Investigadores españoles desarrollan una técnica para reparar válvulas cardíacas mecánicas sin cirugía abierta

Equipo clínico que realizó la primera intervención en humanos.
Equipo clínico que realizó la primera intervención en humanos. - CNIC
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Publicado: lunes, 2 febrero 2026 14:51

MADRID 2 Feb. (EUROPA PRESS) -

Un equipo liderado por el Centro Nacional de Investigaciones Cardiovasculares (CNIC) y el Hospital Clínico Universitario de Valladolid ha desarrollado una técnica mínimamente invasiva para reparar válvulas aórticas mecánicas defectuosas mediante catéter, evitando así cirugías abiertas que suponen un alto riesgo para algunos pacientes.

Las válvulas cardíacas mecánicas se utilizan desde hace décadas para tratar enfermedades graves de la válvula aórtica, especialmente en pacientes jóvenes, debido a su gran durabilidad. Sin embargo, cuando estas prótesis fallan, por bloqueo de sus discos o mal funcionamiento, la única opción terapéutica disponible hasta ahora era una nueva cirugía a corazón abierto.

Para aquellos pacientes en los que este procedimiento es inviable, "no existía una opción terapéutica razonable", según ha explicado el director científico del CNIC, Borja Ibáñez, cardiólogo en el Hospital Universitario Fundación Jiménez Díaz y autor senior del estudio que se publica en 'European Heart Journal'.

La alternativa que describe la investigación se denomina "válvula-en-válvula mecánica" (ViMech) y permite implantar una nueva válvula por catéter dentro de una válvula mecánica defectuosa tras retirar de forma controlada sus discos móviles. Según ha destacado Ibáñez, queda demostrado que una idea experimental puede trasladarse con seguridad al paciente.

En una primera fase, los investigadores desarrollaron y probaron la técnica en modelos experimentales, demostrando que es posible fragmentar y extraer los discos de la válvula mecánica de forma segura mediante catéteres, empleando sistemas de protección para evitar que los fragmentos viajen por el torrente sanguíneo.

Tras ello, aplicaron la técnica por primera vez en pacientes con válvulas mecánicas gravemente dañadas y con un riesgo quirúrgico extremadamente elevado.

El cardiólogo intervencionista Ignacio J. Amat-Santos, especialista del Hospital Clínico Universitario de Valladolid, y el cardiólogo del CNIC Carlos Real han puesto en valor esta nueva técnica que supone un "cambio radical" en el manejo de casos complejos.

"La intervención se realizó sin cirugía abierta y con una recuperación muy rápida para pacientes con un riesgo extremo", han señalado los primeros autores del estudio sobre los procedimientos, realizados en pacientes de entre 67 y 79 años con antecedentes de múltiples cirugías cardíacas previas o complicaciones graves de sus válvulas mecánicas.

BENEFICIOS DEMOSTRADOS

Los autores del estudio han detallado que los tres primeros pacientes tratados, a quienes se intervino a través de la arteria femoral, vieron restaurado de manera inmediata el funcionamiento valvular y tuvieron una evolución clínica muy favorable, sin eventos neurológicos ni vasculares mayores durante el seguimiento.

"Tras retirar los discos de la válvula mecánica, se implantó inmediatamente una nueva válvula cardíaca transcatéter, restaurando el flujo normal de la sangre. Los pacientes permanecieron clínicamente estables durante el seguimiento", ha precisado el jefe de servicio de Cardiología del Hospital Clínico de Valladolid, Alberto San Román.

El doctor ha comentado que, en algunos casos, se ha podido simplificar de forma muy significativa el tratamiento antitrombótico, evitando la anticoagulación de por vida asociada a las válvulas mecánicas. "Esto tiene un impacto directo en la seguridad y en la calidad de vida de personas especialmente frágiles", ha resaltado.

A los seis meses de seguimiento, todos los pacientes estaban vivos, asintomáticos y con prótesis transcatéter funcionando con normalidad, sin eventos isquémicos ni hemorrágicos relevantes.

El estudio tiene también algunas limitaciones, dado el reducido número de pacientes tratados y la necesidad de investigar en mayor profundidad cuál es el tratamiento antitrombótico óptimo tras este procedimiento. Con todo, supone "la primera demostración completa", desde el laboratorio hasta el paciente, de que el tratamiento percutáneo de válvulas mecánicas defectuosas "es posible".

"Esta estrategia podría cambiar el abordaje clínico de miles de pacientes en el futuro, ofreciendo una alternativa menos agresiva y ampliando de forma significativa las opciones terapéuticas en cardiología intervencionista", han concluido los investigadores.

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