El neurocirujano del Hospital Vithas Almería, Antonio Vargas, durante una intervención. - VITHAS
ALMERÍA 21 Ene. (EUROPA PRESS) -
La recuperación tras una cirugía de hernia discal lumbar se prolonga de forma progresiva y requiere seguir una serie de pautas específicas durante un periodo que puede alcanzar los tres meses, según ha explicado el neurocirujano Antonio Vargas, del Hospital Vithas Almería.
El especialista ha destacado que el proceso posterior a la intervención "resulta tan importante como la propia cirugía, ya que influye directamente en el resultado final y en la prevención de futuras lesiones de columna".
La cirugía de hernia discal lumbar se plantea como una "solución eficaz" para pacientes que no han respondido al tratamiento conservador y que presentan dolor persistente, limitación funcional o afectación neurológica.
No obstante, uno de los principales interrogantes tras la intervención ha sido cómo se ha desarrollado el posoperatorio y cuándo ha sido posible retomar la vida cotidiana con normalidad, según ha señalado el centro médico en una nota.
En la mayoría de los casos, la evolución inmediata tras la cirugía es "muy favorable". Según el especialista, entre el 90 y el 95 por ciento de los pacientes puede levantarse y caminar a las pocas horas de la intervención, "recibiendo el alta hospitalaria antes de que transcurran 24 horas". "Se trata de una cirugía que permite una recuperación inicial rápida, siempre que se sigan las pautas indicadas", ha precisado.
A partir del alta comienza la primera fase del proceso de recuperación, que se prolonga durante aproximadamente un mes. Durante este periodo, "el paciente debe llevar una vida tranquila, evitando esfuerzos innecesarios, pero manteniéndose activo de forma controlada".
Desde el primer día tras la cirugía se recomienda iniciar paseos cortos, de entre cinco y diez minutos, que pueden repetirse varias veces al día. Asimismo, es posible subir escaleras de forma limitada, aproximadamente un piso, si las características de la vivienda lo requieren, "siempre sin forzar y un máximo de dos o tres veces al día".
Durante este primer mes, en la población general, se desaconseja iniciar fisioterapia activa o ejercicio terapéutico estructurado. "El objetivo en esta fase es permitir una correcta cicatrización de los tejidos y evitar sobrecargas que puedan comprometer el resultado de la intervención", ha explicado el neurocirujano. También se recomienda evitar posturas mantenidas durante largos periodos, especialmente permanecer de pie de forma estática.
En cuanto a la conducción de vehículos, la recomendación general es esperar unas cuatro semanas tras la cirugía. No obstante, en pacientes con una evolución muy favorable y buenas sensaciones desde el inicio del posoperatorio, "podría valorarse una reincorporación progresiva a partir de las dos semanas".
La segunda fase de la recuperación se sitúa entre los 60 y 90 días posteriores a la intervención. En este periodo se inicia una normalización progresiva de las actividades diarias, "pudiendo realizar prácticamente todas, a excepción del ejercicio físico intenso o de alto impacto".
Para favorecer este proceso, el doctor Vargas recomienda comenzar con ejercicio terapéutico suave entre el día 30 y el día 60 del posoperatorio. "Actividades como estiramientos o bicicleta estática son muy beneficiosas, siempre a una intensidad moderada, en torno al 50-60 por ciento de la capacidad máxima", ha apuntado. A partir de los 60 días y hasta los 90, esta intensidad puede incrementarse progresivamente hasta alcanzar el 70-75 por ciento.
La reincorporación laboral puede plantearse entre el día 45 y el día 90 tras la cirugía, en función de la exigencia física del puesto de trabajo, el nivel de responsabilidad, la necesidad de reincorporación y, sobre todo, la evolución clínica y las sensaciones del paciente.
A partir de los 90 días, la musculatura lumbar y abdominal se considera completamente cicatrizada. En esta etapa, el especialista insiste en la importancia de mantener un plan de ejercicio terapéutico continuado que permita alcanzar el cien por ciento del tono muscular.
"Este trabajo es clave no solo para completar la recuperación, sino también para prevenir nuevas lesiones de columna y mejorar la calidad de vida del paciente", ha subrayado el doctor Vargas.