La inmunoterapia en cáncer de pulmón metastásico: El 20% de los pacientes sobrevive a los 5 años

Simposio Clínica Universidad de Navarra
CLÍNICA UNIVERSIDAD NAVARRA
Publicado 29/10/2018 18:13:14CET

MADRID, 29 Oct. (EUROPA PRESS) -

Entre el 15 y 20 por ciento de los pacientes con cáncer de pulmón metastásico que reciben inmunoterapia permanecen vivos a los cinco años, según ha explicado el doctor Ignacio Gil Bazo, codirector del Departamento de Oncología Médica de la Clínica y experto en cáncer de pulmón e inmunoterapia.

Así lo ha resaltado en un simposio celebrado en el pasado viernes en la Clínica Universidad de Navarra en Madrid, que ha sido organizado de forma conjunta con la Fundación Jiménez Díaz y el Centro de Investigación Biomédica en Red del Instituto Carlos III (CIBERES ISCIII), en colaboración con la compañía farmacéutica ESTEVE.

En ella, se han puesto en común las novedades en cáncer de pulmón, EPOC y apnea del sueño, y la importancia de un diagnóstico precoz, así como el papel actual de la biopsia líquida. Una de las novedades que está cambiando el paradigma del tratamiento del cáncer de pulmón es la inmunoterapia.

"Por primera vez, hay un porcentaje relevante de pacientes que a los cinco años de comenzar el tratamiento inmunoterápico mantienen la enfermedad sin progresión, lo que sería lo más parecido a estar curado sin estarlo, según el concepto clásico de curación. Conviene recordar que, en el año 2002, la supervivencia estimada de los pacientes, independientemente de las combinaciones con quimioterapia que recibieran, era de tan solo 7 u 8 meses de vida desde el diagnóstico", explica Gil Bazo.

Los fármacos de inmunoterapia logran desactivar parcialmente algunos de los frenos que el propio sistema inmune tiene como mecanismo de control y que permiten a las células tumorales escapar de su acción. De esta forma, el tratamiento inmunomodulador mejora la capacidad del sistema inmune para identificar el tumor y actuar frente a él. Sin embargo, el experto recuerda que "todavía quedan retos" para la investigación: "la inmunoterapia no se ha mostrado eficaz en todos los pacientes, ni igual de efectiva según la tipología del tumor".

Las diferentes líneas de estudio, como en las que se trabaja en el Centro de Investigación Médica Aplicada (CIMA) de la Universidad de Navarra, buscan mejorar esa eficacia mediante su empleo combinado con otros fármacos o tratamientos, como la quimioterapia y radioterapia.

DETECCIÓN PRECOZ, CLAVE PARA LA CURACIÓN

Según explican desde la Clínica Universidad de Navarra, una de las dificultades añadidas en el cáncer de pulmón reside "en su difícil diagnóstico, ya que en torno al 85% de los casos se detectan en estadios avanzados (estadio III o IV)". Por ello, apuntan que los programas de detección precoz son "una pieza clave" para conseguir la curación
de la enfermedad, ya que tan solo la cirugía es capaz de eliminar el tumor y, para ello, es necesario que se encuentre en estadios tempranos.

"El cáncer de pulmón no produce síntomas hasta que está en fases avanzadas. En estadio I y II, el cáncer puede ir creciendo en el pulmón todo lo que quiera sin producir ningún síntoma, ya que el pulmón no tiene terminaciones nerviosas sensitivas que den señales de alarma", ha avisado el doctor Javier Zulueta, director del Departamento de Neumología y codirector del Área de Cáncer de Pulmón, durante su intervención acerca del cribado.

Otra de las claves para el diagnóstico precoz es la biopsia líquida, que consiste en tomar una muestra de sangre periférica en la que se detectan las mutaciones específicas de un tumor. Gracias a ello, desde la Clínica apuntan que es posible una mejor caracterización del tumor y de su evolución, lo que permite establecer un tratamiento específico frente a la alteración genética detectada que resulta más eficaz y menos tóxico, así como valorar su eficacia y detectar posibles recidivas.

"Cada vez hay más alteraciones de genes conocidas y, por tanto, fármacos más específicos. Estamos hablando de una medicina más precisa y personalizada mediante terapias dirigidas. Así, evitas emplear un tratamiento poco selectivo y, en ocasiones, muy tóxico, como es la quimioterapia no selectiva, que daña las células que crecen más rápido", afirma Gil Bazo.

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