Publicado 13/11/2020 17:05CET

Los intensivistas defienden usar ácido tranexámico en el propio lugar de los accidentes de carretera

Sanitarios rescatan a los fallecidos en el accidente mortal de Móstoles, en la antigua carretera de Extremadura
Sanitarios rescatan a los fallecidos en el accidente mortal de Móstoles, en la antigua carretera de Extremadura - EMERGENCIAS 112 - Archivo

MADRID, 13 Nov. (EUROPA PRESS) -

Miembros del Grupo de Trabajo de Neurointensivismo y Trauma de la Sociedad Española de Medicina Intensiva, Crítica y Unidades Coronarias (SEMICYUC) han resaltado el "gran avance" que ha supuesto el estudio multicéntrico 'CRASH', publicado recientemente por la revista 'Critical Care', y que pone de manifiesto cómo alrededor del 20 por ciento de la mortalidad en los traumatismos derivados de accidentes de tráfico puede evitarse gracias a la administración temprana del ácido tranexámico (TXA).

El estudio, en el que han participado intensivistas españoles que pertenecen a dicho Grupo de Trabajo, explica cómo la administración de este ácido disminuye la hemorragia inhibiendo la destrucción del coágulo de sangre, y que es más eficaz cuanto antes se administre tras la lesión traumática. Cada 15 minutos de retraso en el tratamiento se reduce un 10 por ciento su capacidad de salvar vidas.

"Un porcentaje elevado de accidentados en carretera mueren en las primeras horas por hemorragia o por complicaciones derivadas de la falta de sangre en órganos vitales. Hasta ahora, lo único y más efectivo era detener la hemorragia mediante cirugía, pero desde que se produce el accidente hasta que el paciente puede ser operado pasa un tiempo más o menos largo en el que los efectos de la hemorragia pueden llevar al fallecimiento o a complicaciones graves posteriores. Los estudios CRASH han demostrado que un medicamento antiguo, muy barato y al alcance de cualquier economía como es el ácido tranexámico ayuda a detener o aminorar la hemorragia, dando tiempo a que el paciente pueda ser intervenido a su llegada al hospital", explica Mariló Rincón, intensivista del Grupo de Trabajo de Neurointensivismo y Trauma y una de las expertas que ha colaborado en la realización del estudio multicéntrico.

La experta recuerda que el ácido tranexámico "no requiere ningún requisito especial de conservación o almacenamiento". "Puede estar en entre los fármacos usuales de los servicios de emergencias y es igualmente eficaz inyectado por vía intramuscular como por vía endovenosa. Esto tiene la ventaja de que se puede administrar al paciente inmediatamente que se llega al lugar del accidente, sin tener que demorarse a la canalización de una vía venosa", añade.

El accidentado es uno de los perfiles más habituales en las Unidades de Cuidados Intensivos. De hecho, estos profesionales lideran la asistencia hospitalaria inicial de las víctimas en carretera. Dado que el éxito en los tratamientos y cuidados hospitalarios dependen en buena medida del tiempo transcurrido entre el suceso y el ingreso en la UCI, los médicos intensivistas celebran el desarrollo de estudios como el del ácido tranexámico.

"Un alto porcentaje de los que sufren un accidente de tráfico presentan lesiones muy graves que requieren su ingreso inmediato en las UCI. El intensivista, como profesional del paciente crítico, juega un papel muy destacado en el diagnóstico y tratamiento de esas lesiones y de las complicaciones que de ellas se derivan. Son pacientes que presentan desde lesiones muy graves en un único órgano, como el cráneo, la columna vertebral o el tórax; hasta la lesión multiorgánica o politraumatismo, que es lo más frecuente. En España es habitual el traumatismo craneoencefálico junto a lesiones en tórax o abdomen", explica Rincón.

Para los intensivistas españoles, es imprescindible una "llamada a la acción" para que soluciones como la del ácido tranexámico tengan un uso extendido, de manera que se asegure la mejor respuesta post-accidente y, con ello, un importante descenso de la tasa de mortalidad.

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