Javier Serrano, presidente de SEOR:"la radioterapia es un tratamiento muy estudiado, con más de un siglo de experiencia"

Archivo - Presidente de la Sociedad Española de Oncología Radioterática (SEOR), Javier Serrano.
Archivo - Presidente de la Sociedad Española de Oncología Radioterática (SEOR), Javier Serrano. - SOCIEDAD ESPAÑOLA DE ONCOLOGÍA RADIOTERÁTICA
Infosalus
Publicado: jueves, 12 febrero 2026 8:24

   MADRID, 12 Feb. (EDIZIONES) -

   Recientemente, la revista científica 'Annals of Oncology' ha publicado 'Machine learning reveals country-specific drivers of global cancer outcomes' , un trabajo científico que destaca entre otros puntos que los países con mayor disponibilidad de centros de radioterapia por habitante son los que están logrando una mayor reducción en la mortalidad por cáncer, junto con otros factores, como el gasto sanitario total o el Producto Interior Bruto (PIB).

   Precisamente, este estudio científico apunta que en España "es necesario seguir avanzando en la planificación de una estrategia sanitaria en radioterapia para garantizar la equidad territorial, el acceso ágil, y una adecuada capacidad real de tratamiento, para que los pacientes puedan llegar a acceder a la radioterapia en el tiempo adecuado y forma, independientemente de su lugar de residencia o de otros aspectos sociales y económicos", y así lo recogía la Sociedad Española de Oncología Radioterática (SEOR) en un comunicado de prensa, donde también se alertaba de que "el déficit de acceso a la radioterapia se asocia a un incremento del riesgo de la mortalidad por cáncer".

   Es por ello por el que desde Europa Press Salud Infosalus nos decidimos a entrevistar a su presidente, al doctor Javier Serrano. ¿Hasta qué punto es hoy determinante la radioterapia frente al cáncer? "La radioterapia es un tratamiento muy estudiado, con más de un siglo de experiencia y con avances enormes en seguridad. Y siempre se diseña de forma personalizada para su caso concreto", explica este experto. Además, destaca que "la radioterapia actual ha demostrado ser enormemente eficaz, precisa, segura y personalizada; es medicina de vanguardia, es oncología de precisión".

    Señala que la radioterapia moderna es un tratamiento "extremadamente personalizado, planificado, y enormemente preciso", y por eso, antes de iniciar un tratamiento, se realiza un estudio de imagen del paciente, y se delimita el volumen a tratar al milímetro, con la ayuda de equipos de reconstrucción 3D, capaces de diseñar planes personalizados de radiación, consiguiendo las máximas dosis terapéuticas sobre el tumor, preservando y protegiendo en todo momento a los tejidos y órganos sanos.

   "La radioterapia es un traje a medida del paciente, y es un ejemplo paradigmático de la actual oncología de precisión: cada paciente requiere un tratamiento propio", agrega. De hecho, sostiene que con la radioterapia hoy en día ya no solo se habla de curar el cáncer, sino que también la radioterapia es sinónimo de calidad de vida. "En muchos casos ayuda a aliviar dolor, a controlar sangrado, a mejorar síntomas neurológicos o respiratorios. Es un tratamiento con enorme impacto humano", resalta el doctor Serrano.

¿LA RADIOTERAPIA REALMENTE 'QUEMA' EL TUMOR?

   En concreto, explica este oncólogo radioterápico que la radioterapia es un tratamiento médico que utiliza la radiación de alta energía para dañar el material genético (ADN) de las células tumorales (generalmente fotones generados por un acelerador lineal, similar a los rayos X, pero también otras partículas como electrones o protones). "La radioterapia no 'quema', ni tampoco 'derrite' el tumor como un fuego; lo que hace es impedir que las células cancerosas sigan multiplicándose", aclara.

   De esta manera, el doctor Serrano indica que cuando una célula tumoral recibe radiación, su ADN sufre lesiones, y pierde la capacidad de sobrevivir, para después morir o quedar inactiva, siendo eliminada por el sistema inmune. "Una de las características del cáncer es precisamente esa, crecer y multiplicarse sin control afectando tejidos y órganos, y la radioterapia actúa atacando precisamente ese 'motor' del tumor", remarca.

   Es más, sostiene el también subdirector del departamento de Oncología Radioterápica de la Clínica Universidad de Navarra de Madrid que la idea o la imagen que tiene la sociedad de que la radioterapia 'quema' los tejidos viene probablemente de que, en algunos tratamientos y en determinadas zonas, la piel puede enrojecerse o irritarse, de forma similar a una exposición solar.

   "Pero eso es un efecto colateral sobre los tejidos superficiales, no es el mecanismo principal de la radioterapia. Dicho de otra forma, la radioterapia no es calor, es esencialmente un efecto biológico: daño del ADN de la célula tumoral. Además, ese efecto terapéutico ocurre de una forma progresiva: generalmente el tumor no desaparece de un día para otro, sino que va reduciéndose con el paso de las semanas y de los meses, hasta alcanzar la remisión de la enfermedad", agrega el presidente de la SEOR.

