Publicado 14/12/2020 14:33CET

Una investigación refuerza la monitorización en la transición de atención pediátrica a adulta en el VIH

África Holguín, Carolina Beltrán, Miguel Gutiérrez, Marina Rubio, Ana Rodríguez y Ana Valadés
África Holguín, Carolina Beltrán, Miguel Gutiérrez, Marina Rubio, Ana Rodríguez y Ana Valadés - CIBER

MADRID, 14 Dic. (EUROPA PRESS) -

Investigadores del CIBERESP en el Laboratorio de Epidemiología Molecular del VIH del Instituto Ramón y Cajal de Investigación Sanitaria (IRYCIS) en el Servicio de Microbiología del Hospital Ramón y Cajal de Madrid, han publicado un estudio que compara las mutaciones de resistencia a los fármacos antirretrovirales y las variantes del VIH en los jóvenes infectados por el VIH y transferidos desde 1997 a 2017 desde las unidades de atención pediátrica a las unidades de adultos de 17 hospitales públicos de Madrid, con la de los pacientes pediátricos infectados no transferidos.

El estudio, publicado en 'Scientific Reports' y realizado en colaboración con clínicos de la Cohorte de niños y adolescentes que viven con VIH de España (CoRISPe), integrada en la Red Nacional de Investigación de SIDA (RIS), compara los datos de resistencia obtenidos en la cohorte española de jóvenes transferidos con los publicados en cohortes similares de otros países. También se actualizaron las características demográficas, epidemiológicas y virológicas en ambos grupos de pacientes hasta diciembre de 2017.

Mayor riesgo de desarrollar resistencias y fracasos al tratamiento
La población infectada perinatalmente (a través de sus madres) vive hasta la edad adulta y cada vez hay más adolescentes que están pasando desde unidades pediátricas hasta unidades de adultos hospitalarias.

Una gran parte de ellos han estado expuestos a varios regímenes de medicamentos antirretrovirales durante su vida y presentan mayor riesgo de desarrollar resistencias y fracasos al tratamiento que los niños y adultos infectados, lo que compromete el éxito de las opciones terapéuticas presentes y futuras.

Por ello, es necesario comprobar el estado clínico y virológico de esta población transferida, incluyendo estudios de vigilancia periódica que monitoricen la prevalencia y tipos de mutaciones de resistencia a las principales familias de fármacos antirretrovirales en uso clínico para asegurar un tratamiento adecuado.

"En nuestra población de estudio, nueve de cada 10 transferidos estaban recibiendo tratamiento a fecha de muestreo, y un tercio de ellos había recibido tres familias de antirretrovirales diferentes a lo largo de su seguimiento clínico", ha explicado la investigadora del CIBERESP y coordinadora del Laboratorio de Epidemiología Molecular del VIH-1, África Holguín

En este sentido, el trabajo reveló que, entre los pacientes tratados, la prevalencia de mutaciones de resistencia adquiridas fue significativamente mayor en los jóvenes transferidos que en los no transferidos, principalmente a inhibidores de la retrotranscriptasa análogos de nucleósido o ITIAN e inhibidores de proteasa o IP, presentando similar resistencia a inhibidores de la retrotranscriptasa no análogos de nucleósido o ITINAN.

"Observamos un descenso en el porcentaje de jóvenes transferidos infectados por virus resistentes disminuyó para todas las familias de fármacos con respecto a datos previos publicados en la misma cohorte", han detallado los expertos. De hecho, identificaron los fármacos específicos con mayor susceptibilidad en ambas cohortes, lo que representa alternativas interesantes para los regímenes de TAR de rescate si fuera necesario.

En concreto, los expertos observaron que la mayoría de los IP y los nuevos ITINAN (doravidina, rilpivirina y etravirina) fueron los fármacos que mostraron la mayor susceptibilidad en los virus de los jóvenes transferidos" explican los autores. Entre los pacientes naive (sin tratamiento antirretroviral a toma de muestra), se encontraron cuatro transferidos y 2 niños infectados por virus resistentes, siendo en transferidos más frecuentes las mutaciones de resistencia transmitidas frente a ITIAN y en niños a ITINAN. Las variantes no B del VIH-1 fueron significativamente menos frecuentes en transferidos que en no transferidos.

"Los frecuentes genotipos resistentes encontrados en los jóvenes transferidos justifican la necesidad de reforzar la monitorización de las resistencias después de la transición si queremos buscar el éxito en el control de la infección y evitar fracasos terapéuticos futuros en este colectivo", ha zanjado.

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