Publicado 12/04/2021 11:22CET

Investigadores españoles desarrollan una nueva herramienta para predecir la evolución de los pacientes tras sufrir ictus

Archivo - Ictus, ataque cerebrovascular
Archivo - Ictus, ataque cerebrovascular - VSRAO/ PIXABAY - Archivo

MADRID, 12 Abr. (EUROPA PRESS) -

Investigadores del CIBER de Enfermedades Cardiovasculares (CIBERCV), del Cima Universidad de Navarra y del Complejo Hospitalario de Navarra han demostrado que la detección de una proteína, denominada calprotectina, se relaciona con un peor pronóstico de los pacientes que han sufrido un ictus isquémico.

El ictus es una enfermedad cerebrovascular ocasionada por la falta de sangre necesaria al cerebro debido a la presencia de un trombo. Esta enfermedad es la primera causa de mortalidad entre las mujeres españolas y la segunda en los hombres y ocasiona un elevado gasto sanitario. El desarrollo de herramientas con capacidad de predecir el pronóstico del paciente de forma precisa permitiría una adecuada selección de tratamientos y una optimización de los recursos existentes.

"La calprotectina es una proteína producida principalmente por los neutrófilos, un tipo de glóbulos blancos que aumenta en situaciones inflamatorias. Nuestro estudio, realizado en 748 pacientes tratados en el Complejo Hospitalario de Navarra, confirma que su detección en la sangre se asocia con mayor riesgo de mortalidad", asegura Josune Orbe, responsable del Laboratorio de Aterotrombosis del Cima Universidad de Navarra, investigadora del CIBERCV y directora del estudio, que se ha publicado en la revista 'Journal of Neuroinflammation'.

En opinión de los autores, su detección es de gran utilidad para establecer el pronóstico en el ictus isquémico. "Además, combinada con otros marcadores de uso habitual en la práctica clínica, mejoraba significativamente los modelos predictivos de evolución clínica en el ictus isquémico", apunta la doctora Orbe.

Entre las conclusiones del trabajo, los autores confirman la presencia de niveles altos de calprotectina en los trombos de los pacientes, que están relacionados con la presencia de células inflamatorias y plaquetas. "Por lo tanto, esta proteína puede estar implicada en los mecanismos de formación del trombo y constituir una potencial diana en el tratamiento del ictus", confirma la investigadora.