LOS DISTINTOS TIPOS DE RADIOTERAPIA

   Con todo ello, este experto sostiene que "la radioterapia no es una sola cosa", sino que es toda una familia de tratamientos, donde todos tienen en común el uso de la radiación con fines terapéuticos. Detalla que existen múltiples clasificaciones sobre modalidades de radioterapia, pero de forma muy general se detiene en las siguientes, dependiendo de dónde se encuentra la fuente de irradiación:

A) RADIOTERAPIA EXTERNA (la más frecuente), que se caracteriza porque la radiación se emite desde fuera del paciente hacia el tumor, utilizando un equipo de tratamiento (acelerador lineal) que emite un haz de radiación (generalmente fotones --Rayos X--), aunque en ocasiones pueden ser electrones, o también protones (partículas pesadas) como ocurre en las unidades de protonterapia.

B) BRAQUITERAPIA o 'radioterapia desde dentro', de manera que se coloca una fuente radiactiva de forma temporal (o en ocasiones, permanente) en el propio tumor, o en sus inmediaciones, lo que permite dar una dosis localmente muy alta, y con un mínimo impacto en los tejidos de alrededor. "Es muy útil, por ejemplo, en cáncer de cérvix, próstata, de mama, o en algunos tumores de piel", apostilla el doctor Serrano.

   Aquí, llama la atención sobre el hecho de que la radioterapia no 'contagia' radiación, de forma que los pacientes no se transforman en radiactivos: "Con la radioterapia externa, el paciente no emite ningún tipo de radiación al salir: puede estar con su familia con normalidad. En el caso de la braquiterapia hay situaciones específicas, durante el tratamiento con implantes en que el paciente debe seguir ciertas recomendaciones, pero al finalizar el tratamiento, vuelve a su vida normal.

   En resumen, el presidente de la Sociedad Española de Oncología Radioterápida manifiesta que hoy en día la radioterapia representa uno de los pilares fundamentales del tratamiento del cáncer y se usa en la mayoría de los tumores malignos. "En muchas ocasiones, con intención curativa (tratamiento radical o curativo); en otras, como tratamiento complementario a la cirugía para reducir el riesgo de recaídas (tratamiento complementario o adyuvante); y en otras, para aliviar síntomas y mejorar la calidad de vida", asevera.

   Igualmente, no quiere dejar de subrayar que esta herramienta terapéutica es especialmente eficaz en tres grandes escenarios:

1. Tumores en los que la radioterapia actúa como tratamiento curativo, en tumores en estadios precoces como alternativa a la cirugía, como por ejemplo cáncer de laringe, cáncer de cavum y orofaringe, cáncer de pulmón, cáncer de próstata, cáncer hepático, cáncer renal, etc.; y de una forma no invasiva, sin efectos secundarios significativos y con la posibilidad de preservar la función de los órganos afectados por el cáncer.

   2. Tumores en los que la radioterapia actúa como tratamiento complementario: empleada en tumores en estadios más avanzados en los que la radioterapia se administraría como tratamiento complementario a la cirugía, como por ejemplo cáncer de mama, cáncer de cabeza y cuello, tumores cerebrales, sarcomas, cáncer digestivo, cáncer de endometrio, cáncer de vejiga, etc.; dice que aquí la radioterapia consigue reducir el riesgo de recaídas de su tumor y además,, consigue preservar total o parcialmente la función del órgano afecto, mejorando ostensiblemente su calidad de vida.

3. Control de metástasis localizadas con técnicas de alta precisión: En pacientes que presentan metástasis de su tumor de manera localizada y limitada (pacientes conocidos como oligometastásicos), la radioterapia puede mediante técnicas estereotácticas (SRS/SBRT - radiocirugía) tratar lesiones pequeñas en distintas localizaciones como pulmón, hígado, columna o cerebro, consiguiendo unas tasas de control local de la enfermedad muy altas, y permitiendo controlar la progresión de la enfermedad, consiguiendo en muchos casos prolongar y mejorar su esperanza y calidad de vida.

   Eso sí, pide no olvidar este oncólogo radioterápico que la eficacia de cualquier tratamiento contra el cáncer depende del tipo de tumor, del estadio, del perfil de cada paciente, y de una estrategia global. "Por eso, la radioterapia se integra dentro de comités multidisciplinares, conocidos como 'Comités de Tumores', presentes en todos los hospitales, y junto con el resto de los especialistas implicados como oncología médica, cirugía, radiología, anatomía patológica, etc. Sólo una estrategia global, coordinada y adecuada es capaz de conseguir los mejores resultados para nuestros pacientes", concluye Serrano.

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