es intentar solucionar determinadas lesiones con remedios caseros", ha señalado la doctora. En el caso de las medusas, "frotar la zona con arena o manipular directamente los restos del animal puede empeorar la lesión".
Por ello, la especialista ha recomendado que, ante una picadura de medusa, no se frote la zona ni se apliquen remedios caseros. "Lo recomendable es limpiar la lesión con agua de mar y acudir al puesto de socorrismo para que se realice una primera valoración".
También son frecuentes durante el verano las picaduras de pez araña. Según ha detallado, este animal suele encontrarse en fondos arenosos y puede quedar parcialmente enterrado, por lo que es posible pisarlo accidentalmente al entrar o caminar por zonas poco profundas. Sus espinas venenosas pueden provocar una herida pequeña acompañada de un dolor muy intenso.
"Ante una picadura, lo primero es salir del agua y acudir al puesto de socorrismo o solicitar asistencia, especialmente si el dolor es importante", ha señalado Hurtado. Como medida inicial, añade, "sumergir la zona afectada en agua caliente, ya que la toxina del pez araña es termosensible. Así sumergiremos la lesión, durante aproximadamente 30-90 minutos en agua caliente, siempre que no exista una quemadura previa y controlando la temperatura para evitar provocar otra lesión".
NO MINIMIZAR LOS SÍNTOMAS PROVOCADOS POR EL CALOR
En este sentido, la doctora Hurtado ha afirmado que el calor constituye otro de los riesgos del verano que no debe minimizarse. "Mareo, debilidad, cefalea, náuseas o vómitos después de pasar muchas horas al sol no deberían interpretarse simplemente como que 'nos ha sentado mal el calor'".
La aparición de determinados síntomas debe llevar a solicitar atención médica urgente. "Si aparecen confusión, alteración del comportamiento, pérdida de conocimiento o un empeoramiento progresivo, estamos ante una situación que requiere atención médica urgente", ha advertido.
Junto a las lesiones leves, en verano también se producen accidentes relacionados con el baño y con la práctica de actividades deportivas en el mar. En Marbella (Málaga), donde existe una elevada actividad en las playas y el puerto deportivo durante los meses estivales, se practican actividades como paddle surf, kayak, windsurf, kitesurf, motos acuáticas o navegación recreativa.
Las lesiones pueden incluir contusiones, heridas, esguinces y luxaciones, aunque los accidentes de mayor energía y aquellos que se producen en el agua pueden tener consecuencias más graves. Por ello, Quirónsalud ha insistido en la especial atención requieren los golpes contra el fondo del mar, especialmente cuando se realizan saltos o zambullidas sin conocer la profundidad.
"Un accidente aparentemente sencillo en el agua puede convertirse en un traumatismo craneal o vertebral importante", ha explicado la jefa de Urgencias. Por ello, la recomendación es clara: "no lanzarse al agua de cabeza si no conocemos perfectamente la profundidad y las condiciones del lugar". La prevención del ahogamiento es, además, una prioridad en las actividades acuáticas.
"En los deportes acuáticos, por tanto, no solo debemos pensar en las lesiones traumáticas: prevenir el ahogamiento es una prioridad", ha subrayado Hurtado. En este contexto, la especialista ha destacado que los accidentes pueden ser consecuencia de la combinación de distintos factores, entre ellos "una mala valoración del estado del mar con cansancio, falta de experiencia, calor, consumo de alcohol etc".
La mayoría de las lesiones que se producen en la playa son leves, pero la actuación inicial y el momento de solicitar valoración pueden resultar determinantes. Como resume la doctora Hurtado, "el error más frecuente es minimizar el problema y esperar demasiado".
El Grupo Quirónsalud en Andalucía cuenta en la actualidad con ocho centros hospitalarios situados en las ciudades de Málaga, Marbella, Los Barrios (Cádiz), tres en Sevilla (Sagrado Corazón, Infanta Luisa y Materno-Infantil), Córdoba y Huelva, además dos hospitales de día quirúrgicos en Sevilla y Málaga y 22 centros médicos de especialidades y diagnóstico; que lo posicionan como líder hospitalario privado de esta comunidad autónoma.