Archivo - La irrigación bucal reduce la inflamación de encías en un 41,2% tras un mes de uso continuado combinado con el cepillado - ATREVIA - Archivo
MADRID, 16 Abr. (EUROPA PRESS) -
La compañía de salud bucal Dentaid se ha hecho eco de un estudio clínico que ha constatado que la irrigación bucal consigue reducir la inflamación de las encías en un 41,2 por ciento tras un mes de uso continuado combinado con el cepillado dental.
Este trabajo, titulado 'Comparación de dos dispositivos de limpieza interdental eléctricos en la reducción de la gingivitis' y que se ha extendido en el tiempo durante cuatro semanas, ha corroborado, por tanto, que el empleo de esta técnica durante un mes, junto a la acción de cepillarse los dientes, se asocia con este descenso en el índice de gingivitis.
"Una correcta higiene bucal no solo protege la boca, sino que forma parte del cuidado integral de la salud general", ha manifestado la directora médica de Dentaid, la doctora Gabriela Bacchini, quien ha añadido que "la irrigación bucal es una herramienta complementaria eficaz que, combinada con el cepillado, puede ayudar a mejorar la salud de las encías y a reforzar la limpieza en zonas de difícil acceso".
En este contexto, la investigación citada también ha mostrado que esta práctica, no solo mejora significativamente la salud de las encías en tan solo 14 días, sino que también elimina hasta el 99,9 por ciento de la placa bacteriana en tres segundos.
"En Dentaid, trabajamos para acercar esta evidencia a las personas y ayudarles a incorporar hábitos de higiene más completos, transformando el conocimiento en cuidado diario efectivo", ha continuado Bacchini. Al respecto, se han ofrecido otros datos, como el de que, en un estudio con personas que no contaban con una higiene bucal adecuada, los niveles de biofilm bucal consiguieron reducirse en más de un 74 por ciento tras la incorporación del irrigador a la rutina.
ASOCIACIÓN ENTRE ENFERMEDADES PERIODONTALES Y PATOLOGÍAS SISTÉMICAS
Debido a que es consabida la asociación entre enfermedades periodontales, como la gingivitis y la periodontitis, y patologías sistémicas, como las cardiovasculares y la diabetes, desde esta entidad han recordado que el cepillado por sí solo no siempre permite limpiar con la misma eficacia todos los espacios interdentales o bajo la línea de las encías.
Así, la irrigación bucal se posiciona como un complemento eficaz, ya que esta tecnología, basada en la aplicación de un chorro de agua a presión, permite acceder a zonas de difícil alcance, donde se acumula gran parte de la placa bacteriana, contribuyendo a mejorar la salud de las encías y a reducir el sangrado gingival.