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MADRID, 23 Jun. (EUROPA PRESS) -
Las experiencias traumáticas pueden dejar una huella profunda en la salud mental durante años. Sin embargo, en algunos trastornos complejos, los especialistas han debatido durante décadas cuál es la mejor forma de abordar esos recuerdos sin empeorar otros síntomas asociados.
Ahora, una investigación de gran tamaño ha analizado una estrategia terapéutica que hasta hace poco generaba importantes reservas entre muchos profesionales. Los resultados aportan nuevas evidencias sobre su papel en un grupo de pacientes que históricamente ha tenido menos opciones de tratamiento.
ESTUDIO DEL TRAUMA Y LA RECUPERACIÓN
Una nueva investigación del Instituto de Psiquiatría, Psicología y Neurociencia (IoPPN) del King's College de Londres (Reino Unido), publicada en 'The Lancet Psychiatry', ha descubierto que las personas con psicosis que experimentan trastorno de estrés postraumático (TEPT) pueden beneficiarse de una terapia centrada en el trauma integrada con la terapia cognitivo-conductual para la psicosis (TCCp).
El llamado estudio STAR (Estudio del Trauma y la Recuperación) está financiado por el Instituto Nacional de Investigación en Salud y Atención (NIHR) y dirigido por investigadores del King's IoPPN y del South London and Maudsley NHS Foundation Trust (SLaM). En concreto, reclutó a 305 participantes y es el ensayo controlado aleatorizado multicéntrico más grande realizado hasta la fecha sobre una terapia centrada en el trauma para personas con diagnósticos concurrentes de psicosis y TEPT.
El TEPT se caracteriza por recuerdos traumáticos intrusivos, como flashbacks y otros tipos de reviviscencia, valoraciones negativas, hiperactivación y evitación de estímulos que recuerdan el trauma. La prevalencia del TEPT en personas con psicosis es hasta cinco veces mayor que en la población general, y los síntomas del TEPT suelen estar entrelazados con síntomas de psicosis, como delirios y alucinaciones, cuyo contenido a menudo se ve influenciado por eventos traumáticos.
Anteriormente, las personas con psicosis habían sido excluidas de casi todos los ensayos de investigación sobre el TEPT, y los clínicos se mostraban reacios a aplicar la terapia centrada en el trauma en consultas de rutina por temor a empeorar los síntomas psicóticos. Sin embargo, este estudio demostró que una terapia integrada de TCCp centrada en el trauma, con una duración de 9 meses, fue segura y altamente efectiva en este grupo.
PUEDE APLICARSE DE FORMA SEGURA Y EFICAZ
La mitad de los participantes que recibieron la terapia ya no cumplían los criterios de TEPT después del tratamiento, en comparación con poco más del 20% que recibió el tratamiento habitual, a pesar de que todos los participantes informaron haber sufrido traumas repetidos y múltiples. Se observó un patrón similar en el caso del TEPT complejo. Se registraron tasas excepcionalmente bajas de abandono de la terapia (6,5 por ciento), lo que demuestra que la terapia es altamente aceptable.
La profesora Emmanuelle Peters, catedrática de Psicología Clínica en el King's College y primera autora del estudio, detalla: "Ahora está claro que las terapias centradas en el trauma pueden aplicarse de forma segura y eficaz a personas con TEPT y psicosis. Nuestros resultados demuestran de forma contundente que esta intervención, que incluye trabajar directamente con el recuerdo traumático, centrarse en la implicación del paciente y adoptar un enfoque flexible adaptado a cada individuo, es segura, altamente aceptable y eficaz en diversos aspectos del TEPT, la psicosis y el bienestar emocional".
En general, los participantes mostraron mejoras significativas en 22 de los 27 resultados evaluados. El resultado principal, la gravedad de los síntomas del TEPT, demostró un tamaño del efecto de moderado a grande, con efectos adicionales que variaron de grandes a pequeños en los síntomas de psicosis (paranoia y alucinaciones multisensoriales), los trastornos del estado de ánimo (depresión, ansiedad e ideación suicida) y la recuperación psicológica.
Amy Hardy, profesora de Psicología Clínica en el King's College y coautora principal y coordinadora del área terapéutica del estudio, agrega: "Los resultados ponen de manifiesto una carencia histórica en la atención a la salud mental, donde las personas con psicosis han sido excluidas de las terapias centradas en el trauma. Nuestros hallazgos demuestran que esto debe cambiar para garantizar que quienes históricamente han visto denegado su acceso puedan recibir una atención basada en la evidencia".