Publicado 04/07/2022 17:12

Investigadores estudian si la presión arterial afecta a la recuperación del ictus

Archivo - Midiendo la presión arterial a una paciente.
Archivo - Midiendo la presión arterial a una paciente. - ECLIPSE_IMAGES / ISTOCK - Archivo

MADRID, 4 Jul. (EUROPA PRESS) -

Investigadores de la Universidad de Cincinnati (Estados Unidos) están estudiando si bajar la presión arterial de los pacientes tras el tratamiento de un ictus isquémico es una forma segura de conseguir mejores resultados.

La líder del estudio, la doctora Eva Mistry, ha explicado que la idea inicial que condujo a este estudio comenzó cuando ella era residente de segundo año de medicina en el Hospital Metodista de Houston en 2015, un momento en el que se estaba estudiando e introduciendo un nuevo tratamiento para el accidente cerebrovascular agudo llamado trombectomía endovascular, un procedimiento mínimamente invasivo que utiliza un catéter para eliminar un coágulo de sangre de un vaso sanguíneo en el cerebro para los pacientes con accidente cerebrovascular.

Tras recibir el tratamiento de trombectomía para el ictus, los pacientes eran trasladados a unidades de cuidados intensivos, y Mistry estaba de guardia durante las noches para proporcionarles atención.

Uno de los principales aspectos del tratamiento de los pacientes era vigilar y controlar su presión arterial. La presión arterial alta después de un ictus se asocia con riesgos adicionales de hemorragia, pero también existía la preocupación de que bajar demasiado la presión arterial no proporcionara suficiente flujo sanguíneo a la zona del cerebro donde se produjo el ictus.

"Realmente no teníamos datos que nos guiaran. Fue entonces cuando me vino a la mente esa pregunta de cuál es la relación de la presión arterial en la UCI con los resultados de los pacientes con ictus tratados con trombectomía", ha comentado Mistry.

En 2017, estos mismos investigadores realizaron un estudio observacional que fue el primero en mostrar una relación entre la presión arterial alta y los peores resultados de los pacientes después de una trombectomía.

Además, dirigieron un estudio observacional más amplio que buscaba identificar qué objetivos exactos de presión arterial están asociados con mejores o peores resultados después de los procedimientos de trombectomía. Esa investigación determinó que una presión arterial sistólica de 160 milímetros de mercurio era una línea divisoria, con presiones sanguíneas más bajas asociadas a mejores resultados y presiones sanguíneas más altas asociadas a peores resultados.

El nuevo estudio, denominado BEST-II, es un ensayo aleatorizado que pretende comprender si reducir la presión arterial es seguro para los pacientes. En el ensayo, 120 pacientes sometidos a procedimientos de trombectomía para tratar un ictus agudo fueron asignados a uno de los tres grupos de tratamiento.

Mediante el uso de medicamentos para la presión arterial, un grupo tenía como objetivo una presión arterial sistólica inferior a 140 mm, el objetivo de otro grupo era una presión arterial sistólica inferior a 160 mm y el tercer grupo tenía como objetivo una presión arterial sistólica inferior o igual a 180 mm.

Si se descubre que los objetivos de presión arterial más bajos no son seguros, será importante compartir esos datos inmediatamente, ya que hay varios objetivos diferentes establecidos actualmente por los médicos especialistas en accidentes cerebrovasculares en todo el mundo.

"Por otro lado, si son seguros, entonces propondremos un gran estudio para ver si son eficaces para mejorar los resultados funcionales a largo plazo de los pacientes con ictus", argumenta Mistry